sábado, 3 de octubre de 2026

MI VIDA HUELE a FLOR - de Elvira Sastre

















 

He redondeado esquinas
para no encontrar monstruos a la vuelta
y me han atacado por la espalda.
He lamido mi cara cuando lloraba
para recordar el sabor del mar
y solo he sentido escozor en los ojos.
He esperado de brazos cruzados
para abrazarme
y me he dado de bruces contra mi propio cuerpo.
He mentido tanto
que cuando he dicho la verdad
no
me
he
creído.

He huido
con los ojos abiertos
y el pasado me ha alcanzado.
He aceptado
con los ojos cerrados
cofres vacíos
y se me han ensuciado las manos.
He escrito mi vida
y no me he reconocido.

He querido tanto
que me he olvidado.
He olvidado tanto
que me he dejado de querer.

Pero
he muerto tantas veces
que ahora sé resucitar
—la vida es
quien tiene la última palabra—.
He llorado tanto
que se me han hecho los ojos agua
cuando he reído,
y me he besado.
He fallado tantas veces
que ahora sé cómo discernir los aciertos de lo inevitable.
He sido derrotada por mí misma
con dolor y consciencia,
pero la vuelta a casa ha sido tan dulce
que me he dejado ganar
—prefiero mi consuelo
que el aplauso—.

He perdido el rumbo
pero he conocido la vida en el camino.
He caído
pero he visto estrellas en mi descenso
y el desplome ha sido un sueño.

He sangrado,
pero
todas mis espinas
han evolucionado a rosa.

Y ahora
mi vida
huele a flor.



Elvira Sastre



 

poema publicado originalmente en su libro "Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo" (2014). 









"He huido", "He mentido", "Se me han ensuciado las manos", "He sido derrotada", dice la poetisa, muchos golpes me ha dado la vida, pero al final reconoce que "mi vida huele a flor" y también "He conocido la vida en el camino".

jueves, 1 de octubre de 2026

LA BOLA NEGRA - de Los Javis

España, 2026


´La Bola Negra´ es cine de muchos quilates. Desarrolla una historia desgarradora, muy compleja y mejor trabada, que derrocha emoción a raudales y demuestra una gran ambición visual. Salí del cine con el corazón en un puño y la garganta atenazada.

En una actualidad tan áspera y caótica como la que vivimos, alejándonos cada vez más de cualquier empatía, la película es una sorpresa que pone el foco en el miedo al rechazo, la libertad sexual y la autenticidad. Javier Calvo y Javier Ambrossi han puesto en pie un drama bélico en el que de pronto aparece un misterio literario que sirve para iluminar unas vidas atormentadas por la represión de su identidad sexual. Represión propia y ajena. Paradójicamente se puede decir que ´La Bola Negra´ es un canto a la vida con un reguero de cadáveres y muerte detrás.

En la cinta se entretejen las vidas de tres hombres homosexuales en tres momentos históricos diferentes de la historia de España, las cuales tienen su corolario en la actualidad. Se inicia con la peripecia de Sebastián (Guitarricadelafuente) en 1937, soldado del bando nacional en la Guerra Civil; continúa con la de Carlos (Milo Quife), un joven de buena familia que vive en Granada en 1932 y ambas desembocan en la historia de Alberto (Carlos González), nieto de Sebastián e historiador y escritor, en 2017. Tres existencias íntimamente ligadas por el miedo, el dolor, el ansia de libertad sexual y el peso de la herencia en nuestras vidas.

El aglutinante de estas tres historias es una obra de teatro desaparecida de Federico García Lorca que, de pronto, entra en escena al ser la herencia que Alberto recibe de su desconocido abuelo Sebastián. Se trata, nada más y nada menos, que de "La Bola Negra", obra de teatro en realidad inconclusa de la que sólo se conservan cuatro folios manuscritos. El asunto tiene mucha enjundia porque se trata de la primera obra de Lorca en la que el protagonista es abiertamente homosexual. 

Los realizadores tienen la osadía y la habilidad de completar esta obra (definitivamente inacabada por la muerte del poeta) desarrollando en ella la peripecia vital de Carlos, homosexual no declarado al que su padre insiste para que se convierta en socio del muy varonil Casino de la ciudad. Sin embargo, los rumores sobre su sexualidad propician que, en la votación, los socios inserten mayoritariamente la bola negra. No admitido. 

No contentos con completar esa obra inconclusa, los realizadores todavía añaden un eco más. En la historia de Carlos vemos latir la del propio Federico y esta mixtura Carlos/Federico propicia las dos escenas cumbre de la película: la de la taberna gitana y la postrera de la nieve. En la primera, un Carlos atormentado por el rechazo acude a un taberna flamenca. Allí su corazón herido se embriaga con el cante desgarrado y el zapateado violento hasta convocar a una especie de hechicera que le habla de sus destino. Las imágenes son tormentosas y nos dicen que el rechazo interiorizado puede adquirir una dimensión monstruosa. Se trata de un clip musical extraordinario de un lirismo oscuro y penetrante. 

La segunda es como una alucinación en la que Carlos camina por una montaña hundiéndose en la nieve mientras la misma voz hechicera intenta consolarle. El contraste entre el negro de la bola y la blancura de la nieve es enorme. La secuencia hace uso de una imaginería onírica que me recordó al mejor Fellini. Aquí el lirismo y la simbología lorquiana resultan arrebatadores.(1)



La parte central de la película la ocupa el encuentro entre Sebastián y Rafael Rodríguez Rapún (Miguel Bernardeau), personaje histórico, última pareja conocida de García Lorca que, tras el asesinato de éste, se enroló en el ejército republicano y fue herido en Cantabria, dicen que caminando hacia los aviones que le disparaban, producto de su abatimiento. En la película se alarga su vida unos días para hacer que conozca a Sebastián, encargado de vigilarle mientras se recupera de sus heridas. El mando nacional lo está curando porque espera arrancarle valiosa información; pero, en esos días de convalecencia, el herido y sus recuerdos de Lorca y ´La Barraca´ fascinarán al joven Sebastián hasta despertar definitivamente su homosexualidad no asumida.  

En esta parte central el leit motiv es claramente el tormento del engaño y la mentira para con uno mismo. Sebastián está en el bando nacional accidentalmente ("me pusieron un fusil en la mano") por lo que vive su situación como una mentira más que añadir a la de su sexualidad. Todavía más, se produce un paralelismo entre las dudas de Sebastián para aceptarse tal y como es y las de Carlos cuando su padre le convence de que acuda por segunda vez al Casino para negar los rumores. Todo esto lo resume muy bien la hispanista (Glen Close) a la que acude Alberto para verificar la obra que ha heredado. Ella dice, "siempre he pensado que La Bola Negra es la historia de una decisión. ¿Asumirá Carlos su condición o la negará?". 

Los Javis aciertan plenamente al dar continuidad al material narrativo de Lorca, centrado en el deseo y el miedo a reconocer quién eres. De hecho, cuando en un flashback maravilloso, en blanco y negro, Federico le encarga a Rafael que no deje que se pierda esta nueva obra, éste le pregunta que por qué publicarla y exponerse, a lo que el poeta responde: para que los que sean como nosotros, "cáscara amarga", no tengan que vivir como nosotros. Ese miedo al rechazo y a la represión recorre toda la película. 

En el último tramo, manteniendo el montaje en paralelo del relato y con Alberto atando cabos, se descubren las últimas sorpresas que revelan la densidad de la trama y confirma lo que dice un personaje: "El corazón de un maricón es un océano de secretos". El recorrido de la película, desde la guerra y sus angustias hasta la actualidad de Alberto y su desconocido abuelo, "el fascista" Sebastián, me parece hablar de la reconciliación con nuestro pasado, de reconocernos, aceptarnos e invitarnos a vivir. 

Aparte de hacer avanzar las tres historias, la cinta ofrece en todo momento una experiencia visual impactante. Empieza con el bombardeo aéreo a un pueblo y sigue con la huida de Sebastián por un paisaje de desolación y escombros en el que acaba escalando una estatua de San Sebastián para rematar la huida. Todo un símbolo del sufrimiento y la resistencia que atesora la comunidad LGTBIQ+.  

Secuencias deslumbrantes se mezclan con historias brutales (la del niño ahogado en la fuente del pueblo al que se impidió recoger durante cien días, la de la mujer asesinada por su propia familia por su vida "ligera") para demostrar que la tempestad de la historia ha sido implacable con el diferente: "Este país tiene demasiadas historias de amor enterradas en los campos", se dice en otro momento. 



La película se muestra extraordinariamente segura de sí misma y te deja pegado a la pantalla por su fuerza visual y narrativa. El guión se ha armado en torno a la obra inconclusa de Lorca y contando con la obra de teatro ´La piedra oscura´, de Alberto Conejero, centrada en Rafael Rodríguez Rapún. En conjunto es una obra de orfebrería donde se encajan ambos textos con un ejercicio de ucronía —el juego de reescribir la historia— mezclando realidad y ficción para conseguir un tríptico exuberante, lírico y desbocado de emociones. 










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(1) 
En el dossier del Festival de Cannes, Javier Calvo exponía algunas claves de su película: 
“En las primeras páginas de la obra de Lorca, los personajes son extremadamente realistas. Él siempre decía que quería escribir una obra muy realista, pero, hacia el final, empiezan a surgir personajes extraños: La nieve, los esquiadores... En la obra de Lorca, la nieve, como la luna o la plata, siempre está ligada a la muerte. Y a menudo representaba esos elementos prácticamente como personajes físicos, parecidos a mujeres o espíritus que atraviesan la historia. Siempre supimos que la película terminaría ahí, en la nieve. Y como la obra transcurre en Granada, la nieve nos llevó enseguida a Sierra Nevada, esa magnífica cordillera que domina la ciudad. Pensamos que podía ser interesante —y sin duda muy contemporáneo— representar a ese ‘personaje’ únicamente como una voz que resuena a través de las montañas y que lo abarca todo. También nos alimentamos de ‘Así que pasen cinco años’, una obra muy compleja de Lorca sobre el tiempo, sobre no asumir los propios sentimientos, incluidos los amorosos, y sobre no asumir tampoco la propia identidad por miedo a tener que enfrentarse a ella. Y, entonces, el tiempo pasa. Por eso hay tantos relojes en la historia que transcurre en Granada, y por eso la nieve dice: ‘Solo existe la nieve’. Porque el tiempo sigue avanzando, las apariencias se resquebrajan, el metal se oxida y la vida continúa su curso.”




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    * Escenarios de La bola negra en Granada
  ** La Técnica audiovisual en La bola negra
*** La historia real de Rafael Rodríguez Rapún

domingo, 27 de septiembre de 2026

OBSESSION - de Curry Barker

2026


Parece que sin buscarlo me he montado una semana de cine de terror. Tanto la nueva de la saga ´Resident Evil´ como ´El pasajero nocturno´ son obras imperfectas pero válidas y entretenidas de ver. Eso mismo se puede decir de esta ´Obsession´. En cada una de ellas encuentro una idea novedosa, un desarrollo suficientemente articulado y algunos momentos aislados de gran calidad cinematográfica.

La verdad que es cuando vi el tráiler de ´Obsession´ no pensaba ir a verla. Otra historia más de jovenzuelos calentorros, pensé, mezclada con la enésima vuelta al tópico "ten cuidado con lo que deseas, porque se puede volver contra ti." Esto es lo que parecía cuando el joven al que llaman Oso (Michael Johnston) compra un objeto mágico, una rama de sauce, que te asegura un deseo porque está harto de la indiferencia de su compañera de trabajo, Nikki, y de su propia pusilanimidad. Tras muchas dudas y decepciones Oso rompe la rama y formula su deseo: quiero que Niki se enamore de mí hasta las trancas. Esta inofensiva fantasía se irá convirtiendo en realidad hasta transformar su vida en una pesadilla.


Después de verla tengo que decir que la película es irregular, pero estimable, lo suficiente para pasar un buen rato. Lo mejor es la apuesta del director por pegar el suspense y el terror a la realidad, a una relación de pareja que poco a poco se irá distorsionando hasta convertirse en tóxica. Lo peor es que no mantiene la apuesta. En la actitud de Nikki se alternan momentos de acerada tensión e incomodidad porque no sabe qué le está pasando, con otros muchos de brocha gorda, en los que Nikki (Inde Navarrette) se convierte en una muñeca histriónica, aparatosa y gritona.  

Ay, qué película hubiese sido si el tono se hubiera mantenido pegado a la veracidad, introduciendo sutiles cambios de personalidad y giros siniestros en vez de gritos, estrépitos y golpes.



Cuanto más histriónica y extrema es la reacción de Nikki, más bajo cae la película. Cuanto más sutiles son los cambios en su actitud, más afilado es el terror. Creo que el modelo a seguir hubiese sido La semilla del  diablo (Rosemary´s baby) de Roman Polanski, con esa atmósfera tan conseguida de cotidianidad y extrañeza que te permite apreciar cómo se va colando el miedo en tu vida. Allí Rosemary era una chica frágil y sola que poco a poco llegaba a sospechar que algo muy oscuro la estaba acunando. También aquí Oso es un chico frágil e inseguro, pero sabe desde el minuto uno lo que está ocurriendo y simplemente se aprovecha de ello. Acostarse con Nikki es el premio.  

Incluso hay una escena muy sibilina y terrorífica en la que él descubre su ruindad: Están los dos durmiendo y él se levanta con cuidado justo en el momento en que ella le pide ayuda apenas con un susurro. "Oso mátame, por favor. Ella está durmiendo, soy yo". Efectivamente Oso comprueba que el cuerpo de Nikki duerme pero responde, "Tú eres tú, Nikki". Pero ella insiste quejumbrosa: "Shhh...Por favor, no la despiertes...tú...mátame". Entonces él tuerce el gesto y le suelta: "Qué tendría de malo. Qué tiene de malo estar conmigo, eh?". Un auténtico desaprensivo.




En esta escena también se aprecia el otro asunto que anoto en el debe de la cinta. El conjuro no es que influya en la psicología de Nikki y oriente su deseo hacia Oso, sino que de pronto es presentado como si fuese un ente ajeno que ocupara la mente y el cuerpo de Nikki. Creo que esto empobrece el relato y lo convierte en algo mecánico que, eso sí, favorece un desenlace de lo más facilón. En cambio desperdicia un camino que inicia pero no continúa, el de un terror más agudo y desasosegante.  

Señalaré dos asuntos más. Uno es hacer mención de la joven actriz Inde Navarrette cuya interpretación es muy notable y ayuda enormemente a que la película gane en credibilidad. Otro es subrayar una de las mejores escenas, sino la mejor, en la que sí se consigue ese efecto perturbador de cuando los demás se dan cuenta de que una persona se está deslizando hacia el pozo de la locura. Todos los amigos están de parranda, en una noche de juegos, y a Nikki le toca contar una historia. Ella saca su teléfono y lee un relato que está escribiendo, una adaptación sexual y salvaje del cuento infantil Hansel y Gretel donde lo más grave no es el incesto. Por supuesto el silencio que sigue es ensordecedor. 




viernes, 25 de septiembre de 2026

LOS HOMBRES del JUICIO FINAL - de J. B. Priestley




Esta novela es como un juguete vintage. Me refiero a esos vehículos hechos de hojalata y vivos colores, con un mecanismo interior tan robusto, hecho de muelles y tuercas, que asegura su funcionamiento durante lustros. El libro tiene un sabor punzante que no ha perdido con los años y su primera mitad es magnífica. Recordemos el comentario que hizo J. L. Borges
"Los primeros capítulos de este libro traslucen (falazmente) el influjo del espléndido Stevenson que urdió El club de los suicidas y Las desventuras de John Nicholson; los últimos, el todopoderoso y letal magisterio de Hollywood. Los tres primeros dejan entrever tres misterios distintos. (Uno acontece en el sur de Francia; otro en Londres; otro en California.) En el cuarto capítulo se revela que esos tres misterios parciales son caras de un misterio central, cuya total iluminación necesita seis capítulos ulteriores. Para un criterio cotidiano, el azar interviene increíblemente en esta novela".
No es que sea un comentario precisamente elogioso, pero sí señala agudamente esa estructura tan seductora que recuerda al mejor Stevenson. Efectivamente los primeros tres capítulos nos refieren tres encuentros aislados y misteriosos, cada uno en una punta del mundo y sin nada que ver entre sí. En el primero un joven arquitecto inglés, Malcolm Darbyshire, se enamora de su misteriosa compañera de tenis en un hotel de la Riviera Francesa. Darbyshire está fascinado por esta joven enigmática, pero tras un breve encuentro ella se despide abruptamente dejando en el aire una críptica frase, "No me olvide completamente, pero adiós, Malcolm." 

Por su parte otro joven, el físico teórico estadounidense George Hooker, se encuentra en Londres siguiendo la pista de su mentor, un excéntrico pero brillante colega que desapareció justo cuando parecía alumbrar un gran avance en el ámbito de la energía y la materia. Fortuitamente se lo encuentra en una tienda de instrumentos científicos, pero en principio niega ser él para, ante la insistencia del joven, citarlo en una casa de campo a la noche siguiente. Una vez allí la policía hace acto de presencia para detenerlo por allanamiento ante la sorprendente denuncia del científico. Hooker no entiende por qué lo hace y huye a trompicones por la campiña inglesa. 


Finalmente tenemos a Jimmy Edlin, un vividor y trotamundos que se acaba de retirar de sus negocios en Shanghai para vivir de las rentas, cuando le comunican la muerte de su hermano Phil, en Los Ángeles. Una vez en la ciudad las explicaciones de la policía no le convencen y, dado que su hermano ejercía de periodista, se pone en contacto con uno de sus compañeros en el periódico quien le revela sus sospechas. Cree que Phil estaba involucrado en la investigación de una poderosa secta, asunto que podría haberle costado la vida.
"-Usted conoce la ciudad. Por estos lugares existen infinidad de perturbados, pero no una minoría, sino una mayoría numerosa y terrible. Aquí tenemos más desequilibrados por milla cuadrada que en ninguna otra parte de la Madre Tierra. Desde profetas hindúes con los cabellos largos hasta las rodillas, a mujeres gordas que se afeitan la cabeza y se imaginan ser Juana de Arco o María Estuardo. No falta ningún tipo. Por cualquier calle que vaya, verá que en la cuarta casa de la derecha se conjura a los espíritus o se habla de Dante y de Shakespeare, que dos puertas más adelante se habla de la llegada del nuevo Mesías, mientras, enfrente, un individuo sentado en el suelo, cubierto con una capa raída o unos pantalones llenos de agujeritos, quema incienso hasta que el Gran Panjandrum le anuncie la llegada del día del Juicio. Son tantas las cabezas trastornadas que aquí existen, que en estos últimos veinte años no he tenido tiempo de ocuparme de todas. Esto es un verdadero manicomio."
Cada una de estas tres presentaciones constituyen por sí mismas un auténtico relato, con grandes dosis de acción e intriga. La sugestión se acrecienta cuando comprobamos que, a pesar de su disparidad, al final de cada uno aparece el mismo apellido, MacMichael. Éste será el hilo que rastreará cada uno de los protagonistas.

Como bien apuntaba Borges en su comentario un increíble azar hará que estos tres hombres comunes se encuentren y conozcan en un hotelucho de la ciudad de Barstow, en pleno desierto del Mojave. Cada uno ha estado siguiendo a distintas personas y pistas, pero pronto comprobarán que todo confluye hacia un inconcebible complot contra el mundo que conjuga sin problemas la ciencia más avanzada y el fanatismo religioso.


Ya desde el segundo encuentro, cuando el joven Hooker huye de la policía por la campiña inglesa y en la tercera aventura, cuando Jimmy Edlin, gracias a las notas de su hermano, logra introducirse de lleno en una reunión secreta de la Confraternidad del Juicio, me vinieron a la mente otras obras clásicas marcadas por el sello de la conjura, la intriga y la acción: Los 39 escalones de John Buchan y El enigma de Ossian de Fred Hoyle; sin olvidarnos del ilustre contubernio que se narra en El hombre que fue jueves, de G. K. Chesterton. Todos ellos libros encantadores que portan el más genuino placer lector, el de las aventuras. 

Publicada por primera vez en 1938 y escrita en el contexto del ascenso de Hitler y Mussolini en Europa; esta premonitoria historia de J.B. Priestley nos hace penetrar en una siniestra confabulación que, como declara su título, apunta al Día del Juicio Final. 

La obra disminuye su capacidad de intriga en su último tercio; pero los desafíos y peligros que afrontan nuestros protagonistas siempre resultan de lo más ameno. Hasta el momento en que los tres se reconocen nos sentimos como Darbyshire deambulando por una "vasta e incomprensible" California en busca de su "taciturna y misteriosa" amada, Andrée MacMichael: "Después de seis meses pasados en un estado de alucinación y de locura, (le parecía) que estaba viviendo un fantástico sueño". 

La novela es una trepidante historia de aventuras de uno de los maestros, a menudo infravalorado, del siglo XX.






















J. B. Priestley (1894-1984) fue un novelista, dramaturgo, crítico y locutor británico. Hoy en día es conocido principalmente por sus obras de teatro, en especial por «An Inspector Calls» —que aún se representa con frecuencia—; pero también fue un novelista de gran éxito, siendo adaptadas al cine varias de sus obras. Aunque hay que decir que la crítica nunca fue unánime al valorar su trabajo. Entre las 27 novelas que escribió destaca ´The Good Companions´ (1929), ganadora del Premio James Tait Black Memorial, con la que obtuvo un éxito internacional. En su época fue un reconocido locutor de la BBC, sobre todo durante la Segunda Guerra Mundial, llegando a alcanzar audiencias de hasta quince millones de oyentes. Graham Greene comentó que se había convertido en «un líder solo superado en importancia por el Sr. Churchill». Tras la guerra, fue delegado británico ante la UNESCO y miembro fundador de la Campaña por el Desarme Nuclear. Posteriormente recibió una de las más altas condecoraciones reales, la Orden del Mérito.

martes, 22 de septiembre de 2026

RESIDENT EVIL CIENTO DIECISIETE - de Zach Cregger

2026


Estas son las críticas de la película tal y como se resumen en su ficha de Filmaffinity.com:



"Zach Cregger dirige esta frenética y creativa propuesta capaz de traducir en imágenes la experiencia videolúdica con vibrante originalidad (...) estupendo filme (...) Puntuación: ★★★★ (sobre 5)"







Hago este ejercicio de contraste para confirmar que para gustos están hechos los colores. No puedo estar más en desacuerdo con hipérboles como "vibrante originalidad" o expresiones tan vacías y gradilocuentes como "propone una celebración de la fantasía y el terror". Lo de "estimulante impulso" lo veo fuera de lugar y lo de "sublime adaptación" me parece más un chiste que una exageración. Creo que la expresión que define mi ánimo después de verla es que se trata de un "divertimento en estado puro, sin pretensiones".

A mí me ha parecido una película floja, para pasar el rato, con 40 minutos iniciales un poquito originales y una hora restante donde volvemos a más de lo mismo.


Esos primeros cuarenta minutos acompañamos de nuevas a un pringao que trabaja de transportista médico (Austin Abrams, protagonista absoluto de la cinta), cuando recibe el encargo de llevar una importante valija médica hasta el hospital de Raccon City. El tipo no sabe donde se está metiendo y eso es lo original. También que Cregger rueda con mimo esta parte desarrollando cada secuencia  bajo la impronta de que el joven desconoce lo que está pasando y su alcance. Primero un accidente en la carretera con una mujer que huye y luego varias persecuciones en una granja, (primero un perro en el granero y luego un anciano en las habitaciones de la casa) le van dando pistas del terrible lugar al que se dirige. 

Cregger logró fascinarme con su anterior película, Weapons, pero la hora restante de esta, ya en la ciudad y en las dependencias del hospital, resulta reiterativa y de escaso lucimiento. Túneles oscuros y habitaciones blancas de un centro de investigación médica con alguna sorpresa nos devuelven a los escenarios típicos de la saga.



Lo peor que llevo es que el protagonista es un joven sencillo (bien) que tendrá que superar situaciones inesperadas y potencialmente letales (estupendo); pero que en alguna de sus reacciones cae en el ridículo. Y es que el tío es muy tranquilo, llegando a responder con cierta parsimonia al no comprender lo que está pasando. Pero está claro que sólo permanece vivo porque es el protagonista y hay que preservarlo.
 

Por cierto que el monstruo central también me parece ridículo y, la verdad, es que ofrece muy poco juego en una persecución que resulta, casi, apacible. Sólo me queda decir que el final es precipitado y lamentable. Una auténtica trampa que se nos ofrece para que en el futuro sigamos pasando por caja. ¿Comprendéis ahora el por qué del título de esta entrada?