viernes, 11 de marzo de 2016

ESTA INYECCIÓN ES PARA TU PROTECCIÓN - de Grant Morrison



Así presenta el propio Grant Morrison, su serie El Asco.

"Arremángate.
Enfermeras Pervertidas Entrenadas, a las que no puedes ver, están desinfectando en secreto tu sistema nervioso con frases anestésicas, largas y suaves. No te preocupes por el olor a fármacos, a cloroformo y a algodón entre líneas. Es muy normal.
Los titulares de hoy en los periódicos más populares de Escocia clamaban, con letras de un palmo, sobre el mismo desastre ecológico: "Escándalo: El agua corriente está sucia". La acusación, impresa en una sentenciosa sans serif, estaba colocada al lado de una fotografía enorme de un vaso lleno que contenía un líquido asqueroso atestado de bacterias que acababa de salir del grifo de la cocina.
Me estoy bebiendo una pinta de este desecho mientras escribo esto. y hacia abajo va la bebida original, que lleva consigo una población entera de Monstruos del Más Allá en miniatura, empecinados en el derrocamiento de mi salud.
Pero, mientras escribo, los defensores de mi inmunidad dejan de entrenarse y de formar en batallones brillantes para luchar y morir por mí. Con brutalidad, en sus legiones, desmontan las hordas atacantes como si fuesen puzzles o coches. Enoquianos en su devastadora pureza, memorizan el ADN de los invasores, los aniquilan... y me liberan de las toxinas.

En mi vaso de veneno-nacido-del-grifo, observo las confortables profundidades de la luz y el espacio puros y sin sentido. Adivino en los abismos transparentes y sucios una pared donde la inteligencia bacteriana ha hecho un garabato y ha dejado un mensaje en sangre como éstos:

EL ASCO está dedicado a todas las organizaciones secretas dedicadas a la limpieza.
EL ASCO es una canción de pesadilla de los gérmenes aumentada a trueno.
EL ASCO es chimpancés astronautas que fuman hierba y delfinoides degradados. Es camiones de la basura con dientes. Cirugía veterinaria y solterones solitarios. El síndrome de la calvicie masculina, metapornografía y el Estatus Quorum.
EL ASCO sabe lo que eres. En lo más profundo, donde piensas que nadie puede ver. Te ayudará a librarte de algunas "tendencias" que has estado mostradno sin darte cuenta. Te curará y te hará mejor.
EL ASCO es el incomparable Chris Weston a los lápices. Y la intensidad febril de Gary Erskine entintando. Matt Hollingsworth en la paleta.Y todo engalanado con las cubiertas fármaco-modernistas de Carlos Segura que te quitan el aliento.

La cánula te penetra la carne, entre la malla abierta del tejido roto. Siente los escalofríos del miedo en la base de la columna mientras se traviesan los límites de la piel y el metal se desliza en el interior, primero al rojo vivo, luego sin calor. Te están inoculando.

ESTA INYECCIÓN ES PARA TU PROTECCIÓN.

Grant Morrison.


jueves, 3 de marzo de 2016

¡Ave, CÉSAR! - de los Hermanos Coen

Cartel de ¡Ave, César! (Hail, Caesar!)













Película fallida.-
Con una producción espléndida y unos actores de talla, es una lástima que este pretendido homenaje de los Coen al Hollywood clásico naufrague sin remedio.

El productor de cine Eddie Mannix (Josh Brolin) está al frente de Capitol Films en un típico momento de la época dorada en la Meca del cine. Se está rodando una gran superproducción sobre la vida de Jesús cuando su protagonista, un tribuno romano (George Clooney), es secuestrado. El productor no sólo debe resolver esta crisis; su estrella de las películas acuáticas (homenaje a Esther Williams) se ha vuelto a quedar embarazada en medio de un rodaje y puede convertirse en un escándalo. Además se rueda un drama con un nuevo galán que resulta bastante paleto. 

Según los productores, con esta película los hermanos Coen y George Clooney cerrarían su Numbskull Trilogy, trilogía temática sobre la estupidez formada por 'O Brother!' y 'Crueldad intolerable'.  De las tres  la única notable es la adaptación, muy sui generis, de La Odisea de Homero. En ´O Brother´ confluyen armoniosamente la comedia y la música con una mirada muy vitalista de unos verdaderos pícaros.
En cambio en ¡Ave, César! se multiplican las referencias a los clásicos de los 50 (Esther Williams, Gene Kelly, Clark Gable, Laurence Olivier, etc) pero con poca alma y menos intención. Aquí un quien es quien de los personajes que aparecen en la cinta.

Solo se salvan tres escenas donde aflora el genio y el humor negrísimo de estos hermanos: cuando Mannix cita a una reunión a los popes de las cuatro más grandes religiones para debatir sobre el enfoque de la película, la reunión que mantienen los guionistas comunistas y el juego entre dos hermanas gemelas (Tilda Swinton) que ejercen el periodismo cinematográfico.

Porque la película ¿Trata de un poderoso productor con sus tejemanejes, golpes de timón y manipulación de sus estrellas? NO. Ni tan siquiera es arrogante y mucho menos carismático. Un personaje sin chicha, incapaz de llenar la película.

Imagen de ¡Ave, César! (Hail, Caesar!)¿Es una historia de cine dentro del cine al centrarse en las peripecias del rodaje de ¡Ave, César!? NO. Aunque todo gira en torno a esa película y Clooney se pasa todo el metraje vestido de tribuno romano, apenas un par de diálogos y unos preciosos planos de las naves y los set de rodajes nos podemos llevar a la boca.

¿Es una historia sobre la caza de brujas contra los guionistas auspiciada por McCarthy? NO. Aunque bien es cierto que una reunión de éstos hablando de la explotación a la que son sometidos y citando El Capital, constituye una de las pocas escenas con verdadero nervio. Pero el asunto no es relevante en la película ni está desarrollado.

¿Es una historia sobre la estrellas del Hollywood clásico, su vida alocada, neurosis y secretos sexuales? NO.  El tribuno es un personaje endeble, Scarlett Johansson le pone una pizca de mala leche a su sirenita y poco más, mientras Channing Tatum  apenas se marca un baile a lo Gene Kelly.  Citas y apuntes, sin más.

Habrá que esperar una nueva oportunidad para que los Coen nos regalen una obra tan poderosa como alguna de las que tienen en su haber, que no son pocas: Valor de Ley, El Gran Lebowski, Fargo, Muerte entre las Flores, Barton Fink o Sangre fácil. 

lunes, 29 de febrero de 2016

SEÑALES - de M. Night Shyamalan



Febrero. Una invernal tarde de sábado me encuentro pegado a la tele viendo Señales. Es la tercera o cuarta vez que la veo desde su estreno en cine y acabo pensando que cuantas más veces la veo más me gusta. Y eso a pesar de que cuando salí del cine en su estreno quedé un tanto decepcionado. 

Los éxitos fulgurantes (El sexto sentido) siempre van seguidos de decepciones y pontificaciones; pero los altibajos que haya sufrido el cine de Shyamalan no pueden esconder el gran talento que atesora este director y guionista. Su nómina de películas es grandiosa, aunque incluya bodrios como After Earth o films tan fallidos como Airbender, el último guerrero.

-1992 - Praying with Anger
-1998 - Wide Awake
-1999 - El sexto sentido (The Sixth Sense) 
-2000 - El protegido (Unbreakable) 
-2002 - Señales (Signs)
-2004 - El bosque (The Village)
-2006 - La joven del agua (Lady in the Water)
-2008 - El incidente (The Happening)
-2010 - Airbender, el último guerrero (The Last Airbender)
-2013 - After Earth
-2015 - Wayward Pines - Serie - Temporada 01
-2015 - La visita (The Visit) 

A partir del exitazo de El sexto sentido, Shyamalan se nos presenta como un cineasta  pletórico, en posesión de un estilo bien definido: primorosa puesta en escena, capacidad de originar máxima tensión con mínimos elementos, gran creador de atmósferas misteriosas, sutileza en el desarrollo de las tramas, inteligencia para abrazar los miedos y, sobretodo, una decidida apuesta por afrontar la fantasía desde el más puro realismo.


Aunque el éxito (económico) duró hasta Señales, en realidad muchos pensaron que tras la espléndida El sexto sentidoShyamalan ya sólo se repetía y no ofrecía más que globos excesivamente inflados. Craso error.

En apariencia El sexto sentido explora el terror, del mismo modo que El protegido el mundo de los cómics o Señales la ciencia ficción. Pero sólo es eso, apariencia. Terror, cómic o ciencia ficción acaban siendo coartadas, el color de la trama. Porque de lo que Shyamalan nunca deja de hablar es de la complejidad de la existencia y de los miedos que ha de afrontar el ser humano. En El bosque ya no hay excusas y el director desarrolla toda una propuesta -lírica y fantástica- sobre los miedos y la protección que buscamos en los ritos y la comunidad. En este sentido, La joven del agua podríamos verla como una fábula que nos permite creer en la redención. El capítulo final de un cineasta que ya solo puede remitirse al mito y a la leyenda para hablar de estos acomplejados y siempre heridos seres humanos. 
Finalmente El incidente es una vuelta de tuerca más a su mundo, pero rodada a destiempo y con unos intérpretes desangelados. Pese a ello, la película abunda en su manera de hacer cine, su timing, la composición de situaciones ambiguas, la amenaza inasible de algo más antiguo y poderoso que el indefenso ser humano. 

Pero divago. 
Esta nota sólo quería acercase a un momento que considero seminal en el cine de este autor.

Recordemos que, en Señales, Graham Hess (Mel Gibson) es un revendo que ha renegado de Dios tras perder a su mujer en un accidente de tráfico. Con él vive su hermano Merrill (Joaquin Phoenix), un gran jugador de béisbol que no llegó a estrella. 
Cuando vemos Señales todos nos volcamos en la intriga de extraterrestres sí o extraterrestres no. El trazo grueso de la cinta. Yo en cambio, cuanto más la veo más me olvido de los extraterrestres; y lo que capta mi atención es ese pequeño grupo que retrata Shyamalan. Los niños con sus miedos, los adultos con sus ansiedades y fracasos... y es entonces cuando más percibo la excelsa calidad de este cineasta: a través de ese montón de secuencias desnudas, sin música de apoyo y con los protagonistas susurrando, que son cautivadoras.

Podríamos pensar que la señales no se refieren tanto a las que sirven de baliza para los extraterrestres; sino a esos hechos extraordinarios que nos dicen quienes somos y si pertenecemos a un grupo o a otro de los que revela el padre Hess a su hermano Merrill, mientras observan las luces extraterrestres:


    -Mucha gente creerá que es el fin del mundo.
    -Tienes razón.
    -¿Crees que podría serlo?
    -Sí.
    -¿Cómo puedes decir eso?
    -¿No es la respuesta que esperabas?
    -¿No podrías fingir ser como eras... y animarme un poco?
    -El mundo tiene dos tipos de personas y...  cuando ocurre algo afortunado, los del primer grupo lo consideran más que suerte, más que casualidad; lo consideran una señal, una prueba de que hay alguien ahí arriba cuidando del ser humano. La otra gente lo considera pura suerte, un feliz giro del azar. Seguro que la gente del segundo grupo está observando esas catorce luces contra el cielo. Para ellos la situación está mitad mitad. Puede ir mal o bien; pero en el fondo sienten que pase lo que pase están solos y eso... les llena de temores. Sí, es lo que piensan. Pero luego, hay cantidad de gente del primer grupo que cuando observan esas luces están viendo un milagro y en el fondo sienten que, pase lo que pase, habrá alguien ahí arriba para ayudarles y eso les llena de esperanza. Lo que debes preguntarte es ´¿en qué grupo estás tú?´. ¿Eres de los que ven señales o de los que ven milagros?. O  ¿eres de los que creen que la suerte de la gente es aleatoria?. O plantéatelo así ¿es posible que no existan las coincidencias?
    ...
    -Hace tiempo fui a una fiesta. Yo en el sofá con Randa McKeney . Ufff. Estaba allí sentada guapísima, mirándome, y cuando quise ir a besarla me dí cuenta de que tenía un chicle en la boca. Giré la cara, me saqué el chicle y lo metí en un vaso de papel junto al sofá y me volví hacia ella...  Randa McKeney vomitó por todo el sofá. Entonces entendí que había sido un milagro. Si justo al besarla ella hubiese vomitado, me habría marcado de por vida. Jamás lo habría superado. Je, je. A mí me van los milagros y esas luces son un milagro.
    -Pues ya ves.
    - Y tú ¿de cuál eres?
    -¿Te sientes más animado?
    -Ahora sí.
    -Entonces qué más da.
   ...
    -Nunca te dije las últimas palabras de Colleen antes de que la dejasen morir. Me dijo, "Ve" y sus ojos se humedecieron.  Y entonces dijo, "batea fuerte". ¿Sabes por qué lo dijo?
    -...
   -Porque las neuronas de su cerebro bullían mientras morían y, de repente, le vino a la memoria algún recuerdo de nosotros en un partido tuyo.....   No existe nadie que nos proteja Merrill. Estamos muy solos.

viernes, 26 de febrero de 2016

PERSISTENCIA - de José B. Adolph

Nebulosa de la burbuja NGC 7635


 






obernar la nave se hace cada vez más problemático. Los hombres están inquietos; sólo la más ardua disciplina, las más dulces promesas, las más absurdas amenazas mantienen a la tripulación activa y dispuesta. Una humanidad que ya no se asombra de nada nos vio partir hacia el más allá: estaba ya habituada a una desfalleciente fascinación.

Comprendo a todos; éstos han sido años de sucesos terribles, de convulsiones. Muertes masivas, guerras, inventos maravillosos; ¿quién podía entusiasmarse por una conquista de aquel espacio que ya nada nuevo promete a hombres hartos de progreso? Los costos son elevados, pero ya nadie se fija en cifras. Corre sangre y corre dinero en estos años en que somos, a la vez, creadores y asesinos.
Amo y odio a mis compañeros. En cierto sentido, son la hez del universo; en otro son balbucientes niños en cuyas manos se moldea el futuro. Abriremos una ruta que liberará a este planeta del hambre, de las multitudes crecientes que ya no encuentran un lugar bajo el sol y que sólo esperan, aterradas y resignadas, un juicio final del que desconfío: ¿cómo se puede ser tan supersticioso en estos tiempos de triunfo de la ciencia, del arte, de una nueva promesa de libertad como la que encarna esta nave?

Hemos partido hace meses; en este tiempo solitario hemos recorrido la inmensidad de cambiantes colores, reducidos a lo mínimo. Nos hemos visto convertidos en criaturas desnudas, flotando en la creación: los hombres tienen miedo. Sabían que existía este vacío; lo supieron siempre. Pero ahora que se sienten devorados por él, sus miradas se han endurecido para siempre. El final es un lejano punto que no logro construirles.
Huimos de un mundo de miseria y hartazgo; de violencia y caridad; de revolución y orden. Habremos de retornar, sin duda, pero tampoco puedo garantizárselo a ellos. Ven el vacío; no son capaces de perseguir un sueño a plenitud.

Galaxia IC 1613
No hay comunicación con un pasado que sólo recobraremos como futuro. Y mi soledad es mayor: ¡ay de los que poseemos la verdad y la seguridad! Una sola lágrima nuestra, descubierta por ellos, equivaldría a una desesperada muerte.
Pero es inmensa la recompensa: al otro lado nos esperamos a nosotros mismos, encarnados en esa libertad y en esa abundancia de que ahora carece nuestro planeta. Debemos durar, debemos resistir, no sólo porque el retorno es imposible, sino porque mienten cuando dicen preferir la seguridad de la prisión que dejaron. La verdad, me digo, es obligatoria. Y el encargo que llevamos nos ha sido encomendado por todos los hombres de la Tierra, aun por aquellos que no saben de este viaje e ignoran lo miserable de su existencia.

El viaje continuará, así tuviese que matarlos a todos y gobernar yo solo la nave. Nadie puede escapar, si no es a través de su propia muerte: confío en sus instintos, más que en sus razonados temores. Hasta ahora no hemos encontrado las horribles pesadillas que algunos timoratos previeron. Sé que todo marchará bien, o todos moriremos juntos; si así fuera, si lo último se cumpliera, otros retomarán la esperanza y esa huida que será un gran encuentro. El cielo es negro sobre nosotros, pero miles de luces nos acompañan; son como cirios de esperanza. Ellos las miran con temor y odio; no quieren comprender que son guardianes y guías: ¿Cómo no sentirse hermano de las estrellas, que observan, comprensivas, nuestra soledad que es la de ellas?
Me siento solo, y no me siento solo. ¿Habrá alguien que pueda comprender esta atracción por un abismo que para mí no es sino una ruta más? Es cierto que a veces tengo miedo, como todos. No soy sino un hombre frente a fuerzas desconocidas: las intuyo, pero no las domino; las comprendo pero no son mías. Pero sin miedo no hay esperanza.
Y sin embargo, el tiempo es largo, sobre todo para ellos. El viaje se les aparece infinito. Empiezan a sentirse privados de toda realidad; se creen fantasmas de sí mismos. Sus ojos me amenazan, porque siempre hay un culpable. La nave cruje y se mece, la inmensidad es cada vez más aplastante, pese a esos signos que, desde hace un par de días, nos aseguran que no hay error, que mis cálculos son correctos.
Debo anotar, pues, que ojalá se cumplan los pronósticos favorables antes que el temor termine totalmente con la confianza. Rogaré al Señor para que tal cosa no ocurra. Danos, pues, Señor, la gracia de poder cumplir nuestra misión antes que finalice este octubre de 1492.



(En Cuentos del relojero abominable, 1973)






No cabe duda de que este giro final es uno de los mejores y más radicales que se pueden encontrar. Fascinados por las estrellas, nos precipitamos sobre las maderas de una carabela  tras un golpe de 500 años. Esta pequeña anotación del cuaderno más íntimo del almirante tiene un soberbio poder de evocación.
José B. Adolph es un escritor peruano nacido en 1933 en Stuttgart, Alemania, de la donde su familia huyó por su condición judía. Residió en Perú desde 1938 y murió en 2.008. Aunque no todo lo que escribió es ciencia-ficción, ha quedado registrado como autor de este género. Publicó diversas colecciones de cuentos El retorno de Aladino (1968), Hasta que la muerte (1971), Invisible para las fieras (1972), Cuentos del relojero abominable (1973), Mañana fuimos felices (1974), La batalla del café (1984), Un dulce horror (1989), Diario del sótano (1996). 

Es un escritor secreto, él mismo opinaba que "no le habían dado bola en vida". Paradójicamente sus narraciones se encuentran en multitud de antologías publicadas, incluso sin su conocimiento, en diversos países (Italia, Polonia, EEUU, etc.).  
Adolph era un escritor con una visión pesimista y cínica de la condición humana, aunque no carente de humor. En su obra aparecen temas como la pobreza, la corrupción, la violencia, la religión y la política. Su gran sentido del humor frente al desastre le llevó a declarar: "...somos un éxito de la evolución. Hemos desarrollado nuestra crueldad hasta límites maravillosos". 

También escribió teatro y novelas, como la trilogía en un volumen "De mujeres y heridas", que contiene Ningún Dios (su obra predilecta), Especulaciones sobre otro Barco y La Profunda Maldad del Universo. Mañana, las ratas (1984) es su novela más reconocida, una obra política en clave de ciencia ficción; una distopía centrada en una Lima del futuro, gobernada por multinacionales que ejercen un violento control. La sociedad que describe Adolph pertenece a un mundo globalizado y con un gran desarrollo tecnológico, pero donde impera la miseria, la superpoblación y la renuncia moral. En sus páginas destaca la violencia institucionalizada, el uso generalizado de estupefacientes y la separación de los habitantes de la ciudad en dos grupos, "ratas" y "personas". 

links:

jueves, 25 de febrero de 2016

EL MINISTERIO DEL TIEMPO - de Javier y Pablo Olivares



Hay que agradecer y mucho, la osadía de los creadores de esta serie, Javier Olivares y su hermano Pablo (fallecido justo antes de su estreno). Singular y atrevida para estos lares, la serie tiene además la particularidad de usar la historia española como materia prima en un sentido puramente aventurero.

Lo mejor es, sin duda, el concepto que maneja y las numerosas ideas que pueblan sus argumentos. Lo peor, según el mismo creador ha reconocido, las prisas y la escasa financiación. Yo añadiría una realización cinematográfica bastante plana y alguna interpretación falsamente intensa y afectada. Sobretodo echo en falta un rodaje más brioso y menos teatral. Pero la sigo con gusto.

La precoz Amelia Folch (una de las primera mujeres universitarias en 1880), el espadachín Alonso de Entrerríos (soldado en los Tercios de Flandes en 1569) y Julián Martínez (un enfermero del SAMUR actual) constituyen la patrulla principal de este Ministerio del Tiempo.  Un Ministerio que opera en absoluto secreto desde que fue creado por Isabel la Católica. Su misión, custodiar unas puertas que conducen al pasado y que fueron descubiertas en el siglo XV por un rabino toledano. Los problemas que suele afrontar, viajeros deseosos de cambiar la historia en su beneficio y alteraciones inadvertidas en hechos y personajes de la Historia de España.

La serie estuvo a punto de desaparecer, enterrada en la parrilla, durante su primera temporada pero, en el mundo de las redes sociales, una verdadera legión de seguidores (que se denominan a sí mismos ministéricos) logró encauzar los horarios de aquellos capítulos y ganarse la continuidad.


La idea es un verdadero hallazgo y los guiones cuidan tanto la intriga como la aventura. Cada capítulo nos propone un desprejuiciado recorrido por diversos episodios de la Historia de España. En uno hay que salvar al Empecinado para que la Guerra de la Independencia siga su curso. En otro es el Guernica el corre el peligro de no volver a España por diversas intrigas. En otro es el propio Ministerio el que corre el riesgo de desaparecer con motivo de la visita de Isabel II en 1843. Incluso los nazis, tan aficionados a los asuntos esotéricos y aprovechando la cita de Hendaya entre Hitler y Franco, envían a Himmler hasta el Monasterio de Monstserrat para intentar aprovecharse de una de las puertas del tiempo. 

Uno de los momentos más gloriosos de la primera temporada fue la aparición de Velázquez, con guiños a su obra (magnífico el uso de la puerta que aparece al fondo del cuadro Las Meninas) y a Picasso, reuniendo a ambos en Barcelona.
-"Velázquez es el mejor. ¿Ha visto usted Las Meninas? Mire el cuadro durante horas, debería hacerlo. Cada vez que lo miro se descubre algo distinto. Es como si las figuras se movieran y todo cambiara. Ese Velázquez sí que era un genio”, Aseguraba el malagueño.
-“No debe mirar tanto al pasado Pablo. Usted puede cambiar el mundo. Su firma valdrá millones”. Le respondía el sevillano.

El pintor fue interpretado con gran desparpajo por Julián Villagrán y dio un juego enorme, lanzando constantes guiños al espectador. Uno de los más divertidos se produjo con el espadachín Entrerríos y al autor de Las Meninas discutiendo sobre la película Terminator. Velázquez opina que la mejor es la segunda e incluso se despide con un 'Sayonara, baby'. Velázquez se convirtió en un perfecto robaescenas con comentarios como "Están restaurando mal mis obras! ¡Están demasiado iluminadas! Parecen una serie española de televisión.

El humor, la autoparodia y las chocantes referencias a la actualidad son una de las señas de identidad de esta serie. Por allí ha salido un tesorero que viajaba mucho a Suiza (Bárcenas), un Jordi Hurtado que, en los pasillos del Ministerio, es reconocido como un inmortal o los comentarios de Julián sobre los recortes, "Cualquiera que trabaje en urgencias en Madrid hoy en día, es un salvoconducto para viajar al pasado". Uno de los bucles más curiosos fue escuchar a Rodolfo Sancho, hijo de Sancho Gracia, presentarse como Curro Jiménez.  


La segunda temporada recién estrenada sigue por el mismo camino. En sólo dos capítulos ya se han hecho referencias a un Pau Gasol al que hay que orientar para que deje la Medicina y se dedique a lo que debe, y hemos escuchado el "Yipikayei hideputa" típico de Bruce Willis, en la misma voz de quien lo dobla, Ramón Langa. Su personaje por cierto, es Ambrosio Spínola, el gran militar genovés que capitaneó a los tercios en la toma de Breda (1625); inmortalizado por Velázquez en el cuadro conocido como Las Lanzas.
En definitiva el equipo que forman Javier Olivares y sus guionistas Anaïs Schaaf, José Ramón Fernández y Paco López Barrio dan lustre a una serie que, por espíritu, se hermana con la longeva Doctor Who de Gran Bretaña. Sus tramas mezclan con brillantez la Historia con la aventura, la comedia y el drama. 

La segunda temporada, con la incorporación del policía Pacino (Hugo Silva caracterizado como Serpico), también introducirá el género negro. Aunque, según ha anunciado Olivares, no faltarán intrigas con personajes históricos como Napoleón, Cervantes o Felipe II. 

Los personajes están muy bien trazados. Su personalidad y sus vidas evolucionan ante nosotros que los vemos trabajar de día en el Ministerio, para volver a cenar ¡a sus casas y a su siglo!. Asimismo y a pesar del presupuesto tan ajustado, logra evocar con gran eficacia cada época y personaje, gracias a un gran trabajo de ambientación. 


Otra de sus señas de identidad está siendo su enorme vitalidad en las redes sociales, lo que ha propiciado la incorporación de numerosos contenidos transmedia. Los capítulos emitidos se siguen viendo en la web de rtve.es y hasta Televisión Española ha habilitado un website propio, el Ministerio del Tiempo, donde se pueden encontrar podcast, vídeos, foros y todo lo que un fan ministérico pueda desear. Como ejemplo, una webserie protagonizada por la secretaria Angustias o un podcast centrado en el personaje de Rodolfo Sancho (que estará ausente durante varios capítulos esta temporada).

Precisamente esta gran viralidad hace que el uso de cada puerta, el brote de cada paradoja temporal o cuando hablan con los smartphones desde distintas épocas, pueble la red de preguntas o quejas. Pero Olivares lo tiene claro, más que ciencia ficción tipo Looper o Predestination, el Ministerio del Tiempo es aventura y diversión. Punto.
Hasta los títulos de crédito son una filigrana