jueves, 1 de mayo de 2025

LOS PECADORES - de Ryan Coogler



Esta es una película de vampiros en territorio del gótico sureño atravesada por un potente retrato del racismo en EEUU y una apasionante oda a la espiritualidad de la música y al poder evocador del blues. ¿Qué tipo de audacia se necesita para integrar tan distintos asuntos y conseguir una gran película? Pues la que tiene Ryan Coogler sin duda, porque aquí lo ha logrado y a nosotros sólo nos queda disfrutarlo.  

Los pecadores” cuenta la historia de los gemelos Smoke y Stack (ambos interpretados por Michael B. Jordan) que, tras sobrevivir a las trincheras de la Primera Guerra mundial y al mundo del hampa en Chicago, regresan al Delta del Mississippi, en 1932, para montar un tugurio de blues y alcohol destinado a la comunidad negra. Pronto descubrirán que algo peor que la guerra, el racismo o la violencia los está acechando. 



La película comienza con un retrato evocador de la vida en el Sur segregado. Los dos hermanos gemelos vuelven a la tierra de su juventud, donde incluso encontrarán los rescoldos de amores pasados. Sus elegantes trajes de ciudad contrastan con la pobreza circundante; pero creen que el club de blues será un buen negocio y una vía de escape para sus sufridos hermanos. Para la inauguración cuentan con Sammie, el hijo del predicador, un muchacho especialmente dotado para la música. 

La película se articula con esta primera parte más sociológica y una segunda que desarrolla el asedio de los vampiros al galpón donde los braceros beben y bailan. Las dos partes están rodadas con una gran madurez y tersura por parte del director y guionista. En el molde de una película de género vampírico, Coogler habla de miseria y de racismo sin que chirríen; pero también de creencias y tradiciones y, sobre todo, del vínculo esencial que los personajes tienen con la música. Más que perseguir sustos, el director nos acerca a sus personajes con una gran intensidad emocional y, a través de ellos, a la historia de su comunidad. 



Pero la cumbre de la película está en la secuencia que hace de bisagra entre ambas partes. 
Pura magia. 
La película se inicia con una voz en off evocando la leyenda de una música tan auténtica y verdadera que es capaz de sanar comunidades y convocar a espíritus más allá de la barrera del tiempo... pero también de atraer al mal. Una música con la fuerza mística de los ancestros que se remonta al África Occidental y a la Irlanda precolonial. 

Y esto es lo que es capaz de plasmar en imágenes el director. Cuando el gemelo Stack invita al joven Sammie a mostrar sus talentos al ritmo de la canción "I Lied to You" (original de Göransson y Raphael Saadiq), lo que ocurre es un auténtico hechizo. Mientras la cámara recorre los cuerpos cimbreantes del presente se cruza con bailarines ceremoniales del África inmemorial y figuras del hip-hop de un futuro inexplorado, fusionándose en un momento tan deslumbrante como embriagador. A medida que la música va ocupando todo el espacio del viejo molino logra traspasar todo tipo de fronteras metafísicas y temporales. La guitarra de Sammie y su voz conmovedora se erigen en el faro de ese poder trascendental que el pastor ya fue capaz de intuir, cuando le advertía a su hijo, "Si sigues bailando con el diablo, un día te seguirá a casa"















Ryan Coogler causó sensación en 2013 con su debut, Fruitvale Station, un relato desgarrador sobre un tiroteo que presagió el auge del movimiento Black Lives Matter. A continuación visitó el universo de Rocky de forma inteligente y emotiva con la historia de Creed, el hijo de uno de sus antiguos rivales. Posteriormente dirigió la película con más conciencia social del universo Marvel, Black Panther, así como su secuela, un sentido homenaje al fallecido Chadwick Boseman

Esa vena social y comunitaria que está presente en sus películas aquí se hace más que evidente al retratar el racismo. Uno de los gemelos le dice a su antigua novia convertida ahora en hechicera: "he estado en guerras, he estado en Chicago, he visto muchas muertes y de más maneras de las que podría imaginar; pero en ningún caso he visto magia, siempre se trataba del poder." Esto lo ratificará el vampiro que va infectando a toda la comunidad. Él también proviene de una tierra expoliada, Irlanda, y su ansia es poseer las capacidades míticas del joven Sammie para insertarse en el cálido flujo de sus ancestros. 



Lo que me lleva a pensar que la película podría verse como un relato sobre la vampirización de la música negra por los blancos. Justo antes de su debut, el viejo pianista que acompañará a Sammie le dice al joven talento, "al hombre blanco le gusta el blues, lo que no le gusta es quien lo toca". 
Muy buena.



jueves, 10 de abril de 2025

A VICIOUS CIRCLE - de Mattson Tomlin y Lee Bermejo



"En algún otro futuro, crearon una máquina de muerte y destrucción. Desde mi tiempo fui enviado a destruirla. Desde el suyo él fue enviado a activarla. Un choque de mundos. Todo se fue a la mierda".

Así es como rememora el protagonista, Shawn Thacker, el modo en que se vio metido en este círculo vicioso de perseguir a su adversario, Ferris, por todos los mundos posibles para conseguir acceder de nuevo a la máquina. Una vez pelearon a muerte dentro de ella y desde entonces sus destinos están acoplados. Cada vez que uno mata a alguien en un mundo son proyectados a otro tiempo; sea a la época de la Guerra civil americana, la Alemania nazi, la era Cretácica o un futuro distópico en Japón. Shawn ya no se pregunta dónde diablos aparecerá, sino ¿cuándo?. De modo que esta violenta campaña chisporrotea como un rayo recorriendo mil mundos pasados y futuros. Un círculo vicioso interminable puesto que Ferris asesina a cualquier con tal de poder huir de Shawn. 


Este cómic da un nuevo giro al subgénero de los viajes en el tiempo. La historia comienza en los años 50 del siglo XX, en Nueva Orleans, en plena lucha por los derechos civiles frente a la segregación racial. Shawn es de raza negra y procede de un futuro más halagüeño para su raza, pero ha parado aquí porque logró atrapar a Ferris y duda si al matarlo también desaparecerá él mismo o se reiniciará el círculo vicioso. Estaba harto de esa persecución sin fin y, con Ferris encadenado en el sótano, aquí ha podido rehacer su vida. Tiene mujer y un hijo. 
Lo que siempre había soñado. 
Son tiempos difíciles para las personas de raza negra, pero estos diez últimos años Shawn no los cambiaría por nada. Siempre los considerará como "su mejor pasado". Porque sabe que todo se acaba. Efectivamente Ferris logrará escapar poniendo de nuevo el círculo a girar.


El arco narrativo de esta serie se desarrolla en tres volúmenes. El primero sirve de introducción a la historia y para revelar las reglas de este mecanismo diabólico. El segundo sitúa a Shawn en el Cretácico, luchando contra los dinosaurios para sobrevivir. En paralelo, diversos flashbacks nos muestran al Ministro de su tiempo, más allá del 2080, reclutándolo para la misión de encontrar y desactivar la máquina que es "un violento distorsionador del espacio y del tiempo". Esto le ayuda a reflexionar sobre su paradójico itinerario, desde aquel futuro lejano hasta este presente prehistórico en el que se refugia en una caverna. Lo que le da motivos para preguntarse al hacer una fogata, ¿estaré siendo el inventor del fuego?. Porque en este volumen su pasado personal se funde con el pasado de la Humanidad. 


Mientras que el tercer volumen profundiza en la historia de su antagonista, Ferris, además de entregarnos un giro inesperado entre estos dos duelistas que pasan de adversarios a sorprendentes aliados.

Las revelaciones sobre Ferris les ponen sobre la pista de que, como siempre ocurre, sus ideales están siendo manipulados. 
Los tres álbumes suponen una aventura trepidante.


Como se ve la idea que sustenta la acción es muy sugerente y me ha parecido genial. Un brillante pastiche de muchas y variadas películas de ciencia ficción, entre las que destacaría Looper o esa ópera funambulista de Christopher Nolan llamada TENET, con la que este cómic comparte una máquina destructora del tiempo. 
Aprovecharé para comentar un par de cosas.

La primera es obligada y tiene que estar dedicada al espectacular grafismo de Lee Bermejo. Puro arte. Su estilo casi fotográfico, tan preciso como brillante, te deja con la boca abierta. Además articula un método distinto (de color y trazo) para identificar cada época e introduce audaces soluciones narrativas dentro cada página. 
Un trabajo soberbio. 


Ese cálido pasado de amor que Shawn vive con su mujer y su hijo en Nueva Orleans, lo dibuja Bermejo en un blanco y negro prodigioso; mientras que la secuencia en el Cretácico tiene una iluminación muy potente y un color bastante saturado. En cambio las viñetas de la Edad Media se presentan con un color desvaído, en contraste con las que ilustran un futuro distópico cuya coloración es eléctrica. En alguna entrevista el propio Bermejo ha postulado que "el color es mi manera de contribuir a la historia". No creo que a estas alturas haya que presentar a este maestro, nominado al Eisner y dibujante completo de obras tan reconocidas como Joker, Lex Luthor o Batman: Noël.

La segunda cosa que destacaría es la relación que acaba tejiéndose entre Shwan y Ferris. Después de tantos años persiguiéndose se puede decir que se acaban comprendiendo. Sus deseos son nobles pero parten de distintos supuestos. Ferris considera que el hombre es un cáncer para el mundo y que el único remedio es la destrucción. Peor será todavía cuando adviertan que sus ideales están siendo, como siempre, manipulados en favor del poder.


Creo que es un cómic con un grafismo espléndido pero con un guión que no explota todo su potencial. La historia comienza de un forma espectacular, con Shawn defendiendo los márgenes de una vida plena en Nueva Orleans mientras esconde su secreto. Esta parte tiene una profundidad y un dramatismo que no volvemos a encontrar. Visitar distintos momentos de la Historia resulta, de hecho, deslumbrante (ahí están el cruce del río Delaware por parte de George Washington y también el asesinato del Archiduque Francisco o Genghis Khan) pero también peca de efectista. 

Aunque tengo que decir que hay momentos muy conseguidos como el citado momento cavernícola de Shawn o las situaciones/dilema en que se ve sumido el protagonista: Uno, cuando una familia de judíos le asiste con sus heridas justo antes de que su casa sea asaltada por los nazis y él sabe lo que va a pasar. Dos, cuando se enfrenta al dilema de poder acabar con Poncio Pilato.


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Los volúmenes de A Vicious Circle comenzaron a editarse en EEUU en diciembre de 2022, el segundo salió en julio del 2023 y el último en agosto de 2024. En español se publicaron entre abril y septiembre de 2024.
Mattson Tomlin es un guionista y director de cine estadounidense que nació en Bucarest en 1990; pero al ser adoptado por norteamericanos creció en Massachussets y estudió en el American Film Institute. 
Hay que reconocer que sus guiones siempre parten de un premisa realmente prometedora. En 2020 se estrenó como guionista de la película Proyecto Power y en 2021 escribió y dirigió su primer largometraje titulado Madre/Androide, con Chlöe Grace Moretz. También en 2021 se publicó su primer cómic, Batman: El Impostor, dibujado por Andrea Sorrentino
Actualmente Tomlin está trabajando junto a Matt Reeves en el guión The Batman Parte II, así como en la adaptación cinematográfica de la serie de  cómics BZRKR, originales de Keanu Reeves



lunes, 31 de marzo de 2025

EL BARCO de TESEO - de J. J. Abrams y Doug Dorst



Esta novela no es una obra maestra de la literatura, pero sin duda es un libro fascinante que va más allá de su trama manifiesta para convertirse en un potente objeto metaliterario.

La novela relata la historia de S., un hombre amnésico que en la primera página aparece deambulando por una ciudad anónima y misteriosa. Ignorante de quién es y a dónde va es enrolado en un barco cuyos marineros tienen los labios cosidos. Le irán depositando, a lo largo de varias singladuras, en el Territorio, un espacio totémico que vive bajo el dominio de un déspota incógnito y omnipotente que gobierna con mano de hierro gracias a un ejército de Agentes que asesinan a todo oponente. Pronto S. deberá asumir que es el depositario de las últimas esperanzas de los sublevados, implicándose en distintas misiones y atentados. 

Aunque hay que aclarar que este resumen sólo afecta a la novela impresa, que se titula El barco de Teseo y es la última novela de un tal V. M. Straka, enigmático escritor de principios del siglo XX de quien nadie sabe nada y que se sospecha que murió asesinado en La Habana. 
Pero el volumen —presentado en una caja negra— es mucho más.



El ejemplar que tenemos entre manos se supone que es único y pertenece a la sección de préstamo de la Universidad. Al abrirlo descubrimos que los márgenes de sus páginas aparecen profusamente anotados a bolígrafo y que entre sus hojas se esconde un verdadero tesoro compuesto de postales, fotografías, cartas manuscritas, recortes de prensa, telegramas y hasta un mapa dibujado en una servilleta. Testimonios todos ellos de una conversación secreta mantenida durante años por dos personas obsesionadas con el misterio de Straka. Se trata de Jen, una universitaria a punto de graduarse en Literatura y Eric, un investigador de postgrado sobre la obra de Straka al que su director de tesis está manipulando mientras le roba las ideas. La biblioteca del campus esconde este precioso volumen que durante un tiempo fue su punto de encuentro. 

Las notas que han venido dejando en los márgenes nos permiten seguir la conversación encubierta que han mantenido durante años y conocer tanto sus vidas como las sospechas y teorías que albergan en torno al misterio Straka. Su precaución viene determinada porque alrededor de este enigmático autor se han producido muertes sospechosas y hasta se conjetura que estuvo implicado en sabotajes y asesinatos en varios países. Incluso durante el intercambio de anotaciones perciben la sombra de una confabulación: después de comentar en los márgenes el hallazgo de cartas, documentos u objetos de Straka comprueban que al poco tiempo éstos desaparecen o son robados. 
"El furor sobre la identidad de Straka viene espoleado también por los rumores sobre sus actividades y afiliaciones, repletos de historias sobre sabotaje, espionaje, conspiración, subversión, latrocinio y asesinato. Si existe alguna clase de maledicencia de la que no se lo haya acusado en la prensa popular (y en algunos artículos en lo que se tilda de "estudios eruditos"), la desconozco. Quizás era de esperar, ya que la propia obra de Straka a menudo incluía secretos, conspiraciones y sucesos tenebrosos." pág. vi de la Introducción del traductor.

Por supuesto que mi libro no es el original pero está compuesto con mimo y facsímiles tan virtuosos que lo parece; invitándote a una potente intriga. El volumen se presenta encuadernado en tela y con las páginas amarillentas típicas de un libro de biblioteca que pasa de mano en mano. Incluso en la guarda final aparecen los sellos que avisan de las fechas de devolución a sus usuarios. También se reproducen las notas manuscritas con las reconocibles caligrafías de estos dos fervientes lectores y el conglomerado de documentos que han venido intercalando en sus páginas durante su conversación. De modo que lo que tenemos entre manos no es un libro de lectura lineal, sino un artefacto literario cuyas lisas páginas esconden varios niveles de lectura que se entrecruzan y alimentan. Una auténtica osadía editorial. ¡¡Un libro-objeto para manosear y paladear en plena era digital!!.

El título alude a la paradoja de Teseo tal y como la presentó  Plutarco en el siglo I, en su obra "Vidas Paralelas". Allí refiere la historia de Teseo, el gran héroe de Atenas que luchó contra el Minotauro, las Amazonas, los Centauros y los Villanos. Teseo partió hacia Creta para matar al Minotauro y una vez que lo consiguió volvió a Atenas victorioso tras pasar diversas aventuras. Los atenienses conservaron el barco durante años como homenaje, sustituyendo las tablas estropeadas por otras nuevas. Esta sustitución paulatina provocó el debate entre los filósofos sobre la identidad de las cosas con el paso del tiempo: algunos opinaban que el barco continuaba siendo el mismo, mientras que otros defendían que no; porque llegado el momento ya no quedaba parte alguna del barco original. Cabe recordar que lo mismo pasa con el cuerpo humano cuyas células van muriendo, siendo sustituidas por otras nuevas a lo largo de los años. Incluso nuestras opiniones mutan con el tiempo, de modo que ¿seguimos siendo los mismos a través de los años?.

Esta es la Biblioteca Metropolitana Ervin Szabó de Budapest.
No tiene nada que ver con este libro; pero siendo una hermosa
 biblioteca que cuenta con esa escalera que se retuerce como 
una S me ha parecido pertinente incluirla.

Por supuesto el título del libro y su contenido son coherentes con su idea central, el dilema de la identidad. Esto afecta tanto al autor incógnito del libro, Straka, como al protagonista del mismo, S., que aparece de pronto, in media res, caminando hacia el puerto de una ciudad desconocida ignorando quien es, de dónde viene o qué tiene que hacer. S. cree que nuestra personalidad se sustenta en nuestros recuerdos, por lo que al perder la memoria ha perdido su identidad.
"En cada misión, S. tiene aliados, facilitadores, ayudas y cómplices, pero no sabe ni intenta saber nada sobre ellos o sus vidas, ni siquiera cómo los contactaron. Resulta más seguro ser una superficie de ignorancia lisa como el cristal, no ofrecer un agarre a quien lo busque, seguir inmanejable, peligroso, letal.
A su vez, quienes lo ayudan no saben nada de quién es él; solo saben lo que hace.
Quizás es un poco como el propio Vévoda: un hombre de presencia física intangible, al contrario que su dominio sobre el mundo, en sus fronteras, sus recursos, sus agonías y sus aspiraciones. Un hombre que ejerce su influencia desde su propiedad situada en el principado de Rumor, un lugar donde la luz se tuerce en ángulos antinaturales y una persona normal necesitaría lentes especiales para ver lo que de verdad hay allí." 
pág. 316

El problema de la identidad de Straka aparece en cada página ya que constantemente estos dos fans obsesivos subrayan frases o hechos del libro que suponen para ellos la confirmación de una conjetura o el descubrimiento de una clave nueva. Llegan a sospechar que esta última novela de Straka realmente es su biografía encubierta apuntalada por claves de todas sus anteriores novelas. Aunque también existe la sospecha de que el verdadero autor es su traductor de siempre, F. X. Caldeira. 

Como lectores llegamos a dudar hasta de la identidad de estos dos adeptos. En una ocasión se citan para un encuentro pero Eric no acude. ¿Quizás está manipulando a Jen? Él dice que lleva escribiendo en el libro desde hace 15 años (las notas más antiguas aparecen a lápiz) y la estudiante le comenta: "curioso ver a las cosas que respondías, es como un álbum de fotos de cuando eras más joven. Y lo diferente que puedes verlas ahora". A lo que el investigador le responde "no creo ser tan diferente. Todo soy yo". Lo que refleja de nuevo la paradoja del barco de Teseo.


En cuanto al autor, ¿Quién fue V. M. Straka? Ni tan siquiera está claro que sea el autor de los libros que se le atribuyen. Straka ha sido un escritor de éxito, pero nadie lo ha conocido. El misterio de su identidad recuerda al de Shakespeare u Homero. Así nos lo recuerda el traductor de todas sus obras en una sentida Introducción, en la que da cuenta de la cantidad de personajes a los que se ha atribuido ser Straka, incluidos una monja y un pirata. Algunos hasta llegan a plantear que dicho traductor, F. X. Caldeira, pudiera ser la tapadera del verdadero Straka. Lo que sí descubrirán Jen y Eric es que las notas a pie de página que ha incluido Caldeira están llenas de datos falsos que encubren códigos secretos.

La creación de un autor literario con su conjunto de obras debidamente articuladas y comentadas en las notas me parece fascinante. Más si cabe porque se aprecia claramente el paralelismo entre la vida de Straka —llena de conspiraciones, sabotajes y asesinatos— y la que imagina para su protagonista S., sumergido en una rebelión que le conduce a matar Agentes y cometer atentados. 


Uno de los códigos más elaborados que esconde el libro tiene que ver con La Rueda de Eötvös, una rueda codificada con diferentes puntos cardinales que, por supuesto, está presente entre las páginas del libro. Para usarla son fundamentales las notas a pie de página. Aunque muchos están resueltos por Jen y Eric, el aficionado a los puzzles que quiera seguir jugando más allá de la lectura podrá apoyarse en una web dedicada a explicar estos cifrados, aquí.  También hay toda una comunidad de lectores dedicada a desencriptar los enigmas y juegos de palabras que atesora la obra. Item más, en este blog elbarcodestraka.wordpress.com— encontrará toda una guía y análisis pormenorizados del strakaverso.

Una de las notas más conspiranoicas está en la página 27, cuando Jen escribe: "Eric, mira esto! Las letras primera y última de las notas al pie del capítulo dan [ER DA SS TO DO S 19 1900 H pm] ¿O sea, en el hotel Erdass, el de la calle 38, todos los días 19 a las 7 p.m. Mi teoría: Caldeira creía que Straka seguía vivo y le estaba diciendo dónde y cuándo podrían quedar". Uff.

En algún momento Jen se refiere al volumen que van construyendo como "un álbum de recortes", lo cual no hace sino describir la arquitectura de este libro tan provocador que debemos al concepto de J.J. Abrams  y a la escritura de Doug Dorst. Un libro que el lector deberá ir componiendo mientras ajusta sus piezas. J. J. Abrams es el urdidor de series tan enigmáticas como LostFringe además de director de los reboots cinematográficos de Star Wars y Star Trek o de la delicia ochentera Super 8. En una charla TED comentó que el mejor ejemplo para explicar el origen de su amor por el misterio es una caja que compró en una tienda de magia décadas atrás y que jamás ha abierto. La ve todos los días sobre una repisa en su despacho pero piensa que abrirla "supondría renunciar a la esperanza en el prodigio". Cree firmemente que cuanto más conozca los mecanismos de la caja menos fascinación le provocará. Pues bien con El barco de Teseo él ha creado una caja llena de claves y mecanismos secretos. Lo mejor de todo es que nos invita a abrirla y disfrutarla.  

A quién crea que será difícil leer un texto con tantos niveles le diré que no es para tanto. Las notas al margen comentan y abundan asuntos de la misma página donde se encuentran, así que leyéndolo todo a la vez no puedes perderte. Del mismo modo las cartas, planos y recortes están situados en la página donde se los cita, por lo que se pueden considerar una ilustración exenta del texto. La escritura es directa y nada críptica por lo que la dificultad estriba en mantener abierta la mente para seguir los dos discursos, el de la novela impresa, con su propia aventura, y el de las anotaciones que arrancan trozos de texto para incrustarlos en otra realidad. Además, siendo así que los dos lectores comentan como obsesos cada pequeño detalle del texto, exprimiendo su posible alcance, tú mismo acabas convirtiéndote en el tercer lector que salta y grita cuando ve aparecer una S o un número 19. 


El libro tiene tres niveles de lectura. Por un lado está el texto de la novela impresa, con los periplos de S. por el Territorio enemigo, siempre perseguido por los Agentes. Por otro están las anotaciones en los márgenes en las que estos dos fieles nos informan de su vida personal, es la más floja. Y finalmente están esas mismas glosas pero referidas al misterio Straka que, junto a las notas a pie de página del traductor Caldeira, nos van revelando todo un mundo de sorprendentes claves y confabulaciones. 

Aunque la novela impresa o los comentarios se pueden leer de forma autónoma o lineal, yo creo que es en la lectura conjunta cuando adquieren su máxima potencia. Por supuesto puedes elegir leer del tirón la novela impresa (aquí la reseño individualizada), ignorando toda la parafernalia de objetos y anotaciones. Te adelanto que es muy entretenida y enigmática. Pero te perderás un primoroso juego que te ha de convertir en un adepto más de este complot tejido en torno al enigma Straka .







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No puedo concluir este comentario sin valorar el trabajo de edición de este auténtico palimpsesto. Sin duda es una caja mágica para navegar por enigmas, islas y mares que desafía el trabajo puramente mecánico de imprimir un libro. Su composición laboriosa hace que parezca hecho a mano. ¿Hay mejor elogio?
El libro llega a tus manos manchado con su propia historia, más allá del texto impreso. El propio J.J. Abrams ha declarado que "esta obra es una celebración del libro como objeto físico, es intencionalmente tangible".
Desde su publicación original en el 2013 hubo que esperar diez años para que una editorial, Duomo, se lanzara a publicarlo en español. Enhorabuena. 

El BARCO de TESEO - novela de V. M. Straka


En esta entrada se reseña exclusivamente la novela impresa atribuida a V. M. Straka. Para ver el volumen completo con notas y adendas elaborado por J. J. Abrams y Doug Dorst pincha aquí.  


Esta novela es un pastiche sumamente entretenido. Reúne elementos de literatura fantástica, de espías y de novela social. La historia gira en torno a S., un hombre amnésico que en la primera página aparece deambulando por una ciudad anónima y misteriosa. Ignorante de quién es y a dónde va es enrolado en un barco cuyos marineros tienen los labios cosidos. Le irán depositando, a lo largo de varias singladuras, en el Territorio, un espacio totémico que vive bajo el dominio de Vévoda, un poderoso empresario también ignoto que gobierna con mano de hierro gracias a un ejército de Agentes que van asesinando a todo oponente que se postule. Sus misiones varían, desde proteger documentos secretos hasta cometer atentados. 

La novela tiene una textura onírica y hasta metafísica. Un hombre deambula por una ciudad fantasma. Él mismo parece un fantasma. No sabe ni quien es. No tiene recuerdos. Porta en el bolsillo una hoja con una misteriosa S impresa en estilo gótico. Cuando llega al puerto de la ciudad ve una taberna con una S igual en la pared de entrada. Se dice a sí mismo "aquí es".


Este es el comienzo:
"Crepúsculo. El barrio viejo de una ciudad en la que un río da al mar.
Un hombre con un abrigo gris camina por las calles, una telaraña de pasajes de adoquín que parten del muelle y se entretejen en vecindarios donde los olores de las especias varían pero la decrepitud y la tristeza son compartidas. Los edificios, negros por el hollín de siglos, se elevan por encima de él, tapando la mayoría del cielo y dificultándole el saber de un momento al otro si está acercándose al agua o alejándose.
El hombre sospecha que esta es una ciudad en la que hasta sus moradores habituales se pierden. Pero no sabe si él mismo es uno de ellos. no sabe si ha estado antes aquí. No sabe por qué está aquí ahora."
Todo el relato tiene un eco de irrealidad. Cada misión en tierra firme es más violenta y extraña; pero nunca acaba sabiendo más, ni de sí mismo, ni de ese mundo foráneo. Cuando tras otra misión S. huye hacia el barco con la ayuda del rebelde Osfour, éste es alcanzado por un francotirador y al comprobar que está muerto S. piensa "Osfour era real".

La letra S gótica es una clave omnipresente. No solamente es la inicial de Straka, también es el nombre del protagonista al que se conoce como S. Pero además el trazo sinuoso de esta letra aparece constantemente en el itinerario del protagonista: escrita en un papel en su bolsillo, pintada en una fachada, grabada en la madera del barco, serigrafiada en una persiana o repujada en una cartera de cuero donde porta los documentos secretos de la rebelión. El símbolo es tan potente que llega a saltar desde el libro a la realidad de los dos fanáticos lectores que escriben en sus márgenes, los cuales llegan a verlo en su mundo, en algunos túneles y tiendas.


Pero no es el único símbolo de este juego tan deliciosamente cifrado. También se repite de forma enigmática el número 19. Hay 19 marineros en el barco que transporta a S., cuando se subastan objetos de Straka el lote suma 19 piezas y siendo este el último libro de Straka es el decimonoveno. Parece una clave o una obsesión. En una nota a pie de página el traductor Caldeira apunta. "Straka, de joven, era un prodigio del violín, y en sus novelas abundan las referencias musicales. (Me contó que dejó el instrumento cuando, tras una competición, el juez le dijo que, de los diecinueve participantes, había quedado el 19)". 

De igual modo no deja de aparecer un libro de cuentos legendario, "Los Relatos del Arquero", de un tal Arquímedes de Sobreiro. Tiene la capacidad de relacionar a personajes muy alejados y concitar nuevas y extrañas claves. 


En el ultimo tercio del libro, desde el capítulo Interludio, empezamos a conocer también la historia desde el punto de vista de los Agentes de Vévoda. Sus relatos particulares nos muestran una guerra interminable donde ellos mueren y matan a distintos S. de forma inagotable. El libro relata el clásico enfrentamiento entre el bien y el mal pero en un ámbito muy abstracto, casi diría kafkiano. Efectivamente la singladura de S. por momentos me recuerda a la del agrimensor K. en El Castillo, de Franz Kafka. Ambos están inmersos en una lucha desigual contra poderes incógnitos mientras permanecen alienados, ajenos a un sistema social que no logran comprender. También aquí hay un castillo no menos remoto e inaccesible, el Château donde habita Vévoda.

Aprecio otro paralelismo entre S. y Vévoda, el del anonimato. Los dos son como sombras. Ni sus secuaces saben quienes son, ni de donde vienen. Uno de los encargados adoctrina a un Agente del siguiente modo: "Nunca le has visto, claro. Nunca has estado en el Château, ni siquiera sabes dentro de qué fronteras se encuentra. Pero has oído las historias que cuentan otros Agentes". Mientras que en cuanto a S., "quienes lo ayudan no saben nada de quién es él; solo saben lo que hace".

En varias ocasiones parece que se nos presente a Vévoda como la personificación del Estado Profundo: "El Jefe está reconstruyendo el mundo según su visión, al igual que han hecho todos los grandes hombres de la historia y tú eres un instrumento de su voluntad épica", le explican a un Agente.
"Dirige la orquesta de la guerra, pero sin que los focos lo iluminen dice Osfour. Resuenan los tambores amigo mío. En cinco continentes. En docenas de conflictos. Millones de personas contienen el aliento y esperan lo peor.
¿Tú también? pregunta S.
Por supuesto. La invasión de El-H___ está cercana. Hay ejércitos cruzando el desierto mientras hablamos.
Cuando le pregunta quién va a ser el invasor, Osfour escupe en el suelo y pronuncia un nombre que a S. no le dice nada.
No era nadie explica hasta que Vévoda decidió que fuera alguien."
(Se me dibuja una sonrisa amarga al comprobar cómo este diálogo podría representar la época actual de tiranos y fantoches)

Por supuesto el título del libro y su contenido son coherentes con su idea central, el dilema de la identidad. Esto afecta tanto al autor del libro, Straka, cuya identidad nunca ha sido confirmada; como al protagonista del mismo, S., que aparece de pronto, ignorando su pasado. S. piensa que la personalidad se sustenta en los recuerdos, por lo que al perder la memoria ha perdido su identidad. 

El misterio de quien fue V. M. Straka queda fuera de su novela pero por la Introducción y la notas sabemos que, a pesar de su éxito, nunca nadie lo conoció y que se sospecha su participación en atentados y sabotajes... como su protagonista. 

La verdad es que las travesías y enigmas se multiplican en estas páginas como si de una nueva Odisea se tratase. En una misión S. y sus cómplices han de huir por unos túneles en la montaña que parecen un agujero de gusano espacio temporal. No menos enigmático es el extraño cómputo del tiempo que transcurre de distinto modo en el Territorio y en el barco. Tras una misión que para S. ha durado unos días, vuelve al barco y le parece que han sido años puesto que tanto la tripulación como el barco están totalmente transformados. En el tercer viaje el barco lleva a S. hasta una isla desierta y remota para ver a la Dama, dueña de una enorme biblioteca cuyos volúmenes aparecen signados con una sola letra gótica. Al abrir el libro con la S descubre que sus páginas contienen dibujos del barco donde se han ido detallando cada uno los cambios que ha venido sufriendo.
"Vuelve a pasar las más de mil páginas de una vez hasta la primera. Las manos le tiemblan de fiebre o fatiga. Parpadea varias veces. ¿Son todos el mismo barco? Cree que sí, aunque quizás influya el hecho de que todas las hojas estén entre las mismas cubiertas.
¿Por qué? ¿Por qué estos dibujos, más bien diagramas, han sido recopilados, unidos, anotados, conservados? ¿Para qué fueron creados? ¿Y por qué en cada una de las ilustraciones hay líneas y curvas bien ocultas entre las de cubierta que, relajando la vista y sin esfuerzo, se distingue que forman la palabra SOBREIRO?".   
pág. 292

 


A pesar de su textura onírica y su trasfondo social se puede decir que, en general, es una novela de aventuras. Así lo acaba entendiendo el mismo protagonista. 
"S. asiente. Comprende intuitivamente la frase: creamos historias para dar forma a un mundo caótico, para superar las desigualdades del poder, para aceptar nuestra falta de control sobre la naturaleza, sobre los demás, sobre nosotros mismos." pág. 146

viernes, 28 de marzo de 2025

LOS HERALDOS NEGROS - de César Vallejo

After Second Version Of The Triptych 1944 (panel derecho) © Francis Bacon 1988



 



Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre… Pobre… ¡pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!













César Vallejo (1892 - 1938) fue un gran renovador de la poesía moderna. Su obra está íntimamente relacionada una intensa vida trufada de no pocos quebraderos de cabeza políticos y sociales, y una sensibilidad exacerbada. Estuvo tres meses en la cárcel, una experiencia que lo marcó profundamente. Allí escribió su segundo libro, Trilce. Experimentó la pobreza, la separación familiar y un agraviado sentido de la justicia. Todo ello aflora en su poesía. También un fatalismo procedente de sus orígenes indígenas. Estos sedimentos iluminan una constante en su obra: la solidaridad del poeta con el  sufrimiento de los hombres que en sus versos aparece convertido en un grito de rebelión.

En sus poemas experimentó con las capacidades expresivas del lenguaje, de ahí que habitualmente encontremos exclamaciones, asociaciones enigmáticas y patrones rítmicos cuyos ecos palpitarán en nuestra memoria. 

Desde sus inicios modernistas y su paso por las vanguardias de entreguerras logró construir una voz personalísima que ensanchó hasta alcanzar un humanismo radical y crítico. El poema "Los heraldos negros" está incluido en el libro homónimo publicado en 1919. En él se manifiesta el dolor intrínseco a la condición humana, tan vulnerable y frágil en su fugacidad.