sábado, 25 de abril de 2026

SCARPETTA - de Elizabeth Sarnoff

2026


La serie está basada en el ciclo de novelas escritas por Patricia Cornwell protagonizadas por la médico forense Kay Scarpetta. La saga comenzó en 1990, con la publicación del libro ´Postmorten´ y cuenta ya con 28 volúmenes, habiéndose publicado el último en 2024, ´Identity unknown´, aún sin traducción al español. Esta prolífica autora dio con la clave del éxito al introducir al lector en la sala de disecciones de los forenses, recurso que ha dado gloria a series de televisión posteriores como CSI o Bones.

La serie cuenta con 8 episodios que adaptan 2 novelas de la saga. Por un lado la inicial, ´Postmorten´, y por otro ´Autopsia´, la novela número 25, publicada en 2021. Esto le permite a la guionista Liz Sarnoff (Perdidos o Deadwood) elaborar un tour de force en el que podemos ver alternativamente a una jovencita Kay Scarpetta (Rosy McEwen), en su primer caso importante como Jefa del Servicio Forense de Virginia, y a una veterana Scarpetta (Nicole Kidman) 30 años después; cuando regresa al mismo puesto para encontrarse con un asesino de métodos casi idénticos a los de su primer caso.

Tras casi tres décadas, Kay Scapetta vuelve al puesto que marcó el inicio de su brillante carrera, investigando a un asesino en serie. Sin tiempo casi ni para jurar el cargo un nuevo asesinato la reclama. El cadáver de una mujer acaba de aparecer al lado de la vía férrea. Las manos han desaparecido, amputadas, y tiene la garganta seccionada. La investigación tiene pocos asideros hasta que descubren que trabajaba en un laboratorio puntero, dedicado a la impresión en 3D de órganos vitales. El espionaje industrial y hasta Rusia y dos cadáveres en una lanzadera espacial aturden la trama hasta que aparece una segunda mujer asesinada, Cammie Ramada. Ella reorientará el caso.


El hecho de que las asesinadas sean mujeres y que sus cadáveres presenten ataduras y amputaciones relaciona el caso con aquel primero que afrontó Scarpetta hace casi 30 años. Allí empezó a trabajar con el agente del FBI Benton Wesley (Simon Baker) y con el policía Pete Marino (Bobby Cannavale), junto a los que descubrió una de las claves del asesino: tiene un problema con el sudor corporal que huele parecido al jarabe de arce. Olor que intenta esconder lavándose frecuentemente con un jabón especial al que se ponen a seguir el rastro.

Esta primera temporada (está confirmada la segunda) juega intensamente con esas dos líneas temporales, a finales de los 90 y en la actualidad, estableciendo diversos paralelismos y contrastes. Por un lado los crímenes, a pesar del tiempo transcurrido, muestran una perversa semejanza en su modus operandi: un asesino está matando a mujeres atándoles por la espalda sus brazos y piernas al cuello, haciendo que su propia tensión las asfixie. Pero también tienen continuidad en el tiempo las dificultades a las que Scarpetta se enfrenta, sobre todo el ánimo encubridor de sus superiores que sabotea su trabajo y amenaza con arruinar su reputación.
 


Otro de los contrastes/continuidades que ofrecen estas dos líneas narrativas es comprobar cómo ha evolucionado la relación de la forense con su equipo/familia: Benton, su actual marido y agente del FBI al que conoció en aquel primer caso; Pete Marino, el policía con el que empezó a colaborar y que ahora es el marido de su alocada hermana, Dorothy (Jamie Lee Curtis). Y finalmente Lucy, su sobrina, que siendo adolescente ya era experta en Tecnología y le ayuda desde entonces con la investigación informática. 
Todo sigue igual, pero todos han cambiado. 

En la actualidad Benton escamotea a Kay una línea de investigación propia que sigue el FBI, con lo que se quiebra su mutua confianza. Mientras que Dorothy está celosa del tiempo que pasan juntos su marido y su hermana. Por su parte Lucy (Ariana DeBose) ha sufrido la muerte de su mujer y no ha encontrado mejor consuelo que engancharse a una pantalla, donde puede interactuar con ella gracias a la inteligencia artificial. Mientras tanto Kay tiene que lidiar con un sentimiento de culpa que le abrasa por guardar un gran secreto que ensombreció la resolución de aquel primer caso.



Kay Scarpetta es un icónico personaje del género criminal. Con él su creadora rompió moldes en un género en el que generalmente la mujer era un sujeto pasivo, la víctima. Patricia Cornwell puso en el centro de la acción a su médica forense, además la convirtió en Jefa y la enfrentó a las componendas de los superiores y políticos. Para ello la dotó de una dureza e inteligencia diamantina, sin olvidarse de aportarle alguna que otra vulnerabilidad.

Patricia Cornwell suele cautivar a sus lectores con giros impactantes y una narración múltiple que presenta la acción desde distintas perspectivas, incluida a veces la del propio asesino. Pero la característica principal del personaje es su detallada investigación forense mediante procedimientos científicos propios de la medicina legal. La autora investigó a fondo el trabajo de especialistas forenses para dar verosimilitud al trabajo de su protagonista, a la que insufla, además, una vida familiar de lo más bulliciosa. Así nos encontramos con que la aguda y eficiente Kay Scarpetta contrasta enormemente con el carácter de su hermana mayor, Dorothy, una narcisista de manual que es una auténtica bala perdida. Sus broncas son explosivas, nunca están de acuerdo en nada. Kay prácticamente ha criado a su sobrina Lucy porque Dorothy siempre está de pendoneo. Junto a ellas, sus maridos ejercen de calmado contrapeso.



La serie tiene unos cuantos aciertos, como el planteamiento en dos líneas temporales que nos hacen conocer tanto el inicio de la doctora en los noventa como su último caso, 28 años después. La elección del elenco es otro acierto. Kidman, Curtis, DeBose brillan acompañadas muy bien por Simon Baker y Bobby Cannavale, con el guiño añadido de que el joven Pete Martino es interpretado por el hijo de Bobby, Jake Cannavale.

Sin embargo tengo que anotar que, aunque la química entre Kidman y Curtis funciona y esta última está alocadamente maravillosa (como en The Bear), encuentro la trama personal y familiar demasiado inflada y fatigosa. Numerosos flahsbacks pretenden dar enjundia a TODOS los personajes. Tanto Benton como Pete Marino guardan un trauma infantil que ha condicionado sus vidas. Lucy tiene un trauma reciente que la mantiene encerrada con la IA de su esposa. También las dos hermanas arrastran sus rencillas desde niñas. La comparecencia de tantos asuntos familiares y broncas es excesiva, provoca que la narración se desequilibre y se pierda el foco de la investigación. Además, los asuntos forenses quedan en un segundo plano. La guionista parece consciente de ello cuando, en el episodio 6, le hace reconocer a Scarpetta que el caso no avanza porque "hay demasiadas confusiones" por medio. 

La serie se ve con gusto porque hay una efectiva intriga y dos investigaciones en marcha, pero se añaden algunas líneas de investigación que importunan y sólo añaden espectáculo, ya que no van a ninguna parte. Finalmente señalar que la resolución del antiguo caso es convincente, mientras que la del asesino actual resulta  brusca y atropellada.   

miércoles, 22 de abril de 2026

COMPRAS del DÍA DEL LIBRO







Mañana es el Día del Libro y entre el festejo y el descuento no hay año que no caigan tres o cuatro libros. Cada uno tendrá su mecánica de selección, yo voy leyendo blogs, revistas y artículos de los que selecciono algún libro gracias a algún comentario que se identifica con mis gustos o a definirlo como una propuesta que capta mi atención. Así voy confeccionando una pequeña lista que ya someto a escrutinio buscando más artículos sobre determinado libro o incluso alguna entrevista con el autor.

Aquí está mi lista de compra para mañana:

Anna Starobinets
"El vado de los zorros" 
Editorial Impedimenta.


Me ha llamado la atención que sea considerada una novela-laberinto monumental, desbordante de imaginación y profundamente atmosférica que mezcla historia, aventuras, realismo mágico y folk horror. El resumen oficial dice: 

 

"Manchuria, 1945. Tras el eco apagado de la Segunda Guerra Mundial, en un confín remoto entre China y Siberia, se alza una ciudad fantasma olvidada por el tiempo: El Vado de los Zorros. Allí confluyen desertores sin patria y criaturas surgidas de leyendas antiguas: mujeres zorro que vagan entre las ruinas con astutas sonrisas; chamanes siberianos que susurran secretos al viento helado; inmortales taoístas guardianes de misterios milenarios; científicos desquiciados por ambiciones prohibidas; licántropos que acechan bajo la luz de una luna sangrienta. En este refugio imposible se encuentra Maxim Kronin, antiguo artista de circo dotado de facultades extrasensoriales, fugado de un gulag solo para verse atrapado en un nuevo escenario de pesadilla. Humanos y seres míticos por igual quedan enredados en la búsqueda de un arma biológica legendaria y en la red de una conspiración totalitaria que extiende su sombra más allá del fin oficial de la contienda."

 

Mientras que en la web Crónicas Literarias, J.J. Castillo la define como "Un thriller místico de aventuras sobre un lugar maldito perdido en la frontera ruso-manchú, en el que las espíritus-zorro femeninas se encuentran con oficiales soviéticos y los prisioneros fugitivos se encuentran con un taoísta que posee el secreto de la inmortalidad. Un viaje emocionante y terrible al corazón de las tinieblas, donde todos encuentran lo que merecen: amor, muerte, deseo, absolutamente todos tendrán lo que les pertenece ya sea dado por su Dios o por el Diablo. "


Izumi Suzuki 
"Aburridísima" 
Editorial Consonni


El libro reúne siete relatos de ciencia ficción escritos en los años ochenta por Izumi Suzuki (Shizuoka, 1949), una autora de culto en Japón, que escribe ciencia ficción como si fuese una lente deformante a través de la cual revela las trampas e imperfecciones de nuestra realidad. En sus cuentos hay androides, viajes interplanetarios, inteligencias artificiales y sociedades posthumanas, pero todo ello vibra con un subtexto emocional intensísimo. 

Entre la distopía pop y el nihilismo punk, los relatos de Suzuki se adelantaron a su tiempo lúcidamente, hablando con furia visionaria sobre la juventud, la alienación y la sociedad contemporánea.  


Mara, en su blog KansasBooks, reflexiona sobre este libro:
"Esta colección de relatos adopta el título del último de ellos, Aburrídisima, en el que se muestra una sociedad totalmente abducida por la televisión y el entretenimiento y mientras leía este último relato me vino a la mente La broma infinita de Foster Wallace, porque hay una cierta similitud en cómo ambos autores reflexionan sobre lo que supone el entretenimiento y la televisión, como si fueran simples programas para disociar a sus personajes de la realidad. Otros relatos como Olvidado, que me ha impactado especialmente, se detiene en personas y momentos que parecen desaparecer sin que hubieran existido anteriormente. Hay un punto que se repite continuamente en los mundos de Suzuki, y es precisamente la vulnerabilidad de la identidad, lo fácilmente que se puede difuminar y/o fragmentar en una sociedad en la que la desconexión emocional es lo que prima. En un mundo saturado de placer, estímulos y entretenimiento continuo, llega un momento en que es inevitable esta desaparición del yo o disociación emocional. Es un tema que me ha hecho reflexionar mucho durante la lectura de estos relatos, porque he reconocido esto en los momentos en que scrolleamos en el móvil continuamente sin detenernos mientras nos bombardean los estímulos del exterior, o por ejemplo que sigamos grabando con el móvil en plena tragedia, sin que esto parezca afectarnos emocionalmente."


Federico Falco 
"Un cementerio perfecto"
Editorial ANAGRAMA


Encontré en Librotea este comentario de Magalí Etchebarne que me convenció:

"Federico Falco es un escritor que me encanta, un gran cuentista y tiene un libro para mí perfecto que se llama Un cementerio perfecto. Son todos relatos que transcurren en un pueblo, en el mismo pueblo. De cierta manera están relacionados, pero eso es algo que puede concluir el lector. Es hermoso, es muy poético también y tiene una forma de observar la naturaleza muy minuciosa, con un ojo para narrar y describir eso que en la naturaleza a veces nos parece un conjunto homogéneo, una forma de diseccionar completamente sutil y lúcida."

Por su parte la escritora Gema Moratalla, en su web Libros en Vena, reseña el libro:

Un cementerio perfecto es un libro DE cuentos, que no es lo mismo, como afirma el autor, que un libro CON cuentos. El libro es un todo, una verdadera unidad, gracias a la relación entre los textos. No hay historias inter-conectadas o personajes que se repiten, sino otros elementos comunes.

Uno de esos elementos es el espacio, que en cada cuento es un personaje más. Encontramos bien, una fuerte presencia de la naturaleza o bien, un paisaje humanizado que siempre resulta desolado y salvaje. Las montañas, el bosque, los llanos, pueblos que nos recuerdan a Comala, una presa, carreteras sin fin, una ciudad fría o tan lejana que parece un espejismo… Esos espacios son un reflejo del estado de ánimo y de los deseos o miedos de los personajes, pero no a la manera del Romanticismo, pues el tono y modernidad de los textos nos llevan a otros escenarios.

Los personajes en Un cementerio perfecto también tienen algo en común. No solo habitan esos lugares insólitos, sino que también ellos mismos son singulares: un ermitaño que se ha convertido en el Rey de las liebres, una adolescente que está viviendo lo que el cura de su parroquia llama “la noche oscura”, un diseñador de cementerios, una mujer expulsada de su casa que ve en el matrimonio la única solución a sus problemas, y una viuda que odia a sus vecinos. Todos quieren algo, pero no saben qué. Desde las primeras líneas de cada cuento palpamos esa especie de inquietud.

Son historias muy duras, aunque no son trágicas ni se cierran con desenlaces de ese tipo. El lector puede ver el drama implícito, pero el autor no se regodea en lo terrible. Simplemente le cuenta al lector las cosas como son. Esa objetividad en la narración es un rasgo en este autor argentino."

 

Álvaro Guzmán
"Hasta altas horas de la noche"
Editorial Cuadranta


Sofía Villar en la web vanidad.es me incitó a leer este libro:

"Uno de esos libros que piden que pares para dedicarles tiempo. Un libro que se habita mientras se lee. Un poemario que encuentra en el insomnio ese lugar extraño de reflexión forzada sobre esos pensamientos rechazados que, cuando el mundo se apaga y la cabeza empieza a hacer ruido sin dejar descansar, es inevitable escuchar. Con un tono íntimo y casi hipnótico, sus versos se mueven entre la memoria, el paso del tiempo, los viajes y la identidad."

El propio autor lo presenta: 
"Hasta altas horas de la noche se sitúa en el insomnio como un lugar sin tiempo que transita entre la vigilia y el sueño, donde emergen la memoria, el tiempo, los viajes y la identidad. Con un tono introspectivo y onírico, y una cadencia que guía cada verso, este poemario da voz a reflexiones que solo aparecen cuando el mundo calla y el cielo se apaga. También es un tributo a otras voces que han dado forma a la mía. Es mi segundo libro de poesía y quizás el más fiel, a esas horas en las que, más que dormir, uno recuerda e inventa más allá de la noche."



Y en el menú no podría faltar mi chute criminal.

Gene Kerrigan
"La Furia"
Editorial Sajalín


En la web Total Noir ponderan así esta novela:

"Irlanda. Tras los años de dinero fácil y abundante, llega la caída. Un banquero de la nueva hornada de nuevos ricos es asesinado en su casa. Mientras tanto un gran atraco se está gestando con una precisión de operación militar. Estas, y alguna otra trama más se va hilando en esta novela.
Para investigar el misterioso asesinato, se echa mano del sargento de detectives Bob Tidey, un sabueso paciente y minucioso, gran conocedor de la vida callejera y de la idiosincrasia del mundo que le rodea. (...)
El otro gran personaje de la historia es un delincuente recién salido de la cárcel, Vincent Naylor, con el que conoceremos de las muy profesionales prácticas de los delincuentes, así como de las reglas de convivencia entre diversos miembros de los fuera de la ley, tanto en sus tratos profesionales, como en los personales.
Pero esta novela también nos propone la descripción de un mundo social y económico muy castigado tras los años de bonanza económica de principios del siglo XXI,
(...)
Gran novela, en la que se mezclan de forma muy especial el procedural policíaco, la gran novela negra y el documental social, con unos personajes, tanto los protagonistas como los secundarios de gran fuerza, y que apabullan por su humanidad, en todas las acepciones de ese gran y peliagudo término."

sábado, 18 de abril de 2026

INCONTROLABLE (I Swear) - de Kirk Jones

UK, 2026


¡Qué realista y emotiva película sobre el drama de sufrir el Síndrome de Tourette!

En cine ya habíamos visto a personajes con este trastorno, el psiquiatra interpretado por Oscar Martínez en TOC-TOC (2017) o el detective interpretado por Edward Norton en Huérfanos de Brooklyn (2019).  Estos dos intérpretes bordan su actuación pero las películas no profundizan en este problema, ni muestran las duras implicaciones de vivir con Tourette. El sufrimiento de no poder controlar tu mente y tu cuerpo cuando decide descargar energía en forma de espasmos y tics gestuales y musculares, muchas veces acompañados de incontinencia verbal en forma de insultos y lenguaje soez, todo ello de forma involuntaria. Los afectados soportan una tensión constante que los mantiene fatigados. Incluso pueden llegar a sufrir espasmos tan extremos que los hacen lesionarse, produciéndose desgarros musculares. 

La película relata la vida de John Davidson, un joven escocés de Galashiels, cerca de Edimburgo, que de pronto, en su primer año de instituto, se vio invadido por tics y espasmos, gritando e insultando sin venir a cuento. Poco a poco su vida fue convirtiéndose en una pesadilla y su futuro empezó a truncarse. Incluso su padre, harto de una situación que le sobrepasaba, acabó yéndose de casa. ¡Pero qué se ha creído este chico! Nadie sabía si se trataba de una afección neurológica o de un caradura que se divertía insultándoles a la cara. Este trastorno fue descrito en 1885, pero un siglo después seguía siendo un desconocido que provocaba situaciones muy violentas y una dolorosa exclusión social.



La película es limpia y fresca como un manantial. Nos muestra la adolescencia y juventud de Davidson transitando por un desierto de incomprensión. Sin cargar las tintas. Sin hacer melodrama. Sin didactismo. Las situaciones reproducen muchas de sus experiencias reales. Hay multitud de momentos hilarantes, de auténtica carcajada, a cuenta de reacciones de lo más sorprendente. También hay momentos en que se te encoje el corazón. La cámara refleja la vida misma, sin máscara alguna, con su mezcla grotesca de comedia y drama. En alguna entrevista el propio Davidson ha reconocido que su "vida es de lo más trágico y de lo más cómico a la vez".

Creo que si la película te provoca una reflexión es la de que todos cargamos con lacras... y todos necesitamos comprensión. La cinta revela el agotamiento que sufren las personas con Tourette y su círculo más próximo. También la violencia (los insultos pueden llegar a enfurecer) y la discriminación social y laboral que suele acompañar a esta afección. Darlo a conocer al gran público es todo un reto y eso es lo que han hecho figuras como el músico escocés Lewis Capaldi o la cantante estadounidense Billie Eilish. El propio John Davidson, ya adulto, se convirtió en un activista de su causa organizando encuentros y seminarios para dar visibilidad y ayuda a los enfermos y familiares afectados.



Resulta paradójico que una vida tan penosa, con gran impacto en la vida diaria, pueda provocar carcajadas, pero John Davidson lo tiene asumido e incluso lo fomenta. En una entrevista el director de la película reveló que John le reconoció que "si no fuera por el humor, sería muy difícil vivir cada día con esta condición porque puede ser muy trágico". Más paradójico todavía es que Davidson haya sufrido palizas a cuenta de la incomprensión de su trastorno, cuando es una persona de lo más amable, gentil y generosa. 

Él tuvo mucha suerte ya que se encontró con Dottie Achenbach (Maxine Peake), la madre de un amigo del colegio que había sido enfermera de salud mental y que en ese momento padecía cáncer. Cuando la conoció fue lo primero que le soltó a la cara "¡Te vas a morir de cáncer!". Pero ella comprendió muy bien su enfermedad. Lo acogió en su casa y le quitó la medicación que simplemente lo anulaba. Lo dejó ser él mismo. Le buscó un trabajo. Llegó a hacerle prometer que no le pediría disculpas por cada insulto o grito: yo sé que no eres tú el que lo hace y me pone frenética que estés disculpándote todo el rato, le dijo. El otro punto de apoyo fue Tommy (Peter Mullan), conserje del Centro Comunitario donde Davidson llegó a trabajar. Ambos representan la mejor forma de integrar a las personas con este síndrome. 



Davidson salió adelante y encontró su camino: ayudar a los que sufrían su mismo trastorno, juntarlos, consolarlos, ayudarles a entenderse, orientar a sus padres, a la policía, a los profesores. Presentar documentales en televisión explicando cómo era su día a día conviviendo con su enfermedad. 

Por todo ello se hizo acreedor a la más alta distinción de la corona, la Orden del Imperio Británico, que en 2019 le impuso la mismísima reina Isabel II. Y ocurrió que el Tourette no quiso perderse la ceremonia. Davidson recorría la sala mientras sonaban las gaitas y la reina esperaba para condecorarle cuando de pronto soltó un estentóreo "¡Que le jodan a la reina!". Sin ningún género de duda debe ser el único condecorado que le ha soltado tal improperio a la reina.



Hay que subrayar el gran trabajo de interpretación que lleva a cabo Robert Aramayo (fue Ned Stark en ´Juego de tronos´). Para meterse en un papel tan difícil y eléctrico estuvo conviviendo durante tres meses con el propio John Davidson. Juntos paseaban al perro, iban al supermercado e incluso trabajaron coco con codo en el centro comunitario limpiando y preparando las sillas y las mesas. Su interpretación le ha hecho ganar el Premio BAFTA a Mejor actor, superando a los favoritos Leonardo Dicaprio (por ´Una batalla tras otra´) y Timothée Chalamet (por ´Marty Supreme´).

El real John Davidson con su perro



No te pierdas esta historia tan inspiradora.

lunes, 13 de abril de 2026

LOS MISTERIOS de LA TABERNA KAMOGAWA - de Hisashi Kashiwai



Deliciosa.
Guardo este calificativo para un tipo especial de obras, aquellas llenas de encanto gracias a personajes e historias que son capaces de provocar el hechizo y la ternura que desguazan este mundo áspero. Eso es exactamente lo que hacen el antiguo policía Nagare Kamogawa y su pizpireta hija Koishi en la pequeña taberna que regentan en Kioto. Allí, aparte de las comidas habituales, ofrecen  un insólito servicio de "investigaciones gastronómicas".

Los clientes que acuden a esta agencia tan particular lo hacen buscando reproducir un plato singular que les permita evocar un momento único de su remoto pasado. Los recuerdos que aportan son vagos y por eso mismo sus intentos previos de conseguir el plato se cuentan por fracasos. De ahí que busquen ayuda para revivir aquel momento mágico. En unos casos se querrá rememorar un instante crucial de la infancia, en otros rescatar la vivencia de un amor pasado y en otros reavivar la calidez de aquel día en que el abuelo le ayudó a uno a forjar su carácter. 

La necesidad de recuperar estos sabores del pasado suele venir determinada por una acuciante situación actual en la que se sienten desorientados. De ahí que yo vea a estos dos investigadores gastronómicos como buscadores de una llave mágica que les permita abrir ese baúl olvidado donde atesoran un trance capaz de orientarlos de nuevo. "El caso es que sufrí un impacto emocional muy grande cuando estaba comiendo y tengo lagunas en la memoria acerca de lo que sucedió antes y después", se llega a expresar en la página 52.

Kioto

El esquema de los seis relatos que integran el volumen es idéntico; cada uno se divide en dos partes. En la primera el cliente se presenta en la taberna donde se le ofrece el menú para, a continuación, citarse con Koishi en la trastienda para hablar de su encargo. En la segunda parte el cliente vuelve al restaurante para comprobar el resultado de la pesquisa. La elipsis que se produce entre los dos capítulos esconde la investigación que Nagare expondrá al final de la degustación.
"Nagare, por su parte, se sentó frente a Nobuko y comenzó a hablar.
—El restaurante en el que comió aquel estofado de ternera se llama Grill Furuta. —Hablaba con voz grave, como si pretendiera hipnotizarla—. Está en una callejuela y el rótulo cuelga bajo las ramas de una falsa acacia. Entrando a la derecha hay una barra; usted y su acompañante han tomado asiento allí, en taburetes contiguos, y él le ha pedido la comida al dueño del local: «Dos estofados de ternera, por favor», y éste se ha puesto a pelar las patatas y las zanahorias. Ahora estaríamos en ese momento.
—¡¿Cómo sabe todo eso?!
—Para poder reproducir aquel estofado, tenía que reproducir toda aquella jornada.
—«Toda aquella jornada» —dijo Nobuko sorprendida.
—Fue un día de invierno de hace cincuenta y cinco años. Imagino que hacía frío, como hoy. Aquel hombre y usted quedaron en la estación de Sanjo Keihan: supongo que su intención era llevarla al santuario de Shimogamo. Aunque ahora hay línea directa a Demachiyanagi, en aquel entonces no existía, por eso deben de haber ido paseando hacia el norte por la ribera del río Kamogawa.
Nagare desplegó en la mesa un mapa del área urbana de Kioto y Nobuko se inclinó sobre él para seguir con la mirada el dedo del cocinero."
pag. 61

Ciertamente, en cada caso, no sólo se bucea en la melancolía, sino que se busca ese punto de inflexión que marcó la vida del protagonista. Este procedimiento en apariencia sencillo está lleno de sutiles detalles que ponen en valor tanto la investigación de Nagare como la elaboración del plato en cuestión. Hay que decir que el cliente no sólo accede a la reproducción minuciosa del plato, sino al desvelamiento de por qué aquel momento singular se le quedó grabado.  

La acción es sencilla y minuciosa, haciendo de cada relato una delicada miniatura llena de detalles tan nimios como cruciales. Hay que buscar el barrio, las tiendas, los ingredientes exactos con su denominación de origen e incluso el punto justo de cocción. La capacidad deductiva de Nagare es capaz de llegar hasta al cliente, muchas veces confuso y con recuerdos vagos. El protagonista se reencuentra así con su pasado, liberándolo de la melancolía. Como le ocurre al importante y agobiado señor Iwakura, que busca un sencillo sushi de caballa, pero tan particular que es incapaz de encontrarlo. Lo probó cuando era un niño de ocho años, hace más de cincuenta, y lo único que puede decir es que "lo primero que me viene a la mente cada vez que pienso en aquel sushi es la palabra `felicidad´".





La experiencia lectora es tan evocadora como la que tiene el comensal al sentarse en la mesa. Antes de servirles el plato Nagare les pide que cierren los ojos y sitúen su mente en el momento preciso de aquella degustación.
"-Pues claro -le respondió Nagare en susurros-. Me he empleado a fondo para reproducir este guiso.
Nobuko y Tae comían en silencio, pero a todas luces se veía que estaban pasando un rato de lo más agradable.
Cuando vio que iban a terminar, Nagare les dijo:
-Aunque han comido el mismo estofado de ternera, me atrevería a decir que no les ha sabido igual a las dos.
-¿Qué quiere decir?- preguntó Tae limpiándose la boca con la servilleta.
-A diferencia de usted, la señora Nobuko estuvo sentada media hora a la mesa antes de comer: ese tiempo afecta el sabor. -Le dirigió una mirada afectuosa a Nobuko-. En su caso, el estofado está aderezado con sus recuerdos.
Nobuko se ruborizó."
pág. 67





Hay un aspecto de la narración, casi imperceptible, que quiero hacer notar, pues aporta una hondura insospechada a estos sencillos relatos. Se trata del carácter ritual que impregna esta novela en todos sus estratos. Por ejemplo en su misma estructura narrativa, siempre reiterativa, puesto que cada caso comienza, se desarrolla y concluye de la misma manera. Cada cliente recorre los mismos ritos o pasos: primero ha encontrar la taberna (asunto nada fácil), donde será invitado a degustar el omakase (menú de temporada) antes de transitar por un túnel que le conducirá desde el restaurante hasta la oficina donde expondrá su caso. 

Observemos que en la fachada de la taberna “no solo no había rótulo, sino tampoco la típica cortina que suele indicar que un negocio está abierto". El mismo Nagare defiende que el cliente que está destinado a encontrarla la encontrará, como si el destino estuviese marcado. Recién entrado el comensal afrontará otro rito, el de ser invitado a degustar un omakase, un típico menú de temporada que logrará centrar sus sensaciones evocadoras en la comida. 
"Estamos en primavera, así que me he atrevido a traerle mi versión del famoso hanami bento. La tempura que ve sobre el papel kaishi es de brotes silvestres: kogomi, momijigasa, yomogi, taranome, koshiabura y shiode; le he traído sal de té matcha, pero también puede mojarlas en salsa tentsuyu. El sashimi es de besugo rojo y de pez aguja, pruébelos con salsa ponzu." pág. 164


Como se ve tanto el menú como las muy precisas  elaboraciones están impregnadas de tradiciones y pequeños rituales, a los que no son ajenos los boles en los que se sirve la comida. El conjunto de sabores, olores, texturas y colores busca una experiencia total que conjure a los sentidos, a la memoria y a las raíces de una cultura milenaria. 
     "Suyako cogió los palillos indecisa.
     —No sé ni por dónde empezar.
     —Le dejo aquí la tetera, ¿de acuerdo? Avíseme si desea más —le dijo Koishi, y se marchó a la cocina con su padre.
     Suyako empezó por el moroko. Se sintió atraída por el aire primaveral de los platillos de cerámica de Kiseto en la que estaban servidos los dos pequeños pescados y se acordó de una vez, tres años atrás, en que disfrutó muchísimo comiendo en un restaurante de cocina tradicional de Kioto con su exmarido, Denjiro Okae.
     Le vino a la mente el alborozo de Denjiro al ver el moroko, y cómo la ilustró acerca de su simbolismo como heraldo de la primavera en Kioto y su condición de especie endémica del lago Biwa, y también recordó que, en aquel momento, se había puesto a pensar en lo mucho que el carácter de la gente de la región de Kansai había permeado la personalidad de Denjiro.
     Se comió los dos moroko en un abrir y cerrar de ojos, mojándolos un poco en el aliño de vinagre y salsa de soja. Después pasó al corte de caballa en vinagre enrollado en el nabo marinado. Conocía bien el sushi de caballa (se acordó de que, en una de las tascas de cocina casera a la que solía ir cuando regresaba a la prefectura de Yamaguchi, su tierra natal, en ocasiones servían sushi de caballa de pincho del estrecho de Bungo como cierre del menú), pero sin duda era la primera vez que probaba la caballa en vinagre envuelta en un encurtido. El gusto dulzón del nabo marinado y la acidez de la caballa en vinagre se combinaron en su boca en perfecta armonía.
     La tapa de uno de los cuencos lacados mostraba unos capullos de sauce hechos con la técnica del maki-e, es decir, dibujados con polvo de oro sobre la laca. En cuanto la levantó se escapó un vapor con fragancias de hamaguri y notas de yuzu. Le dio un sorbo al caldo y dejó escapar un suspiro." pág. 108
Templo Higashi Hongan-ji, que el libro sitúa cerca de la taberna Kamogawa



Más que narrar una historia, este libro nos habla de sensaciones y recuerdos. Me gusta especialmente el segundo cuento, titulado Estofado de ternera. Es sencillamente maravilloso. Por él fluyen los recuerdos y evocaciones de seres queridos que se perdieron en el mar del tiempo. Me cautiva la delicadeza con la que Nagare afronta su misión de rescate. El último relato 一Nikujaga一 supone un giro novedoso respecto a lo anteriormente leído. El cliente, en este caso, es un tipo exitoso y arrogante que da por supuesto el fracaso de Nagare. En él se recoge la idea de que los gustos cambian con los años y también de que los recuerdos nos pueden engañar.

Esta novela es la primera de una colección que ya va por la octava entrega. La Editorial Salamandra ha publicado en España las 4 primeras. 

   







👉 Leyendo el libro he recordado el ensayo de Byung-Chul Han "La desaparición de los rituales" (2019). Allí podemos leer: 
"Los ritos son acciones simbólicas. Transmiten y representan aquellos valores y órdenes que mantienen cohesionada una comunidad. Generan una comunidad sin comunicación, mientras que lo que predomina hoy es una comunicación sin comunidad. De los rituales es constitutiva la percepción simbólica. El símbolo, palabra que viene del griego symbolon, significaba originalmente un signo de reconocimiento o una «contraseña» entre gente hospitalaria (tessera hospitalis). Uno de los huéspedes rompe una tablilla de arcilla, se queda con una mitad y entrega la otra mitad al otro en señal de hospitalidad. De este modo, el símbolo sirve para reconocerse. (...)


Al ser una forma de reconocimiento, la percepción simbólica percibe lo duradero. De este modo el mundo es liberado de su contingencia y se le otorga una permanencia. El mundo sufre hoy una fuerte carestía de lo simbólico. Los datos y las informaciones carecen de toda fuerza simbólica, y por eso no permiten ningún reconocimiento. En el vacío simbólico se pierden aquellas imágenes y metáforas generadoras de sentido y fundadoras de comunidad que dan estabilidad a la vida. Disminuye la experiencia de la duración. Y aumenta radicalmente la contingencia.
Los rituales se pueden definir como técnicas simbólicas de instalación en un hogar. Transforman el «estar en el mundo» en un «estar en casa». Hacen del mundo un lugar fiable. Son en el tiempo lo que una vivienda es en el espacio. Hacen habitable el tiempo. Es más, hacen que se pueda celebrar el tiempo igual que se festeja la instalación en una casa. Ordenan el tiempo, lo acondicionan. (...)

Al tiempo le falta hoy un armazón firme. No es una casa, sino un flujo inconsistente. Se desintegra en la mera sucesión de un presente puntual. Se precipita sin interrupción. Nada le ofrece asidero. El tiempo que se precipita sin interrupción no es habitable.
Los rituales dan estabilidad a la vida." 

lunes, 23 de marzo de 2026

LA BALADA de LA MASTURBADORA SOLITARIA - de Anne Sexton

©Paula Bonet










 

Al final del asunto siempre es la muerte.
Ella es mi taller. Ojo resbaladizo,
fuera de la tribu de mí misma mi aliento
te echa en falta. Espanto
a los que están presentes. Estoy saciada.
De noche, sola, me caso con la cama.

Dedo a dedo, ahora es mía.
No está tan lejos. Es mi encuentro.
La taño como a una campana. Me detengo
en la glorieta donde solías montarla.
Me hiciste tuya sobre el edredón floreado.
De noche, sola, me caso con la cama.

Toma, por ejemplo, esta noche, amor mío,
en la que cada pareja mezcla
con un revolcón conjunto, debajo, arriba,
el abundante par espuma y pluma,
hincándose y empujando, cabeza contra cabeza.
De noche, sola, me caso con la cama.

De esta forma escapo de mi cuerpo,
un milagro molesto, ¿Podría poner
en exhibición el mercado de los sueños?
Me despliego. Crucifico.
Mi pequeña ciruela, la llamabas.
De noche, sola, me caso con la cama.

Entonces llegó mi rival de ojos negros.
La dama acuática, irguiéndose en la playa,
en la yema de los dedos un piano, vergüenza
en los labios y una voz de flauta.
Entretanto, yo pasé a ser la escoba usada.
De noche, sola, me caso con la cama.

Ella te agarró como una mujer agarra
un vestido de saldo de un estante
y yo me rompí como se rompen las piedras.
Te devuelvo tus libros y tu caña de pescar.
El periódico de hoy dice que os habéis casado.
De noche, sola, me caso con la cama.

Muchachos y muchachas son uno esta noche.
Se desabotonan blusas. Se bajan cremalleras.
Se quitan zapatos. Apagan la luz.
Las criaturas destellantes están llenas de mentiras.
Se comen mutuamente. Están más que saciadas.
De noche, sola, me caso con la cama.



Anne Sexton
Poesía completa
Linteo 2013
Traducción de Griselda García






Anne Sexton (1928-1974) nacida en Newton, Massachusetts, fue una de las voces norteamericanas más íntimas y descarnadas del siglo XX. La sinceridad de su poesía es desgarradora, un reflejo desnudo de sus experiencias más personales, marcadas por su condición de mujer y la enfermedad mental que la empujaba al suicidio. Su literatura nació del dolor. Tras sufrir una depresión posparto su terapeuta le animó a escribir. Anne confesó que en esta actividad encontró su segundo despertar a la vida, con 29 años.  Escribir le hizo sentir «que tenía un propósito».  Expandió el territorio de la poesía a través de un lenguaje visceral con el que exploraba sin tapujos la realidad del deseo, la maternidad, el alcoholismo, la masturbación, la salud mental y su constante bregar contra un impulso suicida. 







The ballad of the lonely masturbator



The end of the affair is always death.
She’s my workshop. Slippery eye,
out of the tribe of myself my breath
finds you gone. I horrify
those who stand by. I am fed.
At night, alone, I marry the bed.


Finger to finger, now she’s mine.
She’s not too far. She’s my encounter.
I beat her like a bell. I recline
in the bower where you used to mount her.
You borrowed me on the flowered spread.
At night, alone, I marry the bed.


Take for instance this night, my love,
that every single couple puts together
with a joint overturning, beneath, above,
the abundant two on sponge and feather,
kneeling and pushing, head to head.
At night, alone, I marry the bed.


I break out of my body this way,
an annoying miracle. Could I
put the dream market on display?
I am spread out. I crucify.
My little plum is what you said.
At night, alone, I marry the bed.


Then my black-eyed rival came.
The lady of water, rising on the beach,
a piano at her fingertips, shame
on her lips and a flute’s speech.
And I was the knock-kneed broom instead.
At night, alone, I marry the bed.


She took you the way a women takes
a bargain dress off the rack
and I broke the way a stone breaks.
I give back your books and fishing tack.
Today’s paper says that you are wed.
At night, alone, I marry the bed.


The boys and girls are one tonight.
They unbutton blouses. They unzip flies.
They take off shoes. They turn off the light.
The glimmering creatures are full of lies.
They are eating each other. They are overfed.
At night, alone, I marry the bed
.