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jueves, 2 de julio de 2026

NOVELA de AJEDREZ - de Stefan Zweig


El campeón del mundo de ajedrez, Mirco Czentovic, viaja en un trasatlántico desde Nueva York a Buenos Aires. A bordo tendrá la oportunidad de enfrentarse a un extraño jugador que esconde un secreto.

El campeón húngaro Czentovic es un hombre zafio, ignorante y prepotente sin otra capacidad que su genio para el ajedrez. Durante el viaje se dedica a humillar a los pasajeros que se atreven a retarlo pagando sumas desorbitadas. Pero en una de las partidas un espectador apunta una jugada magistral que acorrala al campeón provocando el empate. Se trata del enigmático Dr. B. ante el cual el rudo y asombrado Czentovic pide la revancha. El encuentro se programa para el día siguiente y en esa noche previa tendremos ocasión de conocer la historia del misterioso Dr. B, un abogado vienés forzado al exilio por la funesta amenaza de la Gestapo. Fue apresado por los nazis y sometido a un largo e inhumano cautiverio en el que su mente fue sometida a la tortura psicológica del aislamiento más absoluto. Sobrevivió al encierro gracias a la reiterativa práctica del ajedrez; pero el remedio se convirtió en una obsesión que le hizo asomarse al abismo. Su mente se hundía bajo la mirada ciega de las fichas blancas y negras. Mantener la cordura ante tanta opresión constituyó todo un desafío.




Esta novela corta posee una intensidad inusitada. La intrigante vida del Dr. B, la presencia amenazante de las SS, el clima de sospecha y aislamiento retratan con viveza unos tiempos oscuros y trágicos. La liza entre el arrogante Czentovic y el Dr. B. no es un simple enfrentamiento deportivo; con habilidad Zweig nos va descubriendo las distintas capas de intriga y misterio que elevan esta confrontación a una dimensión casi filosófica. 

La historia es narrada en primera persona por un testigo casual que presencia el duelo y nos permite acceder a los rincones más íntimos de estos fieros jugadores. Pronto nos damos cuenta de que allí se enfrentan dos caracteres antagónicos, uno fuerte y dominador; otro frágil, pero apasionado y talentoso. Cada uno porta su propia historia e idiosincrasia sobre ese tablero de fichas blancas y negras que simboliza, como nunca, el infinito combate que libran el bien y el mal. En este contexto Czentovicz simboliza el nazismo mientras que el Dr. B. representa el humanismo europeo socavado, la dignidad humana y la resiliencia ante la tiranía. 


Un combate idéntico al que se enfrentaba el propio Stefan Zweig en el momento de su vida en que escribió esta historia; angustiado por el acoso de la barbarie nazi que le llevó primero a exiliarse en Brasil y poco después a suicidarse. Acorralado en un rincón del tablero no encontró más jugada que una muerte digna.

Novela de ajedrez es una obra póstuma, la última novela escrita por Stefan Zweig antes de suicidarse en 1942, junto a su segunda esposa. Se trata de un relato crudo y desesperado que dramatiza la desesperación en la que el autor vivió durante las últimas semanas de su vida. Todo el mundo entendió la obra como un grito de angustia y resistencia ante la barbarie del nazismo y un alegato contra cualquier clase de totalitarismo. Pero esta idea de fondo la supo vestir el autor con grandes dosis de intriga y sabiduría literaria. El  «juego de reyes» se convierte aquí en protagonista de una intensísima trama dotada de pasión y emoción.


Esta nueva edición de Hermida Editores es valiosa porque se basa en el texto original que Stefan Zweig envió a sus editores dos días antes de morir. Zweig era muy pulcro con sus textos, los repasaba concienzudamente porque no soportaba las erratas. El volumen contiene además un largo e interesantísimo epílogo a cargo del traductor, Luis Fernando Moreno Claros. En él no sólo nos informa de la génesis de esta novela sino también de la vida e ideas políticas de Stefan Zweig, puesto que ambas están entrelazadas. Moreno Claros ratifica que «´Novela de ajedrez´ se presta a multitud de lecturas y reflexiones, como buen ´clásico moderno´. Con el paso de los años se ha convertido en uno de esos relatos imprescindibles que da voz a las personas tenaces que tienen la fuerza de resistirse a cualquier tiranía que amenace con anular lo más hermoso que poseen: su individualidad».


Es fácil trasladar el vértigo y la angustia que atenazaban a Zweig, ante el derrumbe de la Europa civilizada y culta por el avance nazi, al tiempo actual en el que reviven los excluyentes nacionalismos y la xenofobia y se recurre a la guerra con pasmosa indiferencia. En una de sus últimas cartas, escrita en enero de 1942 desde Petrópolis (Brasil), Zweig se preguntaba cómo podía seguir siendo libre, cómo podía mantener la claridad mental en una época descorazonada y fanatizada. Moreno Claros pone esa pregunta en el frontis de su epílogo porque la sabe muy actual: «¿cómo ser libre, cómo elaborar y mantener un criterio, cómo no despeñarse en el juego de los extremos?» 

miércoles, 13 de septiembre de 2023

HISTORIAS IMPOSIBLES - de Zoran Živković



No haré esperar a nadie por mi valoración. Este libro de cuentos es magnífico y prueba, además, que la teoría de la Gestalt es correcta: El todo es mucho más que las partes.

En realidad, el volumen es una antología que reúne cinco conjuntos de relatos escritos entre 1997 y 2004 a los que se ha añadido un cuento independiente a modo de Epílogo. Estos cinco tomos comparten una estructura juguetona y postomoderna: cada uno reúne un puñado de relatos plenamente independientes que acaban interrelacionados en una última historia que nos ofrece una vuelta de tuerca más en su interpretación.

El problema de la escritura y el universo de los libros y las bibliotecas aparecen ampliamente en el volumen, pero también otros temas clásicos de la literatura fantástica como son los pactos con el diablo, los viajes en el tiempo e incluso los encuentros con uno mismo y hasta con Dios.






El libro parece compuesto por un relojero maniático debido a la cantidad de relojes que aparecen en sus tramas. Y no todos marcan la hora. Siendo cada uno de los relatos absolutamente original, los de cada tomo comparten una idea matriz. Así en el primer conjunto titulado “Los regalos del tiempo” nos encontramos con una situación común, la visita que el diablo hace a una persona para proporcionarle un viaje en el tiempo –al pasado o al futuro- a través del cual podrá determinar el valor de su vida. Lo cual los emparenta con el clásico de Max Beerbohm, Enoch Soames. El segundo conjunto se titula “Encuentros imposibles” y aquí el visitante fantástico ya no será el diablo, sino Dios (que es a quien se encuentra en el tren un cauteloso vicepresidente de banco) y también uno mismo con más edad e incluso postmorten. En el extraordinario cuento “La librería” un librero y escritor de ciencia ficción llega a encontrarse con un habitante de uno de sus mundos inventados que le alecciona sobre la “quinta fuerza”, la imaginación.
“-Todos estos libros aquí no son más que prosa inventada, mientras que en mi mundo representarían documentos de cuya autenticidad nadie dudaría. Pero este concepto erróneo ya se corregirá cuando ustedes dominen la quinta fuerza, y no solo la utilicen de manera salvaje, incontrolada, como han hecho hasta ahora.
-Si lo he entendido bien, entonces ¿esto ya no sería una librería, sino alguna suerte de... archivo?
-Sí, un lugar donde se reúnen datos sobre otros mundos. Yo me dedico precisamente a eso. Utilizo la quinta fuerza para investigar mundos foráneos y catalogarlos. Así me he topado con la Tierra.”
El tercer tomo lleva por título “Siete contactos con la música” y nos plantea una serie de situaciones cotidianas en la que un leve aleteo de música es capaz de quebrar la realidad y revelar mundos fantásticos. Por ejemplo, en “El susurro”, un niño autista resuelve un legendario misterio matemático tras escuchar una obra de Chopin. 

El cuarto conjunto se titula “La Biblioteca” y en él encontramos tanto una infinita “Biblioteca virtual” en la que el tiempo no existe, como “La biblioteca del infierno” y “La Biblioteca nocturna”, una biblioteca especular de la abierta durante el día en la que el protagonista se pierde como si estuviese en una dimensión paralela. Los relatos de este epígrafe juegan con el vértigo de la totalidad o del infinito hasta causarnos asombro. Finalmente, el último grupo se titula “Pasos en la niebla” aludiendo a la niebla que oculta el futuro y en la que nos adentramos tan audaces como inconscientes.



Cada uno de estos tomos integra un último relato que asume y resume a todos los demás, estableciendo un hilo que los engarza y dota de un nuevo alcance. Genial.

Otras peculiaridades del volumen llaman mi atención. Una es el carácter puramente mental de la mayoría de los relatos y otra la condición de encrucijada o encuentro que comparten, hasta el punto de que el libro bien podría haberse titulado “Encuentros imposibles”; ya que la mayoría de relatos narran encuentros que para sus protagonistas son trascendentales. Lo cual me ha llevado a recordar durante toda la lectura el cuento XI del Conde Lucanor, “El deán de Santiago”, que el mismísimo Borges reescribió como “El brujo postergado” para incluirlo en su “Historia universal de la infamia”. No es el único nexo. Los cuentos de Živković nos hacen recordar otros relatos del escritor argentino como “El milagro secreto” donde el tiempo queda en suspenso cuando van a fusilar al escritor Hladík para que éste pueda concluir –mentalmente- su obra maestra.

"El Astrónomo con vela" de Gerrit Dou  (1613-1675)


No menos destacables son estos dos asuntos: la metaficción y el carácter paradójico que aflora en muchos relatos. En varios de ellos los personajes van al encuentro con su autor o incluso el escritor es el protagonista, como en "El teléfono", relato que hace de Epílogo general del libro. En otros tantos se discuten las consecuencias de conocer el futuro o visitar el pasado. En este sentido en varios relatos (“El relojero”, “La ventana”, “Los gansos en la niebla”) se cita el famoso “efecto mariposa”, que refiere la posibilidad de que el batir de unas alas diminutas pueda desencadenar una serie de acciones potencialmente incalculables y calamitosas. 
“-Si le descubriera lo que le espera, lo privaría del principal punto de apoyo que hace posible la vida. Para él todo se volvería determinado, inevitable. Perdería no sólo la esperanza sino también el miedo. Y ¿acaso es posible vivir sin la esperanza y el miedo?
-Pero ¿qué ocurre si, por ejemplo, lo aguarda una gran desgracia, un sufrimiento que se pudiera fácilmente eludir estando advertido? ¿También dejaría de hacerlo en ese caso?
-Por supuesto.
-¿Y no es eso una crueldad hacía sí mismo?
-Quizás. Pero, en realidad, no hay elección. No se puede evitar lo que ya ha pasado, ¿no es así?”
Me gustan especialmente aquellos relatos que consiguen una atmósfera enrarecida y onírica. Como si el tiempo de pronto se hubiese detenido. Así es como el anciano relojero del relato homónimo llega a pensar “¿estaré soñando?”, cuando una figura oscura, con capa y sombrero, accede a su tienda desde la niebla de la calle para hacer que revise su extraño reloj, mientras entabla con él una conversación sobre el azar y el "río del tiempo". Del mismo modo la mazmorra donde está preso "El astrónomo" parece situarse fuera del espacio y del tiempo mientras el diablo debate con él sobre su destino. O esa estación de trenes fantasmagórica en cuya "Sala de Espera", la señorita Adela ve el futuro sangriento de sus compañeros cada vez que escucha la música del organillero. También en "El cono", "La paleolingüista", "El violinista", "La Biblioteca nocturna" o "Un agujero en la pared" encontramos este tipo de escenarios ilusorios en los que los protagonistas se enfrentan a sus más profundos anhelos y miedos.

La verdad es que cada uno de estos cuentos es una gema fantástica. "El rompecabezas" me hace recordar a "La Obra Maestra Desconocida" de Balzac, con un pintor a punto de captar unos insondables guiños del universo. Mientras que en "La biblioteca virtual" un escritor se asoma, aturdido, al infinito océano de la web donde encuentra todas las obras escritas y por escribir. En cuanto a “Desorden de la mente” una profesora delibera con las alumnas en torno a sus redacciones sobre sueños para acabar enredada en la niebla donde se confunden realidad y sueño.





Si tuviese que elegir el relato más fantástico me quedaría con el que es menos fantasioso; ya que no precisa de la presencia del diablo ni de viajes en el tiempo: “El Violinista” nos narra la iluminación que alcanza un músico al escuchar los acordes embrujados que un violinista desgrana desde una buhardilla. La melodía le lleva a percibir un atisbo de la armonía secreta del mundo. Encuentro que el autor logra expresar esta experiencia mística con total precisión, sin huecos lirismos.
"Pero, al menos, era consciente de que el mosaico existía, de que era intachable en su reducida y evidente noción de necesidad. La parecía, sin embargo, que no tenía derecho a esperar volver a verlo, peso a que ya sabía que dedicaría toda su vida posterior a buscarlo infatigablemente". 
Se podría decir que el libro versa sobre el Tiempo y la Muerte revelados a través de estos encuentros imposibles en los que la mayoría de personajes, ya de por sí excéntricos y solitarios, se encuentran en trance de muerte. También que es un libro tendente a autocontenerse porque continuamente se vuelve sobre sí mismo llegando a aparecer el mismísimo Escritor frente a sus personajes que llegan a visitarlo para salvarle de una muerte inminente. 










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Zoran Živković es un escritor, editor y traductor serbio. Autor de 23 libros de ficción y de 8 de no ficción, algunos han sido traducidos a 21 idiomas. En 1990 publicó una "Enciclopedia de Ciencia Ficción" desde una perspectiva europea, en dos volúmenes. Sus ficciones traspasan los límites entre lo fantástico y lo surrealista, alineándose claramente con el tipo de fantasía que proponen autores como Borges, Stanislaw Lem o Italo Calvino, caracterizadas por el bibliomisterio y la metaficción. Otros aspectos de su obra lo emparentan con Mijaíl Bulgákov y Franz Kafka.
Hasta su jubilación a finales de 2017, Živković fue profesor titular en la Facultad de Filología, donde impartió cursos de Escritura Creativa.

martes, 31 de agosto de 2021

LA POESÍA DE VLADIMÍR HOLAN




















LA GRUTA DE LAS PALABRAS


No entra impunemente el joven con su luz en la gruta de las palabras.
Audaz presiente apenas dónde se encuentra.
Joven, aunque ha sufrido, no sabe lo que es el dolor.
Sabio antes de tiempo se escapa sin haber entrado
y alega como excusa la inmadurez de su época.
¡La gruta de las palabras!
Sólo el verdadero poeta, y por su cuenta y riesgo,
pierde delirando en ella las alas
y con ellas la manera de someterlas de nuevo a la gravedad
y no menoscabar esa fuerza que atrae hacia la tierra.
¡La gruta de las palabras!
Sólo el verdadero poeta regresa con su silencio
para encontrar, ya viejo, a un niño que llora,
abandonado por el mundo en su umbral. 







CÓMO


¿Cómo vivir? ¿Cómo ser simple y fiel?
Siempre he buscado la palabra
que no hubiera sido dicha más que una sola vez,
incluso la palabra que hasta el momento no hubiera sido pronunciada.
Hubiera debido buscar palabras cotidianas.
Ni siquiera al vino sin consagrar
se le puede añadir nada....








HAY


Hay destinos
donde lo que carece de temblor no es sólido.

Hay amores
en los que el mundo no te basta, falta un pasito.

Hay placeres
en los que te castigas por el arte, pues el arte es pecado.

Hay momentos de mutismo
en que la boca de la mujer hace pensar que el pudor es sólo
cuestión de sexo.

Hay cabellos teñidos por un meteoro
donde es el diablo quien hace la raya.

Hay soledades
en las que miras sólo con un ojo y miras sólo sal.

Hay momentos de frío
en los que estrangulas palomas y te calientas con sus alas.

Hay momentos de gravedad
en los que sientes que has caído ya entre los que caen.

Hay silencios
que debes expresarlos tú, ¡precisamente tú!








EL SOL EN CANDELARIA


Tempestad de nieve... El sol por algún lado en Turingia...
Aparte de eso nada, ni un amago de semejanza....
Los sueños, los signos, las imágenes, hasta la humedad de los muros
podría salvarlos sólo una ayuda sobrenatural...

He amado y en cambio no me acuerdo ya.
En la vida, por la vida, venía a mi encuentro la muerte
siempre en el mismo sitio,
pero ni siquiera la ignorancia significa felicidad...

Terrible es mi soledad cuando muda me ordena
ser más impersonal pero no para todo el mundo... Un poema
es un don... Sí, pero lo hablado vale más que lo escrito...
¡Qué daría por un amigo!







EL PINO


¡Qué hermoso es ese viejo pino blanco
de las colinas de tu infancia
que hoy has vuelto a visitar!...
A su susurro recuerdas a tus muertos
y piensas cuándo te tocará a ti.
A su susurro te sientes
como si hubieras acabado de escribir tu último libro
y ahora tuvieras que callarte y llorar
para que brotara la palabra...

¿Qué fue de tu vida? Abandonaste conocido por desconocido.
¿Y tu destino? Una sola vez te sonrió
y tú no estabas allí...







CUANDO LLUEVE EN DOMINGO


Cuando llueve en domingo y tú estás solo,
completamente solo,
abierto a todo, pero no llega ni el ladrón
y no llama a la puerta ni el borracho ni el enemigo;
cuando llueve en domingo mientras tú estás abandonado
y no comprendes cómo vivir sin cuerpo
y cómo no vivir puesto que tienes cuerpo;
cuando llueve en domingo y, solo, no eres más que tú,
¡no esperes ni hablar contigo mismo!
Entonces el ángel es el único que sabe
lo que hay encima de él,
entonces el diablo es el único que sabe
lo que hay debajo de él.

El libro sostenido, el poema al caer…







PERO



El dios de la risa y los cantos hace ya tiempo
que cerró tras de sí la eternidad.
Desde entonces sólo de vez en cuando
resuena en nosotros un recuerdo agonizante.
Pero desde entonces el dolor es lo único
que no alcanza nunca la dimensión humana,
es siempre mayor que el hombre
y, sin embargo, tiene que caberle en el corazón.







MUERTE


La arrojaste de ti hace muchos años
y cerraste el lugar e intentaste olvidarlo todo.
Sabías que no estaba en la música, de modo que cantabas,
sabías que no estaba en el silencio, de modo que callabas,
sabías que no estaba en la soledad, de modo que no estabas solo.
Pero, qué puede haber sucedido hoy
para asustarte, como el que por la noche ve de pronto
un rayo de luz por debajo de la puerta de la habitación de al lado
donde no vive nadie desde hace muchos años?







RESURRECCIÓN


¿Que después de esta vida tengamos que despertarnos un día aquí
al estruendo terrible de trompetas y clarines?
Perdona, Dios, pero me consuelo
pensando que el principio de nuestra resurrección,
la de todos los difuntos,
la anunciará el simple canto de un gallo...

Entonces nos quedaremos aún tendidos un momento...
La primera en levantarse
será mamá... La oiremos
encender silenciosamente el fuego,
poner silenciosamente el agua sobre el fogón
y coger con sigilo del armario el molinillo de café.
Estaremos de nuevo en casa.







MAL


¡Que estamos mal, que no amamos,
oh amor y nada, oh ser por necesidad,
vosotros, enemigos de la vida!

En poesía no pasa otra cosa
aunque hay quien no sabe leer…







HACIA LA POESÍA



No sabes de dónde viene este camino
que a ningún sitio te conduce.
Pero te importa poco, ya que estuvo lleno de hechizos,
mujeres, milagros y ansias de libertad.
Viste como si hubieran dado muerte a un caballo bajo un ángel
y el ángel continuara a pie; éste es el camino del olvido de sí mismo;
sólo después conociste el sufrimiento humano
y el de Dios que también va en busca de la felicidad,
Dios, ese amante no correspondido…





☙☘❧






La obra de Holan está magníficamente traducida y presentada por la poetisa Clara Janés, que visitó asiduamente al poeta checo en su retiro y fue su amiga personal.

       


La poesía de Holan ha sido definida como mística, profundamente humana y reflexiva. Su universo poético está habitado por una interrogación constante sobre el secreto de la existencia y del conocimiento, así como sobre el misterio que une vigilia y sueño o razón e imaginación. Nunca cesó de formularse preguntas esenciales como ¿Qué sentido tiene el transcurrir de la vida?, ¿Por qué el hombre es capaz de pasar de un estado de exaltación amorosa a un estado de angustia por la muerte? ¿Qué relación une la vida con la muerte?. Según su traductora, Clara Janés, para Holan el hombre es "el enigma máximo": "Siempre he sentido que me atañe el hombre, su drama, la condición humana en general y el desgraciado destino que soporta en todo momento."

"La gruta de las palabras" es el título de uno de sus poemas, pero además el poeta lo utilizó para reunir sus primeros libros, cuando se hizo la primera edición de sus Obras Completas. Holan tuvo una etapa inicial de poesía hermética y vanguardista, con poemas pulidos palabra a palabra, siguiendo a autores que admiraba incondicionalmente como Mallarmé o Góngora, de quien tradujo la Fábula de Polifemo y Galatea. Entre estos libros iniciales destacan “Abanico en Delirio” (1926), El Triunfo de la Muerte” (1930) y “Piedra, vienes” (1937).

Sin embargo desde la ocupación nazi comenzó a modificar su estilo poético, escribiendo poemas más sencillos y transparentes con los que pretendía insuflar ánimos a los compatriotas que sufrían. De esta etapa más comprometida y por momentos panfletaria, destacan los libros "El Camino de las nubes" (1945) y "Soldados del ejército Rojo" (1947), en homenaje al ejército soviético que liberó Checoslovaquia.

Tras estas dos etapas iniciales el poeta se adentra en su madurez poética simplificando sus versos y buscando esa lucidez que aportan la soledad y una profunda meditación metafísica. Esto ocurre a partir de 1960 cuando, enclaustrado en su casa de Kampa se ha convertido prácticamente en un mito. Aquí encontramos lo mejor de su obra con libros como "Avanzando", "Una noche con Hamlet", "Dolor", "Toscana", "En el último trance", "Un gallo para Esculapio" y el libro póstumo "Abismo de abismo". Desde 1963 su obra empieza a salir del ostracismo y a recibir el reconocimiento internacional.

El hecho capital en la vida de Holan ocurre en 1948, cuando el gobierno comunista lo acusa de "formalismo decadente" y prohíbe su publicación. El poeta elige encerrarse en su casa de la isla de Kampa, situada en el Moldava a su paso por Praga, de donde ya no salió hasta su muerte en 1980. Mantuvo su encierro incluso cuando en 1963, con la Primavera de Praga, se le volvió a permitir publicar e incluso se le nombró Artista Nacional. 
Pericle Fazzini, "Resurrezione" (1969-70)


Durante 30 años eligió el encierro y la oscuridad; viviendo con el horario cambiado, despierto de noche y durmiendo de día, lo que le valió el apelativo de "el ángel negro", acuñado por el premio Nobel de 1984 Jaroslav Seifert

Janés ha destacado la relación literaria de Holan con T.S. Eliot y Rilke. Con el primero dialoga en la investigación de la expresión, ya que en sus poemas «el significado está oculto en el contenido». Se trata de hallarlo a través de las imágenes o de los matices y combinaciones de palabras que pueden incluir vulgarismos y arcaísmos. Con Rilke comparte ciudad de nacimiento, Praga, y su gusto por los ángeles; si bien para Rilke representaban la belleza inaccesible y para Holan eran más cercanos y comunicativos, hasta el punto de ofrecerles “un vaso de vino". Según Clara Janés "ambos se mueven en la misma atmósfera de añoranza del paraíso, y para ambos la infancia tiene un papel primordial. Se trata de dos amantes apasionados de la vida que cantan continuamente a la muerte, la cual, de hecho, establece su sentido".

El pensamiento poético de Holan gira siempre en torno a cuestiones fundamentales: ser, conocimiento, límite, transitoriedad, nada, muerte, destino, amor, poesía, belleza, realidad… grandes temas cuyo misterio el poeta intenta desvelar a través de interrogaciones y acontecimientos cotidianos que dialogan con la aspiración natural del hombre a la plenitud y al absoluto.

“La poesía es el misterio. Debería ser la precisión”, decía Holan; aunque Clara Janés señala que uno de los conceptos más persistentes en la obra de Holan es la contradicción. En palabras del propio poeta: "¿Estás sin contradicciones? Estás sin posibilidades". Según su traductora, la contradicción para él no resulta paralizante ni disgregante, sino que ante la desintegración del hombre y del mundo, Holan se orienta a la creación de una nueva unidad basada "en la tensión dialéctica: entre visión y pensamiento, lo concreto y lo abstracto, lo real y lo ficticio, lo cotidiano y lo trascendente, lo culto y lo popular; y es más: entre palabra y concepto."

viernes, 2 de octubre de 2020

La TRANSFORMACIÓN - de Kveta Legátová

Serie InCitaciones
 













Reproduzco completa esta InCitación de Mercedes Monmany, autora de un libro sobre las literaturas europeas, que expande nuestro conocimiento sobre  autores/ras y obras que sin su ayuda experta correrían el riesgo de pasarnos desapercibidos. 



KVETA LEGÁTOVÁ: MILAGRO EN TIEMPOS DE GUERRA 

El 15 de marzo de 1939, la Wehrmacht invadiría Checoslovaquia, transformándola en el protectorado de Bohemia-Moravia, por un lado, y en un Estado eslovaco independiente, satélite de la Alemania nazi, por otro. La valerosa Resistencia checa sería duramente reprimida y los judíos de esa nacionalidad, exterminados. Éste es el trasfondo histórico, el telón argumental que recubre la historia basada en hechos reales de la escritora checa Kveta Legátová La transformación. Un emocionante y conmovedor relato salpicado sin cesar de imágenes y cortocircuitos poéticos de gran belleza; de flujos interiores en los que oscilan y se suceden en cada momento una intensa y aguda mezcla de pánico, desesperación, capacidad de compasión y deslumbramiento ante las cosas y seres más sencillos de la vida, hasta entonces, el momento de una guerra que da un vuelco a mucho de lo conocido y concebido como único, ignorados. 

Nacida en 1919, en Brno, el mismo lugar de origen del que es probablemente el más grande escritor en lengua checa del siglo XX, Bohumil Hrabal, Legátová no conocería la fama hasta comienzos del siglo XXI, de forma tardía, cuando ya había cumplido los 80 años. Con los estudios interrumpidos a causa de la invasión de su país, más tarde, una vez finalizada la contienda, trabajaría en diversas escuelas de aldeas y pueblos de Moravia. 

Considerada «problemática» por el régimen comunista, a menudo era trasladada de una escuela a otra. De esta región, llamada Kopanice, surgiría la inspiración de sus historias de tema rural, elaboradas con un delicado e intenso lirismo, y recopiladas en el volumen Gente de Zelary. Unas historias que obtendrían el premio Nacional de Literatura Checa del 2002. Su relato Jozova Hanule (traducido al español como La transformación) sería llevado al cine con el título de Zelary, en una película dirigida por Ondrej Tojan, seleccionada en el 2004 como candidata a Mejor Película Extranjera en los Oscar. 
Fotograma de la película "Zelary"


















La bellísima y singular historia de amor de Legátová comienza en un hospital de la ciudad de Brno, en el protectorado de Bohemia-Moravia, en 1942-1943. Ahí trabajan como médicos, a la vez que colaboran con la Resistencia, varios jóvenes. Entre ellos está la protagonista que narra los sucesos, Eliska. Perseguida por la Gestapo al ser la responsable de la huida de un grupo de disidentes que ha curado, sólo se le ofrece una escapatoria posible: refugiarse, cambiándose de nombre y de identidad, en alguna remota aldea de las montañas. Acaba de curar de una muerte casi segura a un joven campesino que le cuenta sin cesar historias de su pueblo y de su gente. A la vez, sin ser un secreto para nadie, la idolatra como a un ser superior, inalcanzable, como a un ángel. Eliska no lo ama pero entre ella y sus compañeros, rápidamente, deciden que la única salida es que se vaya con Joza, el «palurdo», como lo llaman, y que al llegar a su minúsculo pueblo de la frontera eslovaca, contraigan matrimonio. Allí precisamente, en un mundo de una belleza pura, desconcertante, embriagadora, cercana a lo inconcebible, al resguardo de viejos prejuicios, de la inconmovible sangre fría que los dominaba a todos hasta deshumanizarlos, ignorando los precisos cálculos materiales, los temores que sacudían sin descanso sus vidas en continua amenaza, poco a poco, comenzará su «transformación». 
Es decir, la transformación de la racional «Belleza de Hielo» Eliska en la rústica y confiada Hanule. Su peculiar «milagro». La revelación inesperada de algo que va más allá del amor o de nada hasta entonces conocido. Algo experimentado ahora junto a su tosco, simple, pero muy delicado marido Joza: «En lo atemporal de nuestro encuentro me di cuenta de la singularidad de nuestra relación (…) Me di cuenta de que en estas montañas, en esta mágica región, había vivido mi milagro personal». Un sentimiento privado e inexpresable ante los demás, o ante su antiguo, inteligente y elegante amante que regresará cuando acabe la guerra. Un sentimiento al que «no puede dársele nombre», pero que ya nunca la abandonará, dando pie a «una soldadura indestructible» y eterna. Aunque Hanule, en su «nueva realidad aparte del mundo de los sentidos, más allá de la conciencia», sobre todo, descubrirá sin cesar nuevas y desconocidas formas de sabiduría, antes, siempre, arrogantemente despreciadas: «Para todo hace falta talento. Incluso para la felicidad».

Mercedes Monmany

miércoles, 1 de abril de 2020

El CABALLERO SUECO - de Leo Perutz



"El caballero sueco comienza con un prólogo en el que una anciana, en mitad del siglo XVIII, evoca sus recuerdos de infancia. Habla de su padre, oficial del ejército de Carlos XII de Suecia. De un saquito de sal y de tierra que le cosió en el dobladillo de su redingote antes de que él partiera a la guerra, porque un palafrenero le había dicho que era un medio infalible de unir para siempre a dos personas. De las visitas clandestinas que este padre misterioso le hacía todas las noches a pesar de que se encontraba, como atestigua todo el ejército, a quinientos kilómetros de su castillo y su hija. Del anuncio de su muerte, que ella se negó a creer, y de la oración que por este motivo dedicó en su fuero interno a un pordiosero al que iban a enterrar al pie de sus ventanas.

Bombardeado, al igual que lo está al leer este artículo, por informaciones cuya relevancia se le escapa, el lector registra sin comprender gran cosa. Se dice que todo esto acabará aclarándose. Ahí empieza el relato. Transcurre en Silesia durante la Guerra de los Treinta Años. La idea que nos hacemos de Silesia durante esta guerra es tan vaga que nos vemos obligados a confiar en el autor, lo que él aprovecha para arrastrarnos a un universo extraño, sin puntos de referencia, más cercano a la ciencia ficción que a la novela histórica: quizá no a una cuarta dimensión pero, digamos, a una tercera y media.


Guerra de los Treinta Años - Wallestein

En este mundo crepuscular se desarrolla, en el curso de veinte años largos, una historia de trueque, de dobles y de usurpación de identidad. Tras un encuentro casual, un hombre ocupa el lugar de otro. El vagabundo se convierte en el señor de un castillo, mientras que el castellano se ha precipitado en el Infierno del Obispo (no se entiende muy bien qué es este infierno, lo esencial es que da miedo). En suma, una historia trágica, extremadamente bien llevada, en un marco espacio-temporal que desorienta muchísimo, y que se lee con un intenso placer, pero bueno, igual que se leen montones de libros.

Llegamos a las últimas páginas. El autor conoce su oficio, todo parece preparado para un fin armonioso. Llegamos al último párrafo. Llegamos a la última frase. Y aquí sucede algo. La copio solo para que vean hasta qué punto parece anodina: «La carreta que transportaba al hombre anónimo a su última morada pasó lentamente por debajo de las ventanas de su casa.» Parece anodina, pero si has leído todo lo que la precede es imposible que no te recorra el espinazo un fuerte escalofrío. Las migajas de información inutilizables del prólogo te vuelven a la memoria en un relámpago. Siempre han estado ahí, a tu disposición, el autor no ha hecho trampas, se ha limitado a aplazar hasta la última frase el momento de reactivarlas.

Y de repente comprendes lo que acabas de leer, lo que te han contado desde el principio sin que te dieras cuenta claramente. El autor se ha contentado con empujar a un peón en el tablero, uno de esos pobres peoncitos que al final de la partida parecen no servir para nada y que dicen con voz débil: «Jaque mate.» Entonces todo se reorganiza a una luz distinta que transforma esta hábil historia en una tragedia del destino.

La literatura puede proporcionar todo género de gozos muy diferentes. Yo no sé si este es uno de los más elevados, pero sí es uno de los más intensos para un determinado tipo de lectores entre los que me cuento. Por otro lado, cuando el lector es asimismo autor, es uno de esos placeres que le despiertan una mayor envidia: sueña, o al menos yo lo hago, con ser capaz de eso. De dar jaque al lector. Las ficciones que tienden hacia ese objetivo instauran un suspense de doble filo. A la inquietud trivial, ¿qué va a pasarle al héroe?, ¿cómo va a salir del atolladero?, se superpone esta otra: ¿cómo va a salir de este lío el autor?, ¿cómo va a apañárselas? No solo me ha dado jaque mate, sino que lo ha hecho de un modo totalmente inesperado que me ha dejado boquiabierto, estupefacto, sin que haya visto venir el mate.


Hay maestros de esta disciplina. Adolfo Bioy Casares, a quien su amigo Borges felicitaba por haber concebido, en La invención de Morel, una de las muy raras intrigas que sin exagerar se pueden considerar perfectas. En Francia, La máquina, de René Belletto. Japrisot en la mayoría de sus novelas, donde te preocupas por él diciéndote que tal como ha empezado no va a encontrar otra puerta de salida que la solución desoladora del despertador que suena y el héroe que suspira: «Gracias a Dios, solo ha sido una pesadilla.» Ahora bien, Japrisot no solo logra explicar racionalmente los prodigios que ha expuesto, sino que su explicación es todavía más prodigiosa que lo que explica.

Leo Perutz pertenecía a esta familia. Judío de Praga, es un riguroso contemporáneo de Kafka, pero murió mucho más viejo en Israel, después de la guerra. Cuando has leído una novela suya las has leído todas, pero hay que confesar que no todas alcanzan la misma perfección narrativa, por lo que más vale empezar por una de sus obras maestras. El caballero sueco era su preferida y también es la mía, y la última paradoja de este libro que de principio a fin parece mantener la intriga es que no solo soporta la relectura, sino que incita a ella. Acabo de hacer la prueba: la segunda vez es todavía mejor."






Reseña escrita por Emmanuel Carrère y publicada en 
Le Journal du dimanche en agosto de 2000.
Está recogida en el volumen "Conviene tener un sitio a donde ir",
Editorial ANAGRAMA, 2017

lunes, 9 de septiembre de 2019

PROYECTOS de PASADO - de Ana Blandiana




Por lo que sea no me percaté en su día del valor de este libro (1º edición en 2008); pero la intrépida editorial Periférica, consciente de su mérito, volvió a la carga reeditándolo (en 2017) y bien que se lo agradezco.

El sustrato inevitable de estos cuentos es la aterradora realidad de la dictadura comunista liderada por Ceaucescu en Rumanía. La mirada de Blandiana sobre los hechos, gentes y leyendas de su país es la de una poetisa comprometida con la denuncia del absurdo totalitario y con una vocación literaria que toma forma de resistencia moral. Los relatos tienen una atmósfera visionaria donde a menudo la fantasía irrumpe en una realidad áspera. De este modo en las páginas se dan cita lo testimonial, lo onírico, un cierto humor negro y un potente trasfondo simbólico.
Edición de 2008

Los relatos están contados en primera persona y en general suponen una crónica que, sin renunciar a la ficción ni a elementos surrealistas, dan cuenta de las costumbres y circunstancias de una sociedad rumana sometida hasta lo mezquino. Paradójicamente la imposición de esta sociedad realista del control y la uniformidad llega a cotas tan absurdas y psicopáticas que bordean lo fantástico: y de ello se sirve la autora para denunciar la dimensión grotesca de la existencia en un estado totalitario. 

La traductora y redactora de un prólogo imprescindible, Viorica Patea, lo resume perfectamente:
"Acontecimientos milagrosos, sobrenaturales y excepcionales se infiltran en los pliegues de lo cotidiano y remiten a los sentidos más profundos de lo real. Los relatos presentan una crónica de la vida diaria, pero recurren a lo fantástico como forma de expresión de una realidad que por motivos políticos permanece prohibida y sobre la cual se cierne el silencio."    
del Prólogo "Ana Blandiana, el lenguaje realista del relato fantástico".
Los cuentos del volumen se pueden reunir en tres grupos. Los más oníricos y misteriosos como Lo soñado, En el campo, La gimnasia nocturna y La lección de Teatro. Los que cobran la forma de una crónica delatora y desafiante como Reportaje, Imitación de una pesadilla, Aves voladoras para el consumo, Proyectos de Pasado o La iglesia fantasma. Y los más íntimos que tienen que ver con la identidad en un mundo alienante, como La lección de Teatro, Una herida esquemática o Lo soñado. La calidad de unos y otros en general es muy alta, siendo algunos de ellos extraordinarios.

Me extenderé un poco sobre los cuatro que más me han gustado: 

Proyectos de pasado es un relato magistral, paradójicamente carente de fantasía. En cambio la peripecia humana que relata es de una enorme profundidad. Justo al comienzo de un boda todos los asistentes son detenidos y deportados en pequeños grupos. El del tío Emil está compuesto por nueve personas entre las que se encuentran el párroco oficiante, el novio y la novia. Abruptamente son trasladados a una zona aislada del Bărgană, un inmensa y fértil llanura que es como un océano de tierra, convirtiéndolos de facto en unos extraños robinsones. Esta colonia penitenciaria, sin guardianes ni alambradas, se conforma como un microcosmos que representa a todo un país en régimen penitenciario. La diferencia es que en el Bărgană no hay policía, ni delatores.


Los camiones los abandonaron a su suerte arrojándolos allí con unas pocas herramientas, sus maletas y enseres. El absurdo y la radicalidad de este destierro, que se alargará durante 10 años, se convertirá en una experiencia límite, donde cada superviviente encontrará lo sustancial de sí mismo. El relato se articula mediante un narrador (la autora) que nos traslada lo escuchado a otro narrador (su tío Emil) el cual, años después de su reingreso todavía permanece confuso. Reflexiona sobre cómo nos construye la memoria y las propias experiencias por traumáticas que sean. En el  Bărgană, el riesgo de morir estaba presente cada día, la lucha con la naturaleza era tenaz y despiadada... y sin embargo, allí fue auténticamente feliz. Venció. Al fin y al cabo sufrieron las mismas penurias que en su vida normal; pero allí, en su angustioso destierro, eran libres.

"Reportaje" es otro de los relatos donde la realidad descrita es tan brutal y aterradora que por sí misma constituye una pesadilla. La narradora es una periodista enviada al Danubio para informar sobre las inundaciones que se están llevando de calle una isla artificial. El hecho de se trate de otro de esos proyectos megalomaníacos de un régimen enfebrecido obliga a preservarlo. La isla se deshace y hasta los cadáveres de los presos políticos que la construyeron salen a flote como un recordatorio diabólico de que tanto entonces como ahora, el "elemento del que disponemos a discreción es el elemento humano". La imagen de las filas de soldados formando un dique vivo con sus propios cuerpos, ayudándose de ramas y de los esqueletos de los antiguos deportados resulta estremecedora.

El relato tiene una gran carga simbólica: La isla simboliza esa falsa utopía que aliena a las personas; mientras que las aguas desatadas representan la rebelión de las fuerzas de la naturaleza. 
"Este era el Danubio, era el movimiento, la rebelión, la destrucción, la muerte, la fuerza vital capaz de otorgar magnitud e ímpetu a la basura misma, y fluía sin cesar en sí mismo y en el cosmos deseoso de contenerlo. Era el Danubio, al que siempre había temido, fascinante y ajeno, misterioso y devorador, hostil, poderoso, vivo."
Uno de los relatos más misteriosos y sugerentes es "La lección de teatro" y, en varios sentidos, me recuerda al magistral cuento de Cortázar "Las babas del diablo". Ambos tienen que ver con la creación y la interpretación, ambos tienen un carácter netamente parabólico; en ambos se esgrime lo fantástico como indagación liberadora que derriba los muros de una realidad espuria.

En este relato un actor acude a la llamada de un desconocido. En la finca, aparentemente asiste a un velatorio; pero, inopinadamente, todo se convierte en una especie de auto de fe, una extraña alegoría que entraña una revelación. Según la autora del Prólogo,
"los agujeros oscuros de la historia se revelan en parábolas y misterios. «La lección de teatro» es un relato transido de misterio, una zona negra que no se ilumina del todo y que descansa en una realidad sepultada en el tiempo. Nuestros conocimientos dependen de nuestra voluntad de ver: «Después de todo, no vemos nunca más que aquello que imaginamos de antemano que podemos ver». El narrador, un actor de cierto renombre, acude a la misteriosa llamada de un desconocido y asiste a una extraña obra de teatro que resulta ser una lección de historia. Delante del catafalco sobre el que yace un hombre, un ángel y un demonio entonan un recitativo acerca de su vida. Las barreras de la vida y de la muerte, del destino y de la historia se difuminan. Las palabras clave de esta representación constituyen el fondo léxico de la represión —casa, extraño, tarde, caña, grande, castigo, llevárselo, marmita— y esbozan la suerte de muchas víctimas anónimas. Configuran una realidad aterradora de la que no se puede hablar abiertamente y que se transmite sólo en un lenguaje cifrado o en el lecho de muerte. La vida de los desaparecidos en los campos de concentración se cuenta de manera indirecta y simbólica en escenas de teatro popular, inspiradas en antiguos ritos y costumbres. Allí, en el umbral de la muerte, el narrador descubre a través del destino de este desconocido, el triste final de su propio padre, ambos antiguos compañeros en un campo de concentración: «Fue como resolver un crucigrama que no había podido resolver a su debido tiempo y cuya solución se me ofrecía en la última página de la revista». Esta revelación, formulada en un terreno indefinido entre la muerte y la vida, es el legado del destino y de la Historia a otras generaciones, que tendrán que interpretarlo".
























Finalmente quiero destacar "La iglesia flotante", un relato en el que se entrecruzan valiosos elementos narrativos. Por un lado un hecho histórico, el traslado integral de un iglesia de madera desde un pueblo a otro y que, tras desaparecer en el río, adquiere la aureola de leyenda. Por otro lado, una reflexión de la narradora sobre la delgada frontera entre realidad y fantasía. Ambigüedad que le afecta a ella
"No habría sido la primera vez que descubría la total inadecuación a la realidad de algunos de mis recuerdos, convencidos de su propio realismo. Era consciencia de mi propensión (que disimulaba y a la que amaba como un vicio) a dejar que la fantasía se mezclara ilícitamente con las verdades del ambiente, adquiriendo su color e imitando su formas (hasta que ninguna mirada ajena, por muy atenta que fuera, pudiera distinguirlas)."
y también a la propia Historia del pueblo sublevado, ya que sólo después de la desaparición de la iglesia comienza el rumor de que el sacerdote que dirigía la operación era el mismísimo líder de la rebelión en Transilvania.
"Los documentos de la sublevación mencionan, sin embargo, un número insólitamente grande de rebeldes procedentes de este pueblo de los Cárpatos Occidentales que siguieron a su jefe hasta el final de los combates, en el terrorífico invierno de 1785. Cuando todo terminó, los supervivientes oriundos de Subpiatra regresaron silenciosos a sus casas, como si hubieran despertado de un sueño que habían creído real y al cual no querían renunciar, prefiriendo tomar la realidad por un sueño pesado e incomprensible. Las noticias de la ejecución en Alba Iulia los encontraron parapetados, con todos los puentes levantados, encerrados en un silencio inexpugnable, mirando hacia fuera con una mirada segura y desconfiada que, sin que sus labios se despegaran, decía, sin embargo, con bastante claridad: ´Os esforzáis en balde por espantarnos. Bien sabemos que todo eso ocurre exclusivamente dentro de esta pesadilla. La realidad es la otra, esa de donde acabamos de venir y donde las cosas son totalmente diferentes´. "
La iglesia recorría unos pocos metros cada día arrastrada por un montón de bueyes. Para cruzar el río se esperaron las heladas; pero a la postre la iglesia quedó atrapada en el hielo y al llegar la primavera terminó hundiéndose, llevándose con ella a los doce avezados campesinos que quisieron retenerla lanzando cabos. El trazo legendario de estos hechos se acrecienta con las noticias de que el párroco, que tan vehementemente había encabezado el traslado, era en realidad el líder revolucionario Horia, "constructor de iglesias y gran maestro en el arte del canto".

La nebulosa de toda esta leyenda será ratificada muchos años después por un hecho insólito: la narradora se encuentra la iglesia  llena de algas, con la iluminación ardiente de sus velas y los doce (apóstoles) lugareños que se ahogaron con ella, surcando de nuevo el Danubio ¡y hasta puede oír los cánticos!
A pesar de que la revuelta de Horia fue derrotada, el mito de la iglesia sobre las aguas vence las adversidades del destino. El sueño de la iglesia rompe la realidad, incita a la resistencia y refuerza la esperanza de la libertad.

En todos los relatos, sea en su centro o en la tangente, aparece reflejada la vida cotidiana aplastada bajo el poder omnímodo del Estado. Ahí es donde la fantasía de Blandiana actúa como instrumento de subversión. A través del absurdo y de estampas de una realidad tergiversada por una opresión política colosal, la autora logra testimoniar la barbarie de una sociedad degradada por la progresiva deshumanización, el miedo y la penuria. En "Reportaje" y "Proyectos de pasado" aparecen los campos de concentración. En "Aves voladoras para el consumo" la escasez vejatoria y las colas que llevan a una profesora a hacerse con una gallina e instalarla en el balcón ¡para acabar con una docena de pequeños y gordezuelos ángeles!; cuyo cuidado la sembrará de inquietud. En "Imitación de una pesadilla" se visualiza la enfermiza ambigüedad que subyace en la relación entre el verdugo y su víctima. La escena que describe es sencilla y aparentemente irreal. Una joven es retenida a la fuerza, en plena calle, ante la indiferencia de curiosos y amigos. Sus gritos y petición de ayuda resultan baldíos de modo que se vuelve sobre sí misma en busca de redención:  
"Por un momento sentí el impulso de darme la vuelta y de huir, para demostrarme a mí misma que era verdaderamente libre, pero al instante me di cuenta de que nunca más sería libre si no era capaz de explicarme por qué, durante aquella pesadilla, no lo había sido."
Por su parte el relato "En el campo" tiene que ver con la tragedia de la colectivización de la tierra que despoja a los campesinos de sus vínculos y tradiciones. Este es un relato fantasmagórico que en alguna medida me recuerda los territorios de Juan Rulfo. Aquí, una joven regresa al pueblo de su infancia para encontrarlo abandonado y habitado únicamente por viejos fantasmagóricos. La amenaza de podredumbre y muerte amenaza con atraparla para siempre.


Renée Magritte, La Connivence





















Para Blandiana "la realidad está cargada de signos misteriosos e indescifrables y de recuerdos incomprensibles de una vida que ha existido. Lo fantástico no disloca la realidad, sino que se nutre de ella" y supone un despertar a una percepción más compleja y misteriosa. Por esto mismo el sueño es una clave recurrente en su narrativa y poética. De hecho estos cuentos están colonizados por sueños e imágenes oníricas: inundaciones bíblicas, iglesias que vuelan remolcadas por golondrinas, figuras mitológicas, edificios donde el tiempo es una encrucijada, ángeles que intentan vivir como humanos para comprender nuestros pecados e iglesias arrancadas de su terreno que navegan presurosas por el Danubio. En uno de ellos encontramos a una mujer que se descubre dentro de un sueño e incapaz de determinar si es sujeto u objeto del mismo, se tumba para ser la soñadora y no lo soñado.

El sueño se convierte en una categoría de la vida y como señala la autora del Prólogo
"El sueño es el umbral de las realidades atemporales y arquetípicas en el que los personajes buscan su identidad. El sueño es una clave recurrente que vertebra tanto la poesía como la prosa fantástica de Ana Blandiana. En «El traje de ángel» el sueño adquiere la forma de un edificio con infinidad de estancias que conducen a la revelación de la alteridad y de la dimensión metafísica del ser. Este edificio laberíntico, evoca la casa en la que Ana Blandiana vivió durante su infancia en Oradea y que contenía los depósitos de libros prohibidos pertenecientes al antiguo obispado greco-católico. En «Lo soñado» —transposición narrativa del poema de Blandiana «Genealogía»— el yo poético se agita en el sueño e intenta dejar una huella de su existencia y de su revelación de ser soñado. El mundo nace de la sustancia efímera y siempre cambiante del sueño con el que sueña un demiurgo somnoliento y caprichoso."
Transcribo a continuación el poema "Genealogía", base del relato "Lo soñado". Ambos nos recuerdan, inevitablemente, al cuento "Las ruinas circulares" de Borges.

 

GENEALOGÍA
Alguien sueña con nosotros
Soñado a su vez
Por otro
Que es el sueño
De un determinado sueño.
Absortos por la somnolencia
También soñamos con un mundo
Salvajemente atormentado en el sueño.
Soñando
Somos el eslabón tierno
En la fila sin comienzo que no ha de acabar
Nunca,
Aunque
Bastaría
Un solo grito
Lo bastante fuerte como para poder despertar
A medias
Al primer Señor
Del sueño,
El que duerme
En los cimientos de los mundos
Soñados.




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Otilia Valeria Coman, conocida como Ana Blandiana, nació en Timisoara en 1942. Es una de las conciencias artísticas y cívicas más importantes de la Rumanía contemporánea. Desde que a los 17 años empezara a publicar poesía estuvo perseguida por el régimen totalitario comunista. Al igual que Anna Ajmatova o Vaclav Havel, Ana Blandiana se transformó en la conciencia de su época, símbolo de valentía e integridad moral ante un poder totalitario. 
Su poesía traduce el asombro ante la belleza del mundo en ejercicios de ascesis. En ella cultiva un tono sincero y espontáneo pleno de inflexiones metafísicas. Para la autora, la escritura es el modo esencial de manifestación de un mundo cuyo misterio queda por descifrar.
Su primer libro de relatos, Las cuatro estaciones, data de 1977. El segundo es Proyectos del Pasado que, aunque inicialmente censurado, vio finalmente la luz en 1982.  Blandiana es autora de catorce libros de poesía, dos volúmenes de relatos fantásticos, siete de ensayos y una novela (El cajón de los aplausos, 1992)








GROTESQUE  ▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁▁

Ceaucescu se ganó la confianza del pueblo rumano cuando en 1968 se opuso a la entrada de las tropas soviéticas en Checoslovaquia y amenazó con el uso de la fuerza si la URSS se atrevía a invadir Rumanía. Estas circunstancias le reportaron el reconocimiento de muchos líderes mundiales; pero poco después asumió el papel de un dictador implacable que implantó un estado policial de corte estalinista. Alimentó la corrupción y el nepotismo, monopolizó los cargos más importantes en torno a su familia y vivió en la más absoluta opulencia mientras el pueblo se moría de hambre. Uno de sus proyectos más megalómanos fue construir el Palacio del Parlamento rumano, proyecto que llegó a consumir un tercio de la riqueza del país; pero no fue el único.

En los relatos de Ana Blandiana no sólo se reviven las interminables colas para conseguir cualquier producto de consumo, también el miedo y la sumisión. Los planes del régimen se sucedían a cual más megalómano y grotesco, como la obligación de las mujeres de tener cinco hijos "para engrosar las filas del ejército" o el que las bibliotecas tuvieran fondos de libros prohibidos, tal y como se recuerda en el relato "El traje del ángel". Por su parte en "Reportaje" se evoca el faraónico proyecto estalinista "canal Danubio-Mar Negro". En los años sesenta el gobierno abandonó el proyecto del canal y en su lugar se inventó el llamado "Plan de transformación de la naturaleza", que preveía, entre otros objetivos, la construcción de una isla artificial en el Danubio. Todos estos proyectos no fueron más que pretextos para la creación de campos de trabajos forzados, en los que morirían muchos de los presos políticos procedentes de todas las capas sociales, desde intelectuales a campesino.

Durante años, uno de los objetivos de Ceaucescu consistió en pagar la deuda externa, contraída por una política económica poco realista de enorme industrialización pero escasamente competitiva. Con el fin de obtener divisas se decidió la exportación masiva de toda la producción interna y la consiguiente implantación de un programa de duras restricciones económicas. El frío, el hambre y el terror se transformaron en medios para controlar a la población. Mientras la propaganda oficial celebraba en panegíricos interminables los «cincuenta años de luz» y los logros de un «nuevo» orden social. Lo absurdo y burlesco se trasluce en que en un país como Rumanía, productor de gas y petróleo, el suministro de gas, electricidad y agua se limitaba a unas pocas de horas al día.

En "La lección de teatro" se alude al "Plan de sistematización" decretado por Ceaucescu, que preconizaba la desaparición de los catorce mil pueblos del país, a fin de llevar a cabo la doctrina leninista que abogaba por la desaparición de las diferencias entre el pueblo y la ciudad. El plan preveía la destrucción de las viviendas individuales y su sustitución por bloques, para romper cualquier reducto de independencia y, así, poder controlar a toda la población. Al igual que los habitantes de las ciudades, y, sobre todo, de Bucarest, los campesinos vieron cómo sus casas eran arrasadas contra su voluntad.