lunes, 12 de febrero de 2018

BIG LITTLE LIES - creador David E. Kelley

HBO, 2017

No en vano se repiten en la serie las tomas de los acantilados y el mar rompiendo contra ellos, en ese paraje idílico de California que es Monterey: un pueblo idílico, sembrado de mansiones con gente rica y educada que quiere conformar un mundo feliz para ellos y seguro para sus hijos. Pero ahí, al borde del ameno paisaje y bajo ese césped primoroso, existe un sustrato fogoso y violento que poco a poco saldrá a la superficie.
De eso trata esta serie.
De cómo una comunidad idílica alberga en sus entrañas las más pérfidas pasiones: envidia, odio, violencia.


Un trío de brillantes y exitosas mujeres son el centro de este paraíso: Renata (Laura Dern) es jefa en Yahoo!, Madeleine (Reese Witherspoon) ama de casa por elección, Celeste (Nicole Kidman) abogada de éxito en Nueva York, lo dejó todo para casarse con un hombre de negocios que la adora. Entramos en esa comunidad de la mano de Jane (Shailene Woodley), una joven madre soltera que acaba de trasladarse allí y que arrastra un vergonzante secreto.

Pero poco a poco el roce, la vida social, los hijos, van soltando una arenisca que se introduce en este engranaje perfecto hasta hacerlo descarrilar. En el capítulo 3, Renata vuelve a casa y se sienta ante un enorme ventanal observando sus maravillosas vistas al mar. Allí reflexiona: "Estoy admirando lo precioso que es todo. ¿Te acuerdas cuando después de la reforma íbamos caminando y admirando lo perfecto que estaba todo? No podemos crear un mundo perfecto. Siempre acaba pasando algo."
Otros defienden que la serie tiene por asunto central la violencia de género; pero yo creo que esto es accesorio. Sí, es verdad, hay violadores, personajes odiosos, gente maledicente y un asesinato; pero todos están dispuestos a perdonar, a extender una gruesa pátina de amabilidad y comprensión para que todo sea perfecto. El drama es que, a pesar de todos sus esfuerzos, la pulsión bestial emerge con sorprendente vigor.

Ocurre desde el primer capítulo, cuando la hija de Renata es agredida y en una bienintencionada asamblea de padres el niño nuevo (hijo de Jane) es el señalado. Ah. Pero no hay que estigmatizar, hay que hablar y reconducir.... sin embargo el daño ya está hecho. La serie es muy buena buscando esas pequeñas heridas, esos moretones escondidos que todos tenemos y que poco a poco nos van jodiendo la vida: acoso escolar, maltrato, infidelidad, violación, prejuicios clasistas...
























Es muy interesante cómo se afronta el acoso escolar. La situación acaba envenenando tanto la vida de Renata como la de Jane, madres de la presunta agredida y del presunto agresor. Al final se produce una especie de caza de brujas. No juguéis con ese niño, no lo invitéis a los cumpleaños. Este es otro de los asuntos donde se demuestra cómo las buenas intenciones iniciales acaban torciéndose y convirtiéndose en algo monstruoso. (Hoy mismo leía la opinión de Michael Hanecke: "el movimiento #Me too se ha convertido en una caza de brujas".)

Incluso, cuando los intentos son más vehementes por hacerlo todo perfecto (la educación de los niños perfecta, con reuniones de padres dialogantes y comprensivos, las fiestas perfectas y sofisticadas, el perfecto vecindario, los matrimonios perfectos) es cuando más se resquebraja todo. Celeste ama a su marido y éste la adora, pero los accesos de violencia que le sobrevienen a él son brutales y terribles: terminan con Celeste violada o golpeada.






























Madeline es el hilo narrativo de esta historia. Entrometida, irreverente, divertida, leal y amiga de sus amigas. Trata de ayudar en la integración de Jane, también de encauzar el despertar sexual de su hija mayor y también asumir que su exmarido viva muy cerca con su nueva pareja. Pero lo que consigue es estresar a la hija y generar nuevas guerras y rencillas: "dejadme con mis rencillas, son como mis mascotas", llega a decir desesperada cuando todo se tuerce. Es un pilar de la comunidad, colabora en todo tipo de campañas incluido el teatro municipal; pero acaba enfrentada con el alcalde y provocando una recogida de firmas para que se suspenda su último montaje.

Dos son los atractivos del desarrollo de esta sutil serie. Apreciar cómo el paraíso se transforma en un avispero y asistir a una gratísima práctica de sororidad (fraternidad entre mujeres). Tan central es esta cuestión que los maridos son todos secundarios, unos tipos que sólo de vez en cuando cruzan el escenario dominado por mujeres. Ellas llevan la voz cantante... aunque entre medias hayan perdido alguna batalla.

Jean, por supuesto, es la extraña. Ha llegado al pueblo sola, con su hijo y su pasado. Hay un leit motiv repetido a lo largo de la serie en el que ella camina por una playa queriendo alcanzar a un hombre que se desvanece. Esa pesadilla recurrente es una invitación a la intriga que florecerá en todo su esplendor en el desenlace.

No puedo terminar sin subrayar dos aspectos más, magistrales. Las interpretaciones de todo el elenco son modélicas. Destilan naturalidad y logran transmitir con potencia todo su mundo interior. El otro aspecto es el montaje. Lo tildaría de hipnótico. La cadencia de sus imágenes, la música, los recurrentes planos de Jane en la playa o de la fiesta de disfraces en la intro tienen ese punto de magia que te atrapa.

David E. Kelly, creador de aquella delicia tan divertida que fue Ally McBeal, se embarca en escribir y producir esta miniserie basada en la novela de Eliane Moriarty. Con humor y sutileza consigue embaucarnos para recorrer este laberinto de relaciones personales que incluye drama, thriller y comedia. 

Los siete capítulos están dirigidos por Jean-Marc Vallée, el afinado y sensible director de dos piezas más que notables: Café de Fiore y Dallas Buyers Club







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Nota.
Justo esta semana se anuncia que se ha aprobado la realización de una segunda temporada de la serie. La primera recoge toda la historia narrada en la novela de Liane Moriarty, de modo que la novelista se ha implicado en dar continuidad a la historia con estas protagonistas. David E. Kelly continuará de productor y se suma al proyecto una Meryl Streep siempre deslumbrante. Interpretará a la madre de Perry Wright (el personaje de Alexander Skarsgård, marido de Celeste), que llegará a Monterey tras los acontecimientos que cerraban la primera temporada, en busca de respuestas y preocupada por el bienestar de sus nietos.

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Bonus Track. 
Si además, la serie me trae el descubrimiento de un talento como el de Michael Kiwanuka, cuya música de cabecera tiene la capacidad de introducirte en una densa atmósfera de emociones, todo cuadra. Su canción se titula “Cold Little Heart”.
En este artículo (Un drama con playlist) puedes encontrar un análisis de la música que aporta cada personaje y que, un poco, los define.  

sábado, 10 de febrero de 2018

ATÓMICA - de David Leitch

Atomic Blonde - EEUU, 2017

Basada en el cómic 'The Coldest City', la película es puro entretenimiento. Se trata de una de espías al más puro espíritu setentero, mezclado con la acción trepidante y física que imprime unos de los creadores de la original John Wick.

Lorraine Broughton (Charlize Theron) es una agente de la inteligencia británica que es enviada a Berlín para esclarecer el asesinato de otro agente en plena operación encubierta: conseguir la lista donde figuran todos los agentes que operan en la ciudad. Nadie sabe qué ha podido pasar, ni por qué se ha perdido esa información tan valiosa. Lo que se encuentra en Berlín es un caos. Los rusos parecen al tanto de todo mientras el resto van a rebufo. El jefe de la oficina inglesa que la recibe (James McAvoy) está tan integrado en el lumpen de la ciudad, que parece un mafioso más, trapicheando con información, whiskey o armas. Mientras tanto las calles hierven entre protestas y el Telón de Acero está a punto de derrumbarse. Estamos en 1989 y el KGB, la Stasi, la CIA, el MI6 y la DGSE francesa juegan la gran partida del engaño, la ambigüedad y los agentes dobles bajo el signo de una idea de Maquiavelo, "No hay mayor placer que engañar al que engaña".

El relato se articula sobre la base del interrogatorio al que está siendo sometida la agente Broughton. Su expedición a Berlín tiene todos los ribetes del fracaso y nadie se explica cómo es que los rusos siempre iban un paso por delante. Mangoneada por su jefe de oficina y enrollada con la agente francesa (Sofia Boutella), Broughton siempre se encuentra a tiro de los rusos. A través de diversos flashbacks ella les referirá la historia a sus superiores... y a nosotros mismos, que, como ellos, John Goodman -CIA- y Toby Jones -MI6-, sospechamos que una parte de la verdad nos es escamoteada.  

Sin duda la película construye un icono tan atractivo como fiero, tan sensual como implacable. Charlize Theron luce palmito con unos modelitos dignos de una pasarela mientras patea el culo de los rusos. Lo que unido a una selección de temazos musicales de lo más cañero, dota a la cinta de un brillante toque sofisticado y rockero. Pero lo que cuenta es la acción, el ritmo trepidante, la ambientación fantástica de un Berlín decrépito y oscuro, una trama enredada como se exige a una de espías y un rodaje enérgico y rotundo.


John Wick, Jason Bourne e incluso los Kingsman sobrevuelan la pantalla y todos ellos y ella, nos llevan en volandas por las plataformas de un cine de acción sin complejos, con peleas muy físicas y persecuciones trepidantes, mientras se profundiza en el género con descaro y osadía. Puro entretenimiento.





























Dos secuencias definen la película: un larguísimo plano secuencia de más de siete minutos en las escaleras de una vivienda, en el que Charlize Theron va dando cuenta de más de media docena de enemigos; y un speech de McAvoy mirando a cámara mientras nos inquiere por el juego.
"Sólo queda una pregunta por hacer, ¿quién ha ganado y en qué consistía el puto juego?
Para ganar primero tienes que saber en qué bando estás... y en nuestra profesión esa una cuestión similar a la de los agujeros negros o el ser o no ser. Luchas por lo que es correcto y un día te das cuenta que sólo ha sido un ayudante de Satanás."

Estas son las dos bazas, juego de espías con buenas dosis de intriga y suspense; y escenas de acción brutales y contundentes, la marca del director. Peleas coreografiadas de forma prodigiosa y rodadas en planos secuencia que nos dejan sin respiración.

Se agradece en la trama los tintes de serie negra, heredados del cómic en el que se inspira. Páginas y pantalla cuentan la misma historia, aunque el estilizado blanco y negro de las viñetas se centra más en la intriga y el misterio, dejando la acción a un lado; mientras la película inyecta en la historia un chute de acción y sexo. Por poner un ejemplo, el agente francés Pierre Lasalle con el que Broughton vive un romance, se convierte en la película en una hermosa Delphine Lasalle que acaba triturada entre traiciones. La adaptación al cine corre a cargo de Kurt Johnstad, brillante guionista de 300



"La ciudad más fría" está editada en Planeta Cómic, con guión de Antony Johnston y lápices de Sam Hart. Contenido en la composición, sutil en el trazo; el cómic es un complejo thriller de espías, contemporáneo y realista, que trenza su historia con los mejores elementos de la serie negra. Sus personajes son muy humanos y conviven con agentes dobles y triples que provocan unos espectaculares giros argumentales. 
Un cómic que sigue la estela del genial Queen and Country de Greg Rucka.
                 

sábado, 3 de febrero de 2018

CARBONO MODIFICADO - de Richard Morgan

Editorial Gigamesh, 2016








Antes de visionar la adaptación televisiva de Netflix, ataco el libro para tener mis propias sensaciones.


La novela es pura acción y el entorno netamente futurista, poblado de coches voladores, ciudades abigarradas de neón y realidad virtual en cada esquina. Pero el parámetro novedoso que actúa como catalizador de toda la trama es la tecnología que ha conseguido descargar toda nuestra personalidad y nuestros recuerdos en una diminuta pila. 

Digitalización de la conciencia. 
Wow. 
El sueño de Sheldon Cooper hecho realidad. Como consecuencia los cuerpos se convierten en una simple "funda", en un envoltorio intercambiable...mientras tengas dinero para hacerlo. Todo el mundo tiene una pila instalada en su nuca, pero no todo el mundo puede permitirse tener un clon preparado para reenfundarse si vienen mal dadas.

Definido el quid de la cuestión y el entorno futurista -muy tangible y complejo-, queda hablar de lo más valioso de la novela, una perfecta novela negra llena de trampas, cadáveres y manipulaciones que nos lleva a acompañar a Takeshi Kovacs, un supersoldado del cuerpo de élite de las Brigadas de Choque, en su investigación. Las Brigadas protegen de forma expeditiva los intereses de la ONU en el Protectorado de planetas habitados. Pero su denuedo y violencia acabó  hartando a Takeshi que se rebeló; por lo que permanecía condenado a prisión durante un par de siglos (lo que es coger tu pila y almacenarla en una nevera). Pero de pronto se encuentra con que su conciencia ha sido transmitida a la Tierra y enfundada de nuevo para investigar el asesinato del millonario Laurens Bancroft.

El rizo es morrocotudo porque quien contrata y recibe a Kovacs es el mismísimo asesinado; un Laurens Bancroft que mantiene su conciencia a buen recaudo en un lugar remoto y con copias de seguridad cada 48 horas. Esto le permite reenfundarse cuantas veces quiera aunque la funda en la que se encuentra reviente. Inmortalidad de facto. Un Mat (por Matusalén). Así se conoce a estos ricachones que se pueden permitir recargas infinitas de su conciencia actualizada. 

Pero lo dicho. El fuerte de la novela es la investigación criminal que obliga a Kovacs a visitar desde las mansiones de los más poderosos de la Tierra a los antros del puterío más vil y descarnado. El autor no se ha conformado con la exposición de su brillante idea; sino que ha montado alrededor toda una trama de investigación criminal densa, pestilente y negra. No se nos ahorra en ella tanto escenas de sexo explicitas, como escenas de tortura de lo más escabroso. Al fin y al cabo si los cuerpos son solo "fundas" intercambiables que puedes alquilar o comprar, la experiencia sensorial es algo relativo. El valor de la vida se deprecia terroríficamente y la muerte, el suicidio o el asesinato adquieren nuevos significados. 

"Sigues siendo joven y estúpido. La vida humana no tiene valor. ¿Todavía no has aprendido eso, Takeshi, con todo lo que has visto? Carece de valor intrínseco. Las máquinas valen el dinero que cuesta construirlas. las materias primas valen el dinero que cuesta extraerlas. Pero ¿las personas? -Hizo un sonido como si escupiera-. Siempre puedes conseguir más. Se reproducen como células cancerígenas, lo quieras o no. Abundan, Takeshi. ¿Por qué habrían de ser valiosas? ¿Sabes que nos cuesta menos contratar y usar una puta snuff real que instalar y ejecutar el formato virtual equivalente?. La carne humana auténtica es más barata que una máquina. Esa es la verdad axiomática de nuestro tiempo."


De todos modos las consecuencias morales que se derivan de esta situación sólo aparecen apuntadas por el autor, que no las explora sino superficialmente. Resulta muy curiosa la aparición de manifestaciones católicas con las que se cruzan Takeshi y Kristin Ortega. Su grito de guerra es "Sólo Dios es dueño de tu muerte", si muero no me reviváis. 

Publicado en 2002, 'Carbono Modificado' fue la primera novela de Richard Morgan. Tuvo una primera edición en Minotauro, que ignoro el impacto que pudo tener. Ahora revive con Gigamesh y seguro que la serie de Netflix empujará las ventas y nos acercará las dos restantes novelas de esta explosiva trilogía que gira alrededor del intrépido Takeshi Kovacs, "Broken Angels" (´Angeles Marchitos´) y "Woken Furies".

La estructura y los personajes son del más clásico género negro. Un detective con un pasado que le pesa, un ricachón que encarga una investigación que se volverá contra él, una mujer fatal que se cruza por medio, una organización criminal que permanece escondida mientras amenaza con triturar a Takeshi; y los intereses políticos y económicos que los poderosos trenzan para seguir siendo los que mueven los hilos.

Laurens Bancroft es uno de los hombres más ricos de Bay City (San Francisco). Tiene influencia política al más alto nivel y sus negocios son globales. Pero un día su cuerpo apareció sin cabeza, reventada por una bala que esparció sus sesos por la pared. La policía dice que todas las pruebas apuntan a un suicidio; pero si Bancroft tiene su conciencia a buen recaudo, actualizada con copia de seguridad cada 48 horas, nos da como conclusión que asesinar su funda es una pérdida de tiempo....

La novela es vibrante y fluida. Pura acción. Lo que más abunda en sus páginas son los diálogos. Siempre acompañamos a Takeshi y el tío no para. Cuando no está interrogando a alguien, le están disparando o está metiéndose directamente en la boca del lobo. La novela se divide en dos partes. La primera es sumamente violenta. Empujado por la inspectora de policía Kristin Ortega y la mujer de Bancroft -que acaba seduciéndolo-, Takeshi va dando palos de ciego mientras unos mafiosos intentan matarlo. Hasta que se da cuenta de que está siendo manipulado. La funda que su cliente ha elegido para él no ha sido una elección inocente. Corresponde a un policía acusado de corrupción y que, además, fue compañero de la inspectora Ortega. 
"estar aquí hablando de Ryker con Ryker es un poco raro".
En la segunda parte la investigación y los golpes de efecto suplantan a los disparos y peleas. Takeshi se da cuenta de que no tenía que mirar más allá, sino más acá de su propia nariz.

Takeshi Kovacs es un tipo duro. Producto de un entrenamiento extenuante, mejorado con neuroestimulación y con un bagaje de experiencias militares escalofriantes. No se arruga ante nada. El entorno urbano, tecnológico y desbaratado es ya casi un standárd del ciberpunk; pero no por visto demasiadas veces resulta despreciable. 
Morgan sabe colocar muy bien esas piezas conocidas y sacarles un nuevo brillo.  


´Blade Runner' es una influencia confesa. Pero en este caso los replicantes somos los mismos humanos que nos vamos recargando en distintas fundas a conveniencia. El detective -como es norma- no sólo se encuentra inmerso en una intriga detectivesca sino también moral. En sus páginas afloran temas como la vejez, la ausencia de la muerte, la política, la decadencia y la religión; pero tratados de forma somera. También asoma una velada crítica contra una sociedad anegada en un capitalismo salvaje (liberal lo llaman hoy en, en los tiempos del eufemismo hipócrita). Esa sociedad donde los poderosos viven bajo sus propias leyes con absoluta impunidad, mientras los seres anónimos somos carne de cañón.



La ciencia ficción que nos propone Richard Morgan es dueña de una rica ambientación: la pila cortical, androides, realidad virtual, armas avanzadas, neuroestimuladores para acelerar el rendimiento, burdeles decrépitos en barios de mala muerte, tugurios donde se programan en secreto peleas a muerte y, sobredetodo, ese hotel tan carismático y vacío en que se hospeda Takeshi, y con cuya I.A. se relaciona como si fuese su Moneypenny particular. Uno de los aspectos más cotidianos es la proliferación de todo tipo de drogas: la Fusión 9 que actúa como estimulante sexual, los neuroestimuladores o la rígida.
"Betatanatina. La rígida.
Último logro de una familia de compuestos químicos destinados a la investigación sobre la muerte inminente en los albores del milenio. La betatanatina era lo que más acercaba al cuerpo humano a un estado terminal sin causarle grandes daños celulares. Al mismo tiempo, los estimulantes controlados de las moléculas de la rígida generaban un funcionamiento clínico del intelecto que había permitido a los investigadores pasar por experiencias de muerte inducida sin la emoción y el asombro que podrían estropear su percepción. Tomada en menores dosis, la rígida producía una profunda indiferencia tanto ante el dolor, como ante la excitación sexual, la alegría o la tristeza. Todo ese desapego que los hombres habían fingido durante siglos ante un cuerpo de mujer desnudo estaba ahora disponible en una cápsula. Como si el producto hubiese sido especialmente concebido y fabricado para el mercado de los adolescentes varones.
Era asimismo una droga ideal para el ejército."
Finalmente una adivinanza. Morgan vivió en Madrid y ha integrado alguna parte de aquella experiencia en su novela. El supermalvado vive retirado en una superfortaleza excavada en la montaña y rematada por una gigantesca cruz. 
"Francisco Franco" -dijo Kawahara, creyendo que yo estaba intentando leerla-. Un tirano miserable de hace mucho tiempo. Él hizo construir este lugar.
-Trepp dijo que la cruz era católica.
Kawahara se encogió de hombros.
-Un tirano miserable con delirios religiosos. Los católicos y los tiranos se llevan bien. Forman parte de la misma cultura."





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Richard Morgan es un escritor inglés de ciencia ficción, guionista de comics (La Bruja Escarlata) y videojuegos como Crysis 2 y Syndicate. 
Además de la trilogía de Takeshi Kovacs es autor de la trilogía de fantasía oscura "Tierra de Héroes"  (Land fit for Heroes) publicada en la Editorial Alamut: Sólo el acero, El gélido mando y La impía oscuridad. 
Sus otras novelas son Leyes de Mercado (Ed. Gigamesh) por la que recibió en 2005 los premios Arthur C. Clarke y John W. Campbell Memorial; y Black Man

jueves, 25 de enero de 2018

Le ParK - de Bruce Bégout

Editorial Siberia, 2015








Le ParK no es un parque al uso. Se basa en un concepto atroz, pero realista. En su recinto ferial se amalgaman Disneyworld y Treblinka. No pretende un entretenimiento banal en busca del cosquilleo del vértigo o la insípida sorpresa. Le Park muestra toda la violencia de la que es capaz el hombre; la depravación de la naturaleza humana desnuda y sin represión. Es un parque de atracciones del espanto, un campo de concentración concebido como un entorno natural. 
“Le ParK es como una historia ensangrentada que nos relata el horror y la ferocidad de los hombres sin otra intención que hacérnoslos saborear”.
Le ParK plantea una profunda reflexión sobre los límites de la experiencia humana. Bégout es filósofo y ha constatado que el ser humano necesita experiencias traumáticas para sentir que está vivo. Según él, Le ParK es una aberración, pero nos hace comprender quienes somos de verdad. Le Park es el reality definitivo, una metáfora del mundo actual. La K del nombre –Le ParK- quiere subrayar su singularidad.
“El principio es muy simple: su diseñador ha querido reunir en un solo espacio todas las formas que podría adoptar un parque. De este modo, Le ParK agrupa –haciendo gala de una totalidad novedosa- una reserva animal y un parque de atracciones, un campo de concentración y una tecnópolis, una feria y un campamento de refugiados, un cementerio y un kindergarten, un parque zoológico y una residencia de ancianos, un arboreto y una cárcel.”pág 28
Dismaland, de Banksy
En un audaz salto hacia adelante sobre el edulcorado e inofensivo concepto que sustenta Las Vegas o Disneyworld, el autor plantea un parque de atracciones hostil y perturbador. En la obra, de corta extensión –apenas 135 páginas- se funden el talento de Bégout como escritor y su lucidez como filósofo. En general sus obras versan sobre las patologías de la modernidad y para hablar de Le ParK no encuentra mejor formato que el de un supuesto reportaje periodístico. Los capítulos son cortos, casi como anotaciones hechas durante una visita al parque. ¿Será cierto que los prisioneros no son actores sino reclusos de verdad? ¿Qué ocurre en las zonas restringidas de la isla? ¿En qué consiste el factor E? ¿Qué es exactamente la prodigiosa Wunderkammer? ¿Son ciertos los rumores sobre ejecuciones en unos barracones que se asemejan a un campo de exterminio?

Pasen y vean. 
“Le ParK está situado en una isla privada en algún punto cercano a Borneo. Su superficie de 624 Km², se corresponde aproximadamente con el tamaño de una megalópolis como Yakarta”. No tiene fronteras que lo delimiten y su acceso está restringido a un centenar de exclusivos visitantes al día (25.000 $ cuesta la entrada). El parque se ha construido con el dinero del magnate ruso Kalt (frío en alemán) y la ambición científica de un misterioso arquitecto francés -Licht (luz en alemán)- que vive retirado en una torre de marfil. Desde la torre se domina todo el parque.



Le ParK es el parque recreativo total y definitivo. Sus atracciones se actualizan constantemente para acercarnos la perversión y el horror. Lo que más asusta es su nítida apariencia de realidad. En la isla no hay límites, ni cartel de entrada, ni indicadores o planos. Cualquier calle o edificio pueden ser oficinas de la organización o una atracción. Existe entre ellos una perversa continuidad.

Esa cercanía con la realidad creo que es lo que determina el estilo narrativo del libro, escrito a mitad de camino entre el informe y la crónica periodística. Una técnica que nos ofrece la perturbadora sensación de que lo que se nos está describiendo es verdad.
El creador de este complejo es Kalt, un empresario ruso que debe su fortuna a la industria armamentística y a la del entretenimiento. Su primer parque fue uno consagrado al trabajo fabril: “A la entrada, en un enorme vestuario de estilo soviético, los visitantes pueden ataviarse con un mono de trabajo y, con la ayuda de animadores cualificados, divertirse mientras moldean piezas, operan con maquinaria industrial, funden acero o ensamblan un motor.” 

Su segundo parque fue La Cantera Encantada, donde los clientes se entregan, tras un rápido aprendizaje, al manejo lúdico de excavadoras, grúas, retropalas, asfaltadoras, martillos y orugas. También creó el Gueto Negrodonde se ven reproducidas –con increíble detalle, rayano en la réplica perfecta- las condiciones de vida en un extrarradio siniestrado, gangrenado por el tráfico de drogas, la guerra entre bandas y las peleas de perros”.
Fernando Botero, "Abu Ghraib"

Le ParK describe la violencia en un entorno de impunidad y recoge el testigo de experiencias pasadas y presentes: Auschwitz, Gulag, Guantánamo. En alguna entrevista Bégout recalca, "No he inventado nada, selecciono fragmentos de la realidad y los uno con una lógica algo surrealista". Una de las múltiples atracciones de Le ParK es el GTO, una reconversión de Guantánamo en un parque recreativo de tonalidades naranjas con torturas asistidas informáticamente y vigilantes esquizofrénicos aficionados al free fight. La realidad y la historia reciente son generosas como inspiración para Le ParK. Ahí está Corea del Norte cuyas masas declaman un gigantesco parque de atracciones lleno de desfiles y coreografías. También está la cárcel de Abu Ghraib. (En Le ParK existe una atracción que es la reproducción exacta de una prisión del ejército americano en Irak; allí "los visitantes pueden desempeñar el papel de torturadores y grabar con los teléfonos móviles sus funestas proezas"). Incluso la foto de Obama, sentado en el Pentágono para ver en directo el asesinato de Bin Laden por los Navy Seals, parece sacada de Le Park.  

No hay que ir muy lejos. 
Hoy mismo cualquier turista puede hospedarse en el Hostal de la Guerra, en Sarajevo, y revivir las experiencias de combate que allí sufrieron entre 1992 y 1995: habitaciones con velas, ventanas tapadas con plásticos, ásperas mantas militares, pan sin levadura y toda la noche escuchando el estrépito de los disparos y las bombas.
"Nunca un lugar ha dado la sensación de estar tan conectado con las emociones más sombrías del alma humana, como marchando al unísono."
Le ParK se basa en el atractivo de lo morboso. Al ser tan exclusivo te ofrece la sensación de un mundo excitante y prohibido. "La perversidad es el catalizador de los verdaderos escalofríos que jamás podrán provocarnos las atracciones de las ferias tradicionales." En la piscina gigante del Hotel H la náyades siliconadas nadan entre auténticos cocodrilos del Nilo. Una de las oficinas del parque están situadas en el mismo espacio que el Reptilarium, sin cristales, ni mamparas de separación.

El filósofo ha reflexionado en profundidad sobre el concepto de parque, enfrentando los excesos de los nuevos ricos que esquilman los recursos y los colectivos con conciencia ecológica.
Los colectivos preocupados por el medio ambiente y la sostenibilidad del planeta a largo plazo, al igual que los que viven en los placeres ilimitados del ocio, tienen en común el concepto de ‘parque’. Están también dentro de parques; ellos inventaron el concepto de reserva o parque natural, en el Siglo XIX, con Yosemite o Yellowstone. Piensan en el planeta como un parque que hay que preservar, proteger y controlar, así que no veo realmente una oposición entre ambas visiones: las dos quieren controlar sus parámetros o las especies. Ya sea para preservar o para consumir, ambas usan la misma lógica de ‘jardín cerrado’ en el que se pueden controlar sus elementos, organizarlos y obtener de todo ello una visión panóptica y global. (En la entrevista citada)
Como Jardín Prohibido sigue la estela que viene desde el Paraíso y su serpiente hasta el efímero y deprimente Dismaland de Banksy, pasando por el Jardín de los Suplicios de Octave Mirbeau (cargado de tortura, dolor y muerte) o las noveles de Ballard La exhibición de atrocidades y Crash (basada en la idea de que el placer se consigue a través de la violencia y que el shock es necesario para producir una experiencia). Le ParK desarrolla una estética impregnada de pathos. Según Bégout, en ocasiones tenemos la sensación de que el aburrimiento es el problema central de la modernidad. Uno de los fragmentos de la Introducción a la neurarquitectura, que escribe Licht y aparece en el libro, dice: "En el fondo, la Arcadia no inspira fantasías a nadie. Lo que leemos siempre de Dante es el Infierno, no el Paraíso."

Le ParK es un jardín de las delicias con forma de campo de exterminio, guardería, cárcel y geriátrico. Es a la vez paraíso, infierno y purgatorio. Integra los opuestos en aras del espectáculo. Su concepto es bárbaro, impúdico y despojado de credos, todos ellos signos de nuestro tiempo. "En un universo previsible y racional -pregona Licht-, la locura es el único camino hacia la liberación." pág 92



"A la atracción se suma con frecuencia la repugnancia, una complementa a la otra y aumenta su intensidad. No hay excitación que no irrite. Lo maravilloso y lo horrible, lo lúdico y lo patético, todo lo que suscite emociones fuertes, placenteras o no: ésta es la oferta espectacular de Le ParK". pág. 19

-El Hotel-Casino Todeskamp I se conforma como una hilera de barracas rodeada por un foso y vallas rematadas por alambradas y torretas iluminadas. Dentro los visitantes se entregan al vocerío de las timbas y las apuestas mezclados con los somieres desvencijados donde se hacinan prisioneros degradados: "Sus miradas revelan un abandono absoluto a la necesidad, igual que esos animales acorralados que nos observan con los ojos repletos de resignación una vez arrinconados, sabedores del carácter ineludible del destino fatal que les espera". pág. 31

-El Cabaret de las Utopías Perdidas  permite vivir virtualmente la ejecución de un atentado o el desarrollo de una revolución en un país pobre bajo el yugo de un dictador. Crear células clandestinas, redactar panfletos, confeccionar bombas; todo para que la inmersión del visitante sea total. 

-El Reptilarium Inc., es un terrario tropical que se fusiona con las oficinas de una modernísima startup tecnológica.
"Así, a través de las paredes de cristal, el espectador contemplará con asombro cómo, camino de la fotocopiadora, un auténtico profesional -no un figurante-, es atacado por una anaconda sin previo aviso y constreñido hasta la muerte, mientras sus compañeros, demasiado ocupados y acostumbrados a la situación como para socorrerle, no disminuyen en absoluto su muy elevada productividad. Por supuesto, los espeluznantes gritos del desgraciado serán registrados minuciosamente y almacenados para su reproducción en el Conservatorio de Gritos, una vastísima fonoteca donde es posible admirar los infinitos matices del sufrimiento humano."
En el texto conviven el relato periodístico y la reflexión filosófica. Escasamente conocemos tres historias individuales, como la de Leer (vacío), un hombre que llegó para una entrevista de trabajo y se perdió -al modo kafkiano- recorriendo los laberintos de selvas y ciudades de Le ParK.
"Se internó aún más en el dédalo de callejuelas. todos los edificios se asemejaban. Allá donde posaba la mirada aparecían cosas similares: cruces, viviendas, paisajes. Ningún cartel que indicase dirección alguna. Ningún detalle original. Se trataba de un auténtico laberinto de lo Mismo." pág 66
También está Lev, un prisionero voluntario que ha recorrido todas las guerras y prisiones del siglo XX (desde el Gulag al campo de concentración) y que tiene pánico a vivir en lo Abierto. 
Finalmente conoceremos la historia de Lady W., una aristócrata inglesa con una inclinación morbosa por la tortura y el dolor, que de modo excepcional logró permiso para vivir permanentemente en Le Park.
"Todos los calificativos que aportamos a continuación podrían aplicarse sin ningún género de duda a Le ParK: sorprendente, horrible, indignante, maravilloso, capitalista, totalitario, impío, desquiciante, ciclópeo, innoble, americano, utópico, delirante, místico, asqueroso, elocuente, ultramoderno, inquietante, impresionante, vulgar, nihilista, estúpido, mágico, profético, extraordinario, abyecto, actual" pág 25




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P.D.
Licht es el gurú neuroarquitecto de Le ParK, lleva “toda la vida persiguiendo el mismo objetivo: la reversibilidad absoluta de la ciudad y la mente”. En la entrevista citada de ElDiario.es, Bégout señala el modo en que Licht intenta crear estructuras que actúen recíprocamente con la naturaleza humana:

"Desde siempre hemos pensado que hay una relación entre el lugar y nuestra sensibilidad. Que hay una interacción entre la arquitectura y los sentimientos. Encontraríamos esto en Balzac o en los situacionistas, en la psicogeografía. El avance de la neurociencia ha mostrado que lo psicológico es en realidad lo superficial, que el núcleo duro es lo cerebral, lo neurobiológico, con lo que hay que repensar el entorno en base a la estructura neuronal. Si conocemos a través del análisis y tests cerebrales qué tipo de arquitectura facilita la cognición, la memoria o el cerebro afectivo, podemos inventar lugares que ayuden a esa interacción o, incluso, podemos curar lesiones cerebrales. Al conocer mejor el funcionamiento del cerebro se crearán dispositivos técnicos que interaccionarán con el cerebro y que superarán la superficialidad de los sentimientos expresados a través de palabras. Lo sentimental y lo verbal son superficiales, lo fundamental es el cerebro y la arquitectura."

Yves Tanguy, "Multiplication des arcs"

Llegados hasta aquí, me vino a la memoria el sorprendente cuento de Bioy, El Jardín de los sueños, en el que el doctor Veblen reproduce paisajes y objetos oníricos, para "curar a través de los sueños". No es el único aspecto de esta obra nos remite a Bioy. Le ParK está situado en una isla, un entorno ajeno a la realidad y que sigue sus propias normas como la isla a la que se ve arrojado el narrador de La invención de Morel

sábado, 20 de enero de 2018

TRES ANUNCIOS en las AFUERAS - de Martin McDonagh

Three Billboards outside Ebbing, Missouri  -  EEUU, 2018



Complejidad.
Esta palabra me pasaba por la cabeza cada vez que un personaje respondía en la pantalla de un modo sorprendente a una situación dada. Lo cual ocurre en la película de forma continuada. El director y guionista no ha concebido a sus criaturas como prototipos: el sheriff indolente, el ayudante palurdo y racista, la madre coraje...
Fuera tópicos ha debido pensar para gozada nuestra.

Cuando empieza la película y gracias al trailer, ya sabemos que va de una madre que perdió a su hija asesinada y que, ante la ineficacia de la policía, contrata tres vallas publicitarias para mostrar sus quejas y espolear al sheriff: "¿Qué hace el jefe Willoughby?",   "¿Todavía no hay detenciones?" y "Violada mientras moría". Todo un terremoto para un pueblo adormilado por el tedio y perdido en medio de Missouri.

Las vidas de estas gentes están varadas y oxidadas. Su relaciones son entre aburridas y brutales: "Vieja zorra", le dice el hijo a la madre. "No soy vieja" responde ésta. "Eres un buen hombre, pero tienes que controlar tu odio", le dice el sheriff a su ayudante, famoso por torturar negros sin que nadie se plantee inhabilitarle. "¿Qué tal va el negocio de apalizar negros, Dixon?, le suelta Mildred. A lo que él responde, "¡Está prohibido decir negros, hay que decir personas de color!"


McDonagh hurga en medio de este embrutecimiento social y personal y encuentra rescoldos de humanidad. Ése es el juego de la película. No conformarse con presentar al personaje tipo para escandalizarnos o para su escarnio; sino darle otra vuelta y percibir ese escondido atisbo de nobleza. Y ahí el director siempre nos pilla a contrapié; porque lo hace sin buenismos ni edulcoraciones. Constantemente nos niega el confort de las certezas morales.


Creo que más allá del pueblo perdido en Missouri y más allá de las miserias y vilezas que alumbra la película, ésta va del dolor de la existencia. De cómo respondemos cada uno a la desesperación de vivir entre nimiedades, mientras reconocemos que el tiempo pasa y vamos a morir. En el momento de máxima desesperación, Mildred (Frances MacDormand) reflexiona "¿Dios no existe y el mundo está vacío?". Ella misma no sabe si esto es verdad. Sólo es capaz de reunir el coraje para intentar algunas respuestas, enfrentándose incluso a sus vecinos, a la policía, a la iglesia local o a su propio hijo y a su exmarido.


Esta es la tercera película de McDonagh, tras Escondidos en Brujas y 7 psicópatas. En las tres habitan personajes muy peculiares y se practica un humor negro y corrosivo. En las tres encuentro el mismo componente de redención. Lo que dije en la entrada de aquella maravillosa segunda película vale para ésta: "Sus personajes, como los de su primer film, siguen en el purgatorio". Creo que este es un asunto central en las obras de McDonagh y aquí lo podemos percibir tanto en Mildred (que se siente culpable por la muerte de su hija), como en el jefe Willoughby (que se siente culpable por no dilucidar ese crimen), e incluso en el violento ayudante... que transforma su conflicto en brutalidad. 

El contraste que ofrece la película es mayúsculo, por cuanto enfrenta la zafiedad de unos personajes sin expectativas vitales, con su lucidez para buscar el sentido de lo que está ocurriendo. Cuando comienza la película estamos a favor de Mildred ("la policía está demasiado ocupada torturando a negros para investigar un crimen de verdad") y juzgamos al sheriff como un abúlico tuercebotas. Pero según avanza la historia veremos a Mildred emboscarse en la lado oscuro y al sheriff condolerse por sus semejantes. En un momento de la película saldrán a la luz unas cartas que remite tanto a Mildred como a su ayudante. Su desnudez y humanidad nos dejarán desarmados.

También se da un contraste entre la calma de los planos y la violencia soterrada. La cámara permanece fija, la gente estática  (están sentados en el bar, en el porche o en la oficina), todo nos ofrece un aspecto de reposo y serenidad. Incluso el lenguaje soez y agresivo se presenta como algo cotidiano que se acepta sin gritos, ni histrionismos. La procesión va por dentro. El director plasma este contraste de forma incomparable. 



















A resaltar las interpretaciones, tanto de Frances McDormand como de Woody Harrelson y Sam Rockwell. Brillan a gran altura. Lo mismo que el pequeño Lanister Peter Dinklage y John Hawkes (el exmarido), en sus pequeños pero significativos papeles. 


Complejidad en la época de Trump. Está claro que la película va en contra del signo de los tiempos. Además siendo Martin McDonagh irlandés, puede parecer un intento de comprender la sociedad norteamericana. Cómo puede ser tan noble y brutal en el mismo día. Quizás a través de un poblacho típicamente norteamericano ha querido echar un vistazo al alma humana, con sus contradicciones y pesares. Quizás, sin sospecharlo, nos ha explicado qué tipo de gente vota al mequetrefe Trump.











P.D.
Me gusta la evolución que Woody Harrelson está imprimiendo a su carrera, que iba camino de ser un mal chiste, a base de repetir siempre el mismo personaje violento y descerebrado. Creo que en la divertidísima Zombieland convirtió ese personaje en caricatura para liberarse de él definitivamente y en sus tres últimas apariciones nos ha demostrado su carácter dramático; hablo de True Detective, La Guerra de los Simios y ésta.