viernes, 6 de febrero de 2026

EL INFILTRADO T2 - creada por David Farr

2026


Ambigüedad moral y traición en los personajes, complejidad y juego de apariencias en la trama, implicaciones políticas, acción, suspense y alcance internacional; todo lo que se puede pedir a una película de espías lo tiene esta magnífica serie que mantiene el fulgor de la primera temporada. La historia retoma el personaje de Jonathan Pine (Tom Hiddleston) diez años después, para volver a colocarlo en medio de una operación de venta de armas; pero en este caso con destino a Colombia.

En la primera temporada Pine era el encargo nocturno de un lujoso hotel en El Cairo que es captado por el MI5 por ser un testigo privilegiado de los encuentros y negocios sucios que Richard Roper (Hugh Laurie) concierta en dicho hotel. Finalmente conseguirá infiltrarse en el círculo más íntimo del traficante para destruirle desde dentro.



Ahora, 10 años después, nos encontramos a Pine convertido en un simple funcionario del MI5. Dirige una unidad de vigilancia remota, los “Night Owls” (Búhos Nocturnos), que observa y analiza operaciones a distancia desde la Casa del Río, bajo las órdenes del jefe Mayhew. Su unidad no tiene capacidad operativa ni de intervención, pero cuando en una escucha aparece el nombre de Richard Roper, las alarmas de Pine se encienden. Hay un hombre de negocios colombiano, llamado Teddy Dos Santos (Diego Calva), que se presenta como 'el sucesor' de Roper. 

Los primeros indicios señalan que está implicado en una operación de venta de armas procedentes del Reino Unido y con destino a Colombia. Para rematar la faena, en el seguimiento de un intermediario, se descubre que un alto cargo del MI5 está implicado y cuando Pine acude a casa de Mayhew para comunicárselo se encuentra con su aparente suicidio. ¿Qué está pasando? ¿Qué puede hacer?. No confiará en nadie y seguirá el hilo hasta ver a dónde le lleva, sin contar con nadie más que con su pequeño e inexperto equipo.



Su primer encuentro con Dos Santos será en España, en la Costa Brava. Entonces comprobará que la mesa a la que se acaba de sentar es la de los mayores. Allí se juega con fuego real. Su siguiente encuentro ya será en Colombia, donde descubrirá que la operación tiene implicaciones políticas de calado. Pine no lo duda. La historia parece condenada a repetirse. Tendrá que volver a infiltrarse en el círculo de un traficante para conocer sus entresijos; pero Colombia no es ningún paraíso. El peligro es enorme porque allí la corrupción campa a sus anchas y los traficantes hacen y deshacen a su antojo. Incluso en fiscal general (Alberto Ammann) con el que contactan corre un serio peligro.



La serie consta de 6 episodios convincentes, intensos y fulgurantes. Los tres primeros trenzan una clásica intriga de seguimientos, sospechas y llamadas. Los tres últimos son vertiginosos. Pine tiene que lanzarse a una operación encubierta sobre el terreno y volver a infiltrarse. Su puerta de entrada será Roxana Bolaños (Camila Morrone), una joven a la que vio de refilón tratando con Mayhew. Ella pondrá a Pine en contacto con Dos Santos y los tres formarán un triángulo atravesado por el engaño, la vulnerabilidad y la seducción. 

Las historias personales de Roxana y Dos Santos son dolorosas, servirán para explicar sus actos y para que Pine descubra cómo pueden ser manipulados. Dos Santos fue un niño abandonado que recogieron en un monasterio. Una vez al mes venía a visitarlo un hombre a bordo de un coche negro. Él creció esperando ansioso ese día en que aparecía el coche negro. De hecho esa imagen fue el origen de esta nueva temporada, según ha declarado su guionista.


El episodio 4 incluye un giro argumental morrocotudo, que eleva todavía más la potencia de la trama y posibilita que los dos últimos episodios sean magníficos. Los traficantes llegan a descubrir el juego de Pine, pero él demuestra bravura e inteligencia citándose con el jefe enemigo para ofrecerle que se rinda. 
El juego es portentoso. 
Una auténtica partida de ajedrez en la que, cada uno por su lado, intenta anticipar los movimientos del contrario... mientras se guarda alguna carta marcada.

El esquema argumental de esta segunda temporada es calcado al de la primera. Un agente del MI5 se infiltra en el equipo de un traficante de armas y lo consigue a través de una hermosa mujer. Pero el guionista y showrunner David Farr ha logrado dibujar un nuevo territorio con sus propias tensiones geopolíticas, crear personajes nuevos con una historia detrás y trazar un itinerario lleno de cadáveres. Todo ello dota de envergadura a su nueva propuesta. 

Si repite esquema es porque sólo hay una novela de John Le Carré sobre las andanzas de Johathan Pine, The night manager (1993); y ni tan siquiera es de las más famosas. Pero la miniserie que la adaptó quedó tan redonda que su continuación rondaba por la cabeza de su creador. Tenía que ser tan british, intrincada y cínica como la primera para llamar la atención y contar con el mismo elenco. Conseguido.



El final de esta segunda temporada  es apabullante y deja un gancho para enlazar con una posible tercera. Si es a este nivel estaremos de enhorabuena. En una breve aparición Angela Burr (Olivia Colman) advierte: "Hay algo más allá de Roper, algo más importante..."

lunes, 2 de febrero de 2026

CREEDME - creada por Susannah Grant

2019


Creedme’ afronta el problema más peliagudo al que se enfrenta una denuncia por violación. La credibilidad de la denunciante. Por eso el primer grito de apoyo que surge en esos casos es "¡Yo sí te creo!". Tras el abuso la víctima se suele avergonzar, incluso pasa unos días escondida y no recoge pruebas ni testigos. Cuando por fin se plantea denunciar está sola. Sólo cuenta con su testimonio. ¿Qué hace entonces la sociedad, la policía, el juez o la jueza?

Esta serie, tal y como reza su título, es todo un alegato en defensa de las mujeres víctimas de agresiones sexuales de las que en muchos casos se duda y desconfía.



El caso que esta serie nos cuenta es todavía más sangrante porque Marie Adler, la joven que una noche es asaltada y violada, se encontraba en un piso tutelado por los Servicios Sociales de la ciudad de Lynnwood, en el estado de Washington. La violación supone la guinda de una vida de mierda, sin expectativa alguna, sola en el mundo y saltando de casa en casa de acogida.

Cuando logra reunir fuerzas para denunciar la agresión nadie la cree. Los dos veteranos detectives que recogen su declaración, desde el principio ponen en duda su versión de los hechos: Seguro que ha sido una juerga que se desmadró y ahora te arrepientes o a lo mejor quieres fastidiar al chico porque no te ha vuelto a llamar. Cosas así. La confianza de Marie se desmorona cuando su propia madre de acogida declara a los policías que no cree que la violasen (la tipa se juega el subsidio) y que lo que quiere es llamar la atención. En menos que canta un gallo Marie pasa de víctima a acusada de falsa denuncia. ¡!



La declaración ha sido una tortura. Los detectives le han sometido a una humillación tras otra. Con tono amenazante le han hecho repetir los hechos hasta cinco veces, interrumpiéndola con preguntas capciosas. Marie se ha ido poniendo cada vez más nerviosa hasta que los detectives le han subrayado pequeñas inconsistencias en su relato. Un auténtico y repugnante calvario.

Pero la serie no se detiene excesivamente en la denuncia del machismo y la falta de empatía de las instituciones. Elige para su desarrollo dos líneas muy claras: una dramática, basada en tres personajes de gran autenticidad, y otra policial. Tras asistir al derribo de la pobre Marie la acción se centra en dos mujeres policías que investigan violaciones en ciudades diferentes del estado de Colorado, Karen Duvall (Merritt Wever) y Grace Rasmussen (Toni Collette).



Karen Duvall es una detective tozuda y minuciosa que investiga una violación en una pequeña ciudad cerca de Denver. Tras una conversación informal con otro policía descubre que en una ciudad cercana también hay una investigación abierta con características semejantes: las víctimas fueron atacadas por la noche, en sus propias camas, donde las ataron y vendaron los ojos. Esto le hace ponerse en contacto con la detective que investiga el caso, Grace Rasmussen, con la que aunará fuerzas dadas las coincidencias de ambos casos.

La investigación es ardua y nos revela a dos policías tenaces que están picando piedra para poder descubrir algún pequeño indicio. Mientras tanto van solidificando su relación. Cuando por fin conocen el caso de Marie se abre el horizonte, tanto para la joven como para las detectives. Ella por fin encuentra apoyo y los datos que aporta hacen que la investigación se sitúe en el camino correcto. 

No cabe duda de que se trata de una serie centrada en los personajes. La investigación policial y la forma de afrontar los hechos están muy relacionadas con el carácter de estos dos mujeres. Tan importante como la trama son sus sentimientos. No en balde su entorno laboral rebosa testosterona y condescendencia. Sus diálogos tienen chispa y no dejan que sus compañeros o la dificultad del caso las desanimen. Incluso son capaces de aportar ciertas dosis de humor que les ayuda a ver las cosas de otra manera.



Estas dos agentes y Marie nos van mostrar la cara más desapacible de un sistema viciado y cómo les impacta. Así es como llegamos a apreciar el soberbio trabajo de estas tres actrices tan dotadas. Kaitlyn Dever (Marie) hace un trabajo palpitante, como luego confirmaría en series como Dopesick y Last of us o en la película Nadie te salvará.  Aquí nos llega al corazón por la frustración y el sufrimiento que invade a su personaje. Mientras que Toni Colette y Merritt Wever son capaces de mostrar dureza y también la necesaria sensibilidad que demandan estos casos. 

La serie está basada en hechos reales recogidos en el artículo periodístico de Ken Armstrong y T. Christian Miller, "An Unbelievable Story of Rape", con el que ganaron el Premio Pulitzer en 2016. Allí relataron los sucesos del caso del violador en serie de Washington y Colorado, que actuó entre 2008 y 2011. La guionista de "Erin Brockovich" Susannah Grant leyó el reportaje y comprendió que allí había una gran historia. La serie llegó a estar nominada para los Globos de Oro de 2020 como Mejor serie limitada.





* La serie consta de 8 episodios de 45 minutos.

viernes, 30 de enero de 2026

Bruce Springsteen - Streets Of Minneapolis (Official Lyric Video)


Como cualquier persona de bien, Bruce Springsteen está horrorizado ante los asesinatos de ciudadanos inocentes "que el ejército privado" de un aprendiz de dictador está ejecutando en Minneapolis.
Ese dolor cobró forma de canción urgente para denunciar el acoso y asesinato que sufren los ciudadanos de Minneapolis. Springsteen escribió la canción el sábado pasado, la grabó el martes y la publicó sorpresivamente el miércoles: "Escribí esta canción, la grabé y os la entrego en respuesta al terror estatal que está sufriendo la ciudad de Minneapolis. Está dedicada a la gente de Minneapolis, a nuestros vecinos inmigrantes inocentes y en memoria de Alex Pretti y Renee Good", ha dicho el boss.





No es la primera vez que Springsteen demuestra que su corazón late acompasado con los problemas de las gentes y las calles de su país.
El título de esta canción-homenaje a Minneapolis recuerda al de Streets of Philadelphia, canción con la que Bruce puso el foco sobre el SIDA.


La canción de 'Streets of Minneapolis' en español dice así:




A través del hielo y el frío del invierno
A lo largo de la Avenida Nicolett
Una ciudad en llamas luchó contra el fuego y el hielo
Bajo las botas de un invasor:
El ejército privado del DHS del Rey Trump
con pistolas sujetas a sus abrigos.
Vino a Minneapolis para imponer la ley
O eso dice su historia


Contra el humo y las balas de goma
En la tenue luz del amanecer
Los ciudadanos se levantaron por la justicia
Sus voces resonando en la noche
Y había huellas ensangrentadas
Donde debía haber habido misericordia
Y dos muertos, dejados morir en las calles cubiertas 
de nieve -Alex Pretti y Renee Good-


Oh, nuestra Minneapolis, escucho tu voz
Cantando a través de la niebla sangrienta
Vamos a luchar por esta tierra
Y por el extranjero entre nosotros
Aquí, en nuestro hogar, mataron y rondaron
En el invierno de '26
Recordaremos los nombres de los que murieron
En las calles de Minneapolis


Los matones federales de Trump golpearon
Su rostro y su pecho
Después escuchamos los disparos
Y Alex Pretti cayó muerto en la nieve.
Alegaron defensa propia, señor,
no te creas lo que ven tus ojos.
Es nuestra sangre y nuestros huesos
Y estos silbatos y teléfonos
Contra las mentiras sucias de Miller y Noem


Oh, nuestra Minneapolis, escucho tu voz
llorando a través de la niebla ensangrentada
Recordaremos los nombres de los que murieron
En las calles de Minneapolis


Ahora dicen que están aquí para hacer cumplir la ley
Pero pisotean nuestros derechos
Si tu piel es negra o morena, amigo mío,
Puedes ser interrogado o deportado en el acto.
En nuestros cantos de "ICE fuera ya"
Persiste el corazón y el alma de nuestra ciudad
a través de cristales rotos y lágrimas ensangrentadas
En las calles de Minneapolis


Oh, nuestra Minneapolis, escucho tu voz
Cantando a través de la niebla ensangrentada
Aquí, en nuestro hogar, mataron y rondaron
En el invierno de '26.
Vamos a luchar por esta tierra
Y por el extranjero entre nosotros.
Recordaremos los nombres de los que murieron
En las calles de Minneapolis
Recordaremos los nombres de los que murieron
En las calles de Minneapolis
-
ICE fuera (ICE fuera)
ICE fuera (ICE fuera)
ICE fuera (ICE fuera)
ICE fuera (ICE fuera)
ICE fuera (ICE fuera)
ICE fuera




Streets of Minneapolis

Through the winter's ice and cold
Down Nicollet Avenue
A city aflame fought fire and ice
'Neath an occupier's boots
King Trump's private army from the DHS
Guns belted to their coats
Came to Minneapolis to enforce the law
Or so their story goes

Against smoke and rubber bullets
In the dawn's early light
Citizens stood for justice
Their voices ringin' through the night
And there were bloody footprints
Where mercy should have stood
And two dead, left to die on snow-filled streets
Alex Pretti and Renee Good

Oh, our Minneapolis, I hear your voice
Singing through the bloody mist
We'll take our stand for this land
And the stranger in our midst
Here in our home, they killed and roamed
In the winter of twenty-six
We'll remember the names of those who died
On the streets of Minneapolis

Trump's federal thugs beat up on
His face and his chest
Then we heard the gunshots
And Alex Pretti lay in the snow, dead
Their claim was self-defense, sir
Just don't believe your eyes
It's our blood and bones and these whistles and phones
Against Miller and Noem's dirty lies

Oh, our Minneapolis, I hear your voice
Crying through the bloody mist
We'll remember the names of those who died
On the streets of Minneapolis

Now they say they're here to uphold the law
But they trample on our rights
If your skin is black or brown, my friend
You can be questioned or deported on sight
In our chants of ICE out now
Our city's heart and soul persists
Through broken glass and bloody tears
On the streets of Minneapolis

Oh, our Minneapolis, I hear your voice
Singing through the bloody mist
Here in our home, they killed and roamed
In the winter of twenty-six
We'll take our stand for this land
And the stranger in our midst
We'll remember the names of those who died
On the streets of Minneapolis
We'll remember the names of those who died
On the streets of Minneapolis

ICE out (ICE out)
ICE out (ICE out)
ICE out (ICE out)
ICE out (ICE out)
ICE out (ICE out)

sábado, 24 de enero de 2026

28 AÑOS DESPUÉS: El Templo de los Huesos - de Nia DaCosta

2026


En una Tierra sin Dios, Lucifer campará a sus anchas. Eso es lo que parece trasladarnos esta nueva película de la saga. Aclarando que Lucifer va a ser el propio ser humano llevando el terror hasta el último rincón de la Tierra. 

Acabé de ver la anterior entrega -28 años después- bastante decepcionado. El joven Spike (Alfie Williams) abandonaba la seguridad de una pequeña fortaleza humana para iniciar un viaje iniciático junto a su padre. Ahí había una sugerente línea narrativa pero el desarrollo fue confuso. Se publicitó hasta la extenuación por el modus operandi -se rodó con un smartphone- pero la cinta no despegaba y parecía una mera película de transición. Sin embargo, hacia el final encontraba un hallazgo, un osario hecho de torres de cráneos y huesos que era en sí mismo un universo bizarro. También allí, en medio del horror y la devastación, la película descubría un tono extrañamente dramático y conmovedor: una mujer moribunda encontraba entre los huesos el consuelo y la piedad. 

Sólo ocho meses después de aquello vuelvo al cine para ver la cuarta película de la saga y me encuentro con que no es una secuela más, sino una continuación exacta y en toda regla de aquella tercera.
Sorpresa. 



Repaso el libreto. Alex Garland figura como guionista de la anterior y de ésta. Me informo un poco más en la red y descubro que aquella tercera película no cerraba un trilogía sino que abría una nueva que concluirá con una próxima entrega. Ahora sí, todo cobra sentido. Más si cabe cuando en la última secuencia de este Templo de los huesos aparece de nuevo Cillian Murphy, aquel que asistió al comienzo de todo, allá por 2002, en un Londres fantasmagórico asolado por un terrible virus. Murphy servirá de enlace con la próxima película que se supone cerrará el círculo.

Ya con la perspectiva ajustada tengo que reconocer que Garland ha conseguido abrir un nuevo camino en este bosque de zombis. Un camino donde prima menos el terror y los mordiscos infectados que retratar más a fondo las respuestas (científicas y psicóticas) que el género humano ofrece ante el apocalipsis zombi.

Ahora sí, todo cobra sentido y valor. Los infectados ya no son la principal amenaza sino aquellos supervivientes desquiciados que han perdido su humanidad y abrazan nuevos mitos y religiones que predican la destrucción. Así es como comienza la cinta, directamente a la acción, con una banda de asesinos jaleando un ritual de muerte en el que el pequeño Spike es la víctima propiciatoria.



La película alterna dos líneas narrativas. Por un lado la aventura de "los Jimmies", una panda de descerebrados con chándal y pelucas rubias, que se han erigido en ángeles de la aniquilación. Un ejemplo perfecto de la degeneración postapocalíptica en la que ha caído la Humanidad. Siguen a un líder muy carismático, Jimmy Crystal (Jack O´Connell), inspirado en el criminal británico Jimmy Savile, que se rige por la voz que dice escuchar de su padre Lucifer.

Esta parte es de una violencia insoportable, al estilo de películas como Los Extraños o incluso Llaman a la puerta (2023, M. Night Shuyamalan). Sus ritos son tan terribles y sangrientos, como el denominado La Caridad. Llegan a repugnarnos hasta el punto de desear que aparezca una jauría de infectados que arrase con todo.

La otra línea se centra en el doctor Kelson (Ralph Fiennes), constructor del osario que rinde homenaje a la  memoria de la humanidad. Está embarcado en un experimento con un infectado gigantesco, Samsón. Cuando se enfrentó a él le disparó un dardo impregnado con un cóctel de drogas que parece que le sosegó. El Dr. Kelson quiere seguir esa vía hasta ver a dónde le lleva y mientras tanto tiene a alguien con quien charlar...aunque esté de tripi. Así que la película navega entre el desastre definitivo para la Humanidad y un pequeño atisbo cura.



Desde que crearon la saga hace más de dos décadas, Danny Boyle y Alex Garland nunca han escondido el sentido alegórico de su libreto respecto del mundo contemporáneo. Ya la primera entrega fue recibida en su momento como una parábola post-11-S, mientras que la tercera mostraba los ecos del Brexit al haber confinado el virus en Gran Bretaña, obligando a cerrar las islas para el resto del mundo. 

En general la saga revela el modo en que la violencia emerge feroz cuando la sociedad y las instituciones se descomponen. Más en concreto, los Jimmies reflejan el populismo actual, con un seguidismo brutal e irreflexivo y un mecanismo de poder basado en la fuerza y el miedo. 




El momento cumbre de la película llega cuando los caminos de los Jimmies y el Dr. Kelson colisionan. La mezcla de bulos, creencias y psicopatía produce un clip audiovisual soberbio, con música de Iron Maiden, que me llegó a recordar (un poco) la embrujadora secuencia central de Los pecadores (Ryan Coogler, 2025).

Un circunspecto Dr. Kelson logra que nos identifiquemos con él, un tipo embadurnado con yodo que sigue creyendo en el valor de la ciencia y la capacidad humana para enfrentar la barbarie: “Este acto de dignidad nos humaniza. Están muertos. Se han ido. Pero los recuerdas y los honras”, dice aludiendo a sus columnas de homenaje a las víctimas del virus.