miércoles, 14 de octubre de 2026

RECUERDOS de la GUERRA - de Anne Michaels

Isla de Zante o Zakynthos, Grecia


                                  

Serie El Libro Secreto



En la novela "Piezas en fuga", de Anne Michaels, un niño judío es rescatado en Polonia mientras se escondía de los nazis. Su rescatador, el geólogo Athos, logra trasladarlo a la isla griega de Zakynthos, donde permanecerán escondidos hasta el final de la guerra. Años más tarde, ya en Canadá, iniciará la recuperación de sus recuerdos de la guerra, en la que murieron sus padres y desapareció su hermana Bella. 







                           Ⅰ


En Zakynthos vivíamos sobre
una roca sólida, en un lugar
elevado y ventoso lleno de luz.
Aprendí a tolerar las imágenes que surgían
dentro de mí como moratones.
Pero sumido en la expectación
constante de la puerta reventada,
el sabor de la sangre que me llenaba
la boca de repente,
no era capaz de concebir una sensación
más fuerte que el miedo.
¿Qué es más fuerte que el miedo?
¿Quién es más fuerte que el miedo?

En Zakynthos cultivaba un jardín
de toronjil y albahaca en un cuadrado de luz.
Imaginaba los pensamiento del mar.
Me pasaba el día escribiéndoles mi carta
a los muertos y ellos
me contestaban de noche, en sueños.

 


                    Ⅰ
Ⅰ

 

Esperaron hasta que yo estuviera dormido
y entonces se levantaron,
agotados como nadadores, grises
entre los árboles vacíos.
En mi cabeza toda su vida parecía
concentrada en un único momento.
Mi madre inclinándose a recoger una bufanda.
Mi padre mirando el reloj.
Bella pasando las páginas de un libro.
Pero en las pesadillas la imagen
real no se mantenía,
todo se derretía. O me acordaba
del nombre de un compañero
pero no de su cara.

Al despertar, mi angustia era
específica: la posibilidad de que fuera
tan doloroso para ellos ser recordados
como lo era para mí el recordarlos;
que yo era el fantasma
de mis padres y de Bella,
que con mis llamadas les sobresaltaba
e interrumpía el sueño de sus camas negras.





En las págs. 26,32 y 33 del libro
"Piezas en fuga" de Anne Michaels






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Así es como se presenta la isla en el libro: 
"Zakynthos: Homero, Estrabón, Plinio la nombraron con afecto. Veinticinco millas de largo por doce de ancho, sus colinas más altas se elevan a mil quinientos pies sobre el nivel del mar. Un puerto en la ruta marítima entre Venecia y Constantinopla. Zakynthos fue la isla en la que nacieron nada menos que tres poetas bien amados -Foscolo, Kalvos y Solomos-, que escribió la letra del himno nacional a los veinticinco años". pág. 35
La elección de esta isla no es arbitraria. Zakynthos o Zante es un lugar paradisíaco que forma parte de las islas Jónicas, en el mar Egeo. En Israel se la conoce como la “Isla de los Justos”, debido a que fue el único lugar de Europa que estuvo ocupado por los nazis pero sus habitantes consiguieron salvar a todos y cada uno de los judíos de la ciudad, 275. El cura del pueblo los escondió en casas de familias cristianas a la vez que todos guardaban el secreto. Así permanecieron durante varios meses hasta que los nazis abandonaron la localidad, el 12 de Septiembre de 1944. Desde entonces, en Zante, conmemoran esa fecha cada año con una gran fiesta.
El niño protagonista de la novela de Anne Michaels carga durante toda su vida con el recuerdo de la barbarie nazi y llega a obsesionarse con dar cuenta de ello. Leyendo el libro yo me pregunto: Si viviese ahora ¿qué pensaría del genocidio que Netanyahu y su gobierno están cometiendo en Gaza? 
Por la enorme humanidad que transmite el libro, estoy seguro que pensaría como muchos judíos de bien: 
"Tanto dolor y pesadillas tras sobrevivir al horror nazi nos ha llevado a esto? Me niego a creerlo.
Quisiera saber qué se ha podrido en nuestro corazón para, en sólo unas décadas, pasar de ser las víctimas de un genocidio a ser los verdugos sanguinarios de todo un pueblo?
¡Qué horror!"

jueves, 8 de octubre de 2026

LA NOCHE del LOBO - de Javier Tomeo



Javier Tomeo hubiese sido un espécimen extraño en cualquier literatura, pero tenemos la suerte de que escribiera en español. Fue un autor insólito e inclasificable que rompió con el realismo imperante (comienzos de los 70) para buscar un universo propio, con personajes, conflictos y preocupaciones que habitan en las tierras de lo inverosímil e incluso del absurdo, alumbrados siempre por un rayo existencialista. Sus personajes monologan, dialogan y reflexionan sin parar desde lo más cotidiano a lo más metafísico y todo ello a pesar de que su autor constataba siempre la imposibilidad de la comunicación. 

Su obra es una mezcla bizarra entre Kafka y Valle-Inclán, entre la extrañeza que provoca una vida incógnita y el esperpento de vivir sus disparates. En general sus personajes son seres anómalos que están a la intemperie, flotando en el espacio-tiempo sin muchos asideros, en una inabarcable soledad. Su experiencia vital siempre se sitúa entre la angustia y la amargura por un lado, y la resignación y la ironía por otro. Eso sí, su reacción ante el absurdo y el azar de la vida suele ser escéptica, tendente a concebir la existencia como algo ilusorio. 
    "一¿Qué significa eso de que los colores no existen?.
     一Pues eso, que no existen -responde Ismael.
     一¿Pretenden decirnos que los hombres estamos condenados a vivir en un mundo sin colores? ¿Todo es un invento de nuestra imaginación?.
     Le devuelve a la realidad el graznido del cuervo. Tal vez ese pájaro sea uno de los últimos representantes de una vieja y mágica raza. A lo mejor alguien lo puso encima de la marquesina sólo para devolverlo a este mundo y no dejarle soñar demasiado."
pág. 26

Creo que Tomeo ya es un clásico cuya lectura siempre compensa. Jugó a distorsionar la realidad para intentar descubrir su auténtica sustancia y lo hizo a través de historias aparentemente sencillas pero enjundiosas que lograban un alcance universal y todo ello salpicado de un humor muy personal. En esta novela por ejemplo, después de estar amagando con que uno de los protagonistas pudiera convertirse en hombre lobo, al final nos enteramos de un detalle jocoso sobre su dentadura. 

Sus obras se caracterizan por una gran economía de medios y destilan ese placer desarmante que provoca lo que es fácil de leer, aunque se perciba al fondo una sombra inquietante. Tomeo consiguió aquello que exigía a toda obra literaria, creía que todo autor “debe decir más de lo que escribe, mucho más de lo que se propuso al pensar, primero, la novela y acabarla, después, y, sobre todo, bastante más de lo que sabe cuando la está escribiendo”.

No es de extrañar que sus novelas tan minimalistas y dialogadas hayan sido adaptadas al teatro. La primera fue ´Amado Monstruo´ cuyo montaje en el Theatre de la Colline en París, en 1989, tuvo tal éxito de crítica y público que impulsó otros montajes por el resto de Europa. Ese minimalismo y teatralidad se aprecia en la novela que nos ocupa, donde el ´escenario´ es único y tan reducido como la cuneta de una carretera solitaria en las afueras de una ciudad anónima, en plena noche. Allí yacen Macario e Ismael, inmovilizados tras haberse roto un tobillo cada uno. El dolor les impide caminar hasta el pueblo, pero la distancia entre ellos no es tan grande como para que no se escuchen al hablar.





La luna que aparece y desaparece entre la niebla dota a la escena de una atmósfera extraña, más si Macario nos confiesa que su aparición le excita sexualmente y hasta le provoca estremecimientos que le incitan a dudar sobre si se convertirá en un hombre lobo. El cuarto elemento que participa en la acción es un cuervo posado cerca de ellos y que grazna de vez en cuando como si discrepara o asintiera a sus palabras.

La conversación que mantienen es tan cotidiana y anodina como hablar de las gallinas, el santoral, las estrellas o el fútbol que echan por televisión. Croock. La situación parece volverse un poco irreal según la niebla va y viene y la luna se esconde o aparece. Croock. Parecería que todo adquiere un cierto simbolismo que no somos capaces de concretar; como por ejemplo si Macario es realmente un hombre lobo o si el cuervo es una representación de la naturaleza indiferente al destino humano. Crook: "Grazna el cuervo, ulula el mochuelo y cantan incluso los grillos al mismo tiempo. Parece como si la gran orquesta del páramo estuviese ensayando para atacar los acordes finales de la gran sinfonía", leemos en la página 104. Enigmáticamente el narrador apunta que el cuervo es símbolo de confesión y penitencia.
"-Pensándolo con calma -dice Macario-, tiene gracia que, gracias al tobillo, nos hayamos encontrados en este camino. Supongo que eso querrá decir alguna cosa. En este mundo no pasada nada que no tenga una intención secreta. Las cosas no suceden porque sí. Todo tiene una intención. ¿Conoce usted la ley de la intención y el deseo? ¿Sabe que nuestro cuerpo no es independiente del cuerpo del universo?" pág 77
La situación es anodina, la conversación también; pero en este cautiverio a la intemperie acaba aflorando todo el espectro de las relaciones humanas. Macario es un estudioso y recientemente ha descubierto internet lo que ha ampliado enormemente sus intereses: la literatura, la filosofía, la física de los colores, la magnitud de las estrellas y del universo...; pero Ismael desprecia todo esto, es un simple comercial que sólo quiere volver a casa. De hecho Macario no le cae bien pero no quiere que intente arrastrarse hasta el pueblo porque no desea quedarse solo.
Los asuntos centrales acaban siendo la incomunicación y la soledad; pero Tomeo suma algunas enfermedades de nuestro tiempo como internet o una televisión que aparece como instrumento idiotizador.

Poco a poco se va revelando la situación personal de cada uno y la conversación empieza a dejar de ser amable. La amenaza de convertirse en lobo y atacar no deja de ser más que una sugestión, en cambio la crueldad y el desprecio afloran inmisericordes, llegando incluso a sorprenderles a ellos mismos. 
"Cada vez que esa luna se esconde", piensa, "me deja en un mar de dudas. ¿Quién soy yo en realidad? ¿Soy un poeta solitario que recita poesías a otro caminante solitario? ¿Soy un monstruo sin corazón que abomina de todo lo que le rodea y suspira por las vísceras de sus semejantes? ¿tan jodido me dejó aquella mujer?". pág .111
Los escenarios tan vacíos en los que se mueve Tomeo los llena de diálogos tan absurdos como sabios, tan cotidianos como simbólicos, rebosantes de interrogaciones. 
"No conviene quedarse callado porque con el silencio nos hacemos demasiadas preguntas. Por ejemplo, ¿por qué metió el pie en el agujero y no un poco más allá? ¿Por qué no viene nadie a rescatarles? ¿Por qué tuvo la ocurrencia de salir de la pensión a dar una vuelta, en lugar de quedarse en el bar del pueblo tomando un vaso de vino? ¿Por qué Macario metió también el pie donde no debía? ¿Por qué no se torcieron los dos el mismo tobillo? ¿Por qué coincidieron en este camino a pocos metros el uno del otro?¿Y si todo lo que les está pasando estuviese programado de antemano? ¿Existe realmente alguien entre bastidores que tira de los hilos de los hombres y los mueve a su antojo?
Todavía más preguntas: ¿y si Macario estuviese equivocado y quedase todavía algún lobo en la comarca? ¿Es cierto que los temores de los hombres, cuando son tan fuertes, acaban convirtiéndose en realidad?¿Y si la luna, que esta noche brilla con un resplandor distinto, tuviese algo que ver con todo lo que está sucediendo?"
pág. 48




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Javier Tomeo fue un escritor muy prolífico de novelas cortas (´anoréxicas´, las definía él mismo) pero muy precisas, absurdas y evocadoras. Mi preferidas son: El castillo de la carta cifrada (1979), Amado monstruo (1985), El cazador de leones (1987), Historias mínimas (1988), La ciudad de las palomas (1989), El mayordomo miope (1990), El crimen del cine Oriente (1995), La máquina voladora (1996) y El canto de las tortugas (1998).

sábado, 3 de octubre de 2026

MI VIDA HUELE a FLOR - de Elvira Sastre

















 

He redondeado esquinas
para no encontrar monstruos a la vuelta
y me han atacado por la espalda.
He lamido mi cara cuando lloraba
para recordar el sabor del mar
y solo he sentido escozor en los ojos.
He esperado de brazos cruzados
para abrazarme
y me he dado de bruces contra mi propio cuerpo.
He mentido tanto
que cuando he dicho la verdad
no
me
he
creído.

He huido
con los ojos abiertos
y el pasado me ha alcanzado.
He aceptado
con los ojos cerrados
cofres vacíos
y se me han ensuciado las manos.
He escrito mi vida
y no me he reconocido.

He querido tanto
que me he olvidado.
He olvidado tanto
que me he dejado de querer.

Pero
he muerto tantas veces
que ahora sé resucitar
—la vida es
quien tiene la última palabra—.
He llorado tanto
que se me han hecho los ojos agua
cuando he reído,
y me he besado.
He fallado tantas veces
que ahora sé cómo discernir los aciertos de lo inevitable.
He sido derrotada por mí misma
con dolor y consciencia,
pero la vuelta a casa ha sido tan dulce
que me he dejado ganar
—prefiero mi consuelo
que el aplauso—.

He perdido el rumbo
pero he conocido la vida en el camino.
He caído
pero he visto estrellas en mi descenso
y el desplome ha sido un sueño.

He sangrado,
pero
todas mis espinas
han evolucionado a rosa.

Y ahora
mi vida
huele a flor.



Elvira Sastre



 

poema publicado originalmente en su libro "Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo" (2014). 









"He huido", "He mentido", "Se me han ensuciado las manos", "He sido derrotada", dice la poetisa, muchos golpes me ha dado la vida, pero al final reconoce que "mi vida huele a flor" y también "He conocido la vida en el camino".

jueves, 1 de octubre de 2026

LA BOLA NEGRA - de Los Javis

España, 2026


´La Bola Negra´ es cine de muchos quilates. Desarrolla una historia desgarradora, muy compleja y mejor trabada, que derrocha emoción a raudales y demuestra una gran ambición visual. Salí del cine con el corazón en un puño y la garganta atenazada.

En una actualidad tan áspera y caótica como la que vivimos, alejándonos cada vez más de cualquier empatía, la película es una sorpresa que pone el foco en el miedo al rechazo, la libertad sexual y la autenticidad. Javier Calvo y Javier Ambrossi han puesto en pie un drama bélico en el que de pronto aparece un misterio literario que sirve para iluminar unas vidas atormentadas por la represión de su identidad sexual. Represión propia y ajena. Paradójicamente se puede decir que ´La Bola Negra´ es un canto a la vida con un reguero de cadáveres y muerte detrás.

En la cinta se entretejen las vidas de tres hombres homosexuales en tres momentos históricos diferentes de la historia de España, las cuales tienen su corolario en la actualidad. Se inicia con la peripecia de Sebastián (Guitarricadelafuente) en 1937, soldado del bando nacional en la Guerra Civil; continúa con la de Carlos (Milo Quife), un joven de buena familia que vive en Granada en 1932 y ambas desembocan en la historia de Alberto (Carlos González), nieto de Sebastián e historiador y escritor, en 2017. Tres existencias íntimamente ligadas por el miedo, el dolor, el ansia de libertad sexual y el peso de la herencia en nuestras vidas.

El aglutinante de estas tres historias es una obra de teatro desaparecida de Federico García Lorca que, de pronto, entra en escena al ser la herencia que Alberto recibe de su desconocido abuelo Sebastián. Se trata, nada más y nada menos, que de "La Bola Negra", obra de teatro en realidad inconclusa de la que sólo se conservan cuatro folios manuscritos. El asunto tiene mucha enjundia porque se trata de la primera obra de Lorca en la que el protagonista es abiertamente homosexual. 

Los realizadores tienen la osadía y la habilidad de completar esta obra (definitivamente inacabada por la muerte del poeta) desarrollando en ella la peripecia vital de Carlos, homosexual no declarado al que su padre insiste para que se convierta en socio del muy varonil Casino de la ciudad. Sin embargo, los rumores sobre su sexualidad propician que, en la votación, los socios inserten mayoritariamente la bola negra. No admitido. 

No contentos con completar esa obra inconclusa, los realizadores todavía añaden un eco más. En la historia de Carlos vemos latir la del propio Federico y esta mixtura Carlos/Federico propicia las dos escenas cumbre de la película: la de la taberna gitana y la postrera de la nieve. En la primera, un Carlos atormentado por el rechazo acude a un taberna flamenca. Allí su corazón herido se embriaga con el cante desgarrado y el zapateado violento hasta convocar a una especie de hechicera que le habla de sus destino. Las imágenes son tormentosas y nos dicen que el rechazo interiorizado puede adquirir una dimensión monstruosa. Se trata de un clip musical extraordinario de un lirismo oscuro y penetrante. 

La segunda es como una alucinación en la que Carlos camina por una montaña hundiéndose en la nieve mientras la misma voz hechicera intenta consolarle. El contraste entre el negro de la bola y la blancura de la nieve es enorme. La secuencia hace uso de una imaginería onírica que me recordó al mejor Fellini. Aquí el lirismo y la simbología lorquiana resultan arrebatadores.(1)



La parte central de la película la ocupa el encuentro entre Sebastián y Rafael Rodríguez Rapún (Miguel Bernardeau), personaje histórico, última pareja conocida de García Lorca que, tras el asesinato de éste, se enroló en el ejército republicano y fue herido en Cantabria, dicen que caminando hacia los aviones que le disparaban, producto de su abatimiento. En la película se alarga su vida unos días para hacer que conozca a Sebastián, encargado de vigilarle mientras se recupera de sus heridas. El mando nacional lo está curando porque espera arrancarle valiosa información; pero, en esos días de convalecencia, el herido y sus recuerdos de Lorca y ´La Barraca´ fascinarán al joven Sebastián hasta despertar definitivamente su homosexualidad no asumida.  

En esta parte central el leit motiv es claramente el tormento del engaño y la mentira para con uno mismo. Sebastián está en el bando nacional accidentalmente ("me pusieron un fusil en la mano") por lo que vive su situación como una mentira más que añadir a la de su sexualidad. Todavía más, se produce un paralelismo entre las dudas de Sebastián para aceptarse tal y como es y las de Carlos cuando su padre le convence de que acuda por segunda vez al Casino para negar los rumores. Todo esto lo resume muy bien la hispanista (Glen Close) a la que acude Alberto para verificar la obra que ha heredado. Ella dice, "siempre he pensado que La Bola Negra es la historia de una decisión. ¿Asumirá Carlos su condición o la negará?". 

Los Javis aciertan plenamente al dar continuidad al material narrativo de Lorca, centrado en el deseo y el miedo a reconocer quién eres. De hecho, cuando en un flashback maravilloso, en blanco y negro, Federico le encarga a Rafael que no deje que se pierda esta nueva obra, éste le pregunta que por qué publicarla y exponerse, a lo que el poeta responde: para que los que sean como nosotros, "cáscara amarga", no tengan que vivir como nosotros. Ese miedo al rechazo y a la represión recorre toda la película. 

En el último tramo, manteniendo el montaje en paralelo del relato y con Alberto atando cabos, se descubren las últimas sorpresas que revelan la densidad de la trama y confirma lo que dice un personaje: "El corazón de un maricón es un océano de secretos". El recorrido de la película, desde la guerra y sus angustias hasta la actualidad de Alberto y su desconocido abuelo, "el fascista" Sebastián, me parece hablar de la reconciliación con nuestro pasado, de reconocernos, aceptarnos e invitarnos a vivir. 

Aparte de hacer avanzar las tres historias, la cinta ofrece en todo momento una experiencia visual impactante. Empieza con el bombardeo aéreo a un pueblo y sigue con la huida de Sebastián por un paisaje de desolación y escombros en el que acaba escalando una estatua de San Sebastián para rematar la huida. Todo un símbolo del sufrimiento y la resistencia que atesora la comunidad LGTBIQ+.  

Secuencias deslumbrantes se mezclan con historias brutales (la del niño ahogado en la fuente del pueblo al que se impidió recoger durante cien días, la de la mujer asesinada por su propia familia por su vida "ligera") para demostrar que la tempestad de la historia ha sido implacable con el diferente: "Este país tiene demasiadas historias de amor enterradas en los campos", se dice en otro momento. 



La película se muestra extraordinariamente segura de sí misma y te deja pegado a la pantalla por su fuerza visual y narrativa. El guión se ha armado en torno a la obra inconclusa de Lorca y contando con la obra de teatro ´La piedra oscura´, de Alberto Conejero, centrada en Rafael Rodríguez Rapún. En conjunto es una obra de orfebrería donde se encajan ambos textos con un ejercicio de ucronía —el juego de reescribir la historia— mezclando realidad y ficción para conseguir un tríptico exuberante, lírico y desbocado de emociones. 










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(1) 
En el dossier del Festival de Cannes, Javier Calvo exponía algunas claves de su película: 
“En las primeras páginas de la obra de Lorca, los personajes son extremadamente realistas. Él siempre decía que quería escribir una obra muy realista, pero, hacia el final, empiezan a surgir personajes extraños: La nieve, los esquiadores... En la obra de Lorca, la nieve, como la luna o la plata, siempre está ligada a la muerte. Y a menudo representaba esos elementos prácticamente como personajes físicos, parecidos a mujeres o espíritus que atraviesan la historia. Siempre supimos que la película terminaría ahí, en la nieve. Y como la obra transcurre en Granada, la nieve nos llevó enseguida a Sierra Nevada, esa magnífica cordillera que domina la ciudad. Pensamos que podía ser interesante —y sin duda muy contemporáneo— representar a ese ‘personaje’ únicamente como una voz que resuena a través de las montañas y que lo abarca todo. También nos alimentamos de ‘Así que pasen cinco años’, una obra muy compleja de Lorca sobre el tiempo, sobre no asumir los propios sentimientos, incluidos los amorosos, y sobre no asumir tampoco la propia identidad por miedo a tener que enfrentarse a ella. Y, entonces, el tiempo pasa. Por eso hay tantos relojes en la historia que transcurre en Granada, y por eso la nieve dice: ‘Solo existe la nieve’. Porque el tiempo sigue avanzando, las apariencias se resquebrajan, el metal se oxida y la vida continúa su curso.”




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    * Escenarios de La bola negra en Granada
  ** La Técnica audiovisual en La bola negra
*** La historia real de Rafael Rodríguez Rapún

domingo, 27 de septiembre de 2026

OBSESSION - de Curry Barker

2026


Parece que sin buscarlo me he montado una semana de cine de terror. Tanto la nueva de la saga ´Resident Evil´ como ´El pasajero nocturno´ son obras imperfectas pero válidas y entretenidas de ver. Eso mismo se puede decir de esta ´Obsession´. En cada una de ellas encuentro una idea novedosa, un desarrollo suficientemente articulado y algunos momentos aislados de gran calidad cinematográfica.

La verdad que es cuando vi el tráiler de ´Obsession´ no pensaba ir a verla. Otra historia más de jovenzuelos calentorros, pensé, mezclada con la enésima vuelta al tópico "ten cuidado con lo que deseas, porque se puede volver contra ti." Esto es lo que parecía cuando el joven al que llaman Oso (Michael Johnston) compra un objeto mágico, una rama de sauce, que te asegura un deseo porque está harto de la indiferencia de su compañera de trabajo, Nikki, y de su propia pusilanimidad. Tras muchas dudas y decepciones Oso rompe la rama y formula su deseo: quiero que Niki se enamore de mí hasta las trancas. Esta inofensiva fantasía se irá convirtiendo en realidad hasta transformar su vida en una pesadilla.


Después de verla tengo que decir que la película es irregular, pero estimable, lo suficiente para pasar un buen rato. Lo mejor es la apuesta del director por pegar el suspense y el terror a la realidad, a una relación de pareja que poco a poco se irá distorsionando hasta convertirse en tóxica. Lo peor es que no mantiene la apuesta. En la actitud de Nikki se alternan momentos de acerada tensión e incomodidad porque no sabe qué le está pasando, con otros muchos de brocha gorda, en los que Nikki (Inde Navarrette) se convierte en una muñeca histriónica, aparatosa y gritona.  

Ay, qué película hubiese sido si el tono se hubiera mantenido pegado a la veracidad, introduciendo sutiles cambios de personalidad y giros siniestros en vez de gritos, estrépitos y golpes.



Cuanto más histriónica y extrema es la reacción de Nikki, más bajo cae la película. Cuanto más sutiles son los cambios en su actitud, más afilado es el terror. Creo que el modelo a seguir hubiese sido La semilla del  diablo (Rosemary´s baby) de Roman Polanski, con esa atmósfera tan conseguida de cotidianidad y extrañeza que te permite apreciar cómo se va colando el miedo en tu vida. Allí Rosemary era una chica frágil y sola que poco a poco llegaba a sospechar que algo muy oscuro la estaba acunando. También aquí Oso es un chico frágil e inseguro, pero sabe desde el minuto uno lo que está ocurriendo y simplemente se aprovecha de ello. Acostarse con Nikki es el premio.  

Incluso hay una escena muy sibilina y terrorífica en la que él descubre su ruindad: Están los dos durmiendo y él se levanta con cuidado justo en el momento en que ella le pide ayuda apenas con un susurro. "Oso mátame, por favor. Ella está durmiendo, soy yo". Efectivamente Oso comprueba que el cuerpo de Nikki duerme pero responde, "Tú eres tú, Nikki". Pero ella insiste quejumbrosa: "Shhh...Por favor, no la despiertes...tú...mátame". Entonces él tuerce el gesto y le suelta: "Qué tendría de malo. Qué tiene de malo estar conmigo, eh?". Un auténtico desaprensivo.




En esta escena también se aprecia el otro asunto que anoto en el debe de la cinta. El conjuro no es que influya en la psicología de Nikki y oriente su deseo hacia Oso, sino que de pronto es presentado como si fuese un ente ajeno que ocupara la mente y el cuerpo de Nikki. Creo que esto empobrece el relato y lo convierte en algo mecánico que, eso sí, favorece un desenlace de lo más facilón. En cambio desperdicia un camino que inicia pero no continúa, el de un terror más agudo y desasosegante.  

Señalaré dos asuntos más. Uno es hacer mención de la joven actriz Inde Navarrette cuya interpretación es muy notable y ayuda enormemente a que la película gane en credibilidad. Otro es subrayar una de las mejores escenas, sino la mejor, en la que sí se consigue ese efecto perturbador de cuando los demás se dan cuenta de que una persona se está deslizando hacia el pozo de la locura. Todos los amigos están de parranda, en una noche de juegos, y a Nikki le toca contar una historia. Ella saca su teléfono y lee un relato que está escribiendo, una adaptación sexual y salvaje del cuento infantil Hansel y Gretel donde lo más grave no es el incesto. Por supuesto el silencio que sigue es ensordecedor.