sábado, 11 de junio de 2011

Escribir según Hawthorne


Nathaniel Hawthorne describió lo que debía ser la escritura; sería como:

“Un rayo de luna que penetrara por una ventana e iluminara nuestra sala de estar. De
este modo todos los detalles de la estancia resultarían visibles, pero bajo una luz inusual, muy diferente a los que estamos acostumbrados; perderían su materialidad, se rodearían de un aura espiritual que los convertiría en objetos del intelecto”.

viernes, 10 de junio de 2011

PARAISO II - de Robert Sheckley







La estupidez humana siempre.-


Genial e irónico a más no poder. Sheckley se ha convertido en un valor seguro para mí. Esta colección de relatos es una gozada y los tiene de todos los colores. "La sanguijuela" es de tono apocalíptico. "El pájaro vigía" y "Problemas con los nativos" delatan reflexiones sobre la estupidez humana. El primero retrata el modo en que solemos arreglar un problema generando uno nuevo. En el segundo asistimos a la colonización de un planeta vista al revés, consiguiendo lo mismo que Valle-Inclán en sus esperpentos: "Las imágenes más bellas si las reflejas en un espejo cóncavo son absurdas".

"La mañana siguiente" contiene una aventura agobiante donde se pone en juego la propia racionalidad. Éste es uno de los 5 o 6 extraordinarios relatos que contiene el libro y en su médula encontramos desvaída la línea entre realidad y ficción. En fin, un magistral relato elaborado con las fibras propias del maestro Ph. Dick.
"Resistencia" es una vuelta de tuerca sobre el racismo sumamente original y mordaz. "Paraíso II" y "El invasor de la alborada" se desenvuelven en un entorno netamente mental sin abandonar la crítica social.

Todos los relatos son de un nivel excelente. Aúnan intriga, aventura, crítica social y paradoja. Sheckley pertenece a la raza de Philip K. Dick, Vonnegut o Fredric Brown. Se acaba de reeditar su "Los viajes de Joenes" en la editorial Bibliópolis, que nos remite nada menos que al clásico "Los viajes de Gulliver" de J. Swift. Muy recomendable.

lunes, 6 de junio de 2011

NEDS

de Peter Mulan





No Educados - DelincuenteS, reza el título y como un bisturí, Peter Mulan abre una rendija por la que nos asomamos a un instituto de los años 80 en el Reino Unido. Nos hace sentarnos en esos rincones escondidos de los parques, junto a las pandillas que chapotean en su nihilismo esperando con fruición el subidón de violencia.


De la mano de un niño inteligente y formal a punto de ingresar en el Instituto, nos adentramos en una juventud sin futuro. "Juventud sin Dios" novela de Ödon von Horvath me viene a la memoria, con sus jóvenes cachorros nazis, asomándose al abismo de la violencia y el racismo.

El niño se convierte en joven y su camino se tuerce. La vida en el instituto resulta agobiante, los profesores humillan, aún utilizan el castigo físico. En casa su padre se emborracha todas las semanas y maltrata a su madre. Y un día, escondido mientras se produce una trifulca, se hace con un cuchillo olvidado . A solas, ante el espejo y con el cuchillo en el cinto atisba su futuro. Se siente seguro, se integra en la pandilla, reniega de los estudios. Hasta encara a su violento padre.


La película resulta de una veracidad pasmosa: El lenguaje agresivo, las amenzas constantes, la violencia gratuita (como la paliza que propina años después a quien le amenazó por vez primera en el instituto), la vida en pandilla reforzada hacia dentro y enfrentada a los demás. Todo ello conforma un paisaje helador.
En un momento dado, el padre , clarividente en el fracaso, termina rogándole "Acaba conmigo". La película resulta descorazonadora.

Pero todo tiene consecuencias. El jovencito acaba durmiendo en el cuarto de calderas de un edificio y finalmente en la calle, al pie de una cruz. Una noche sueña que se pelea con el mismísimo Jesucisto apeado de la cruz. La escena final también es casi onírica: quedan solos un tarado (aquel a quien propinó una tremenda paliza) y él en medio de un zoológico a campo abierto. Sin saber qué hacer, de la mano caminan entre los leones que ni se inmutan a su paso. ¿Hienas entre leones?


En los últimos años no faltan eso que suena tan mal como "peliculas educativas". El cine americano es pródigo en los extremos de presentar dramas lacrimógenos o películas muy violentas. Muy buena es "American histoy X" con un gran actor como es Edward Norton. Entrañable y con un barniz europeo está la estupenda "El club de los poetas muertos" de Peter Weir. En Inglaterra son un clásico las vidas de estudiantes, desde la mítica "If..." de Michael Anderson que hace pocos días recordaba Malcolm McDowell, mientras asistía al cumpleaños de "La naranja mecánica". También el cine francés nos ha regalado recientemente dos notables películas sobre el tema: "Hoy empieza todo" del gran Bertrand Tavernier y La clase de Laurent Cantet.

domingo, 5 de junio de 2011

Horsemen

de Jonas Akerlund

Un thriller desasosegante que comienza con ímpetu y decae en su resolución.

La película, una más de las herederas de Seven, recorre una ola de crímenes que presenta los cuerpos en suspensión, colgados de ganchos, y con un mensaje escrito en las paredes "Ven y Mira". Denis Quaid, policía hundido por la reciente muerte de su mujer, desatiende a sus dos hijos mientras investiga los crímenes. Poco a poco se da cuenta que está mas implicado de lo que él mismo pueda sospechar.


La imaginería de los crímenes y el vestido bíblico -nada menos que los Cuatro Jinetes del Apocalipsis de San Juan- al que se acogen, resultan muy inquietantes. Pero quizás la motivación de los criminales no es muy verosímil. Desaprovechada la maravillosa Ziyi Zhang . Entretenido sin más.

La Reliquia

de Jose Eça de Queiroz


Leer a Eça de Queiroz siempre tiene premio. Me gustaron mucho "La ciudad y las sierras" (novela de recuerdo perdurable) y sus cuentos. En esta novela volvemos a tener al protagonista entre dos mundos: Lisboa y Palestina.

En la novela seguimos las andanzas de Teodorico El Raposo que, habiendo quedado huérfano de niño, es recogido por su tía Dña. Patrocinio en su casona de la Lisboa decimonónica. Los curas que rodean y halagan a la anciana le enseñan que siempre hay que decir que sí a la tía. Y más, si se mantiene lejos de las faldas y adicto al rosario sacará tajada de la herencia. De cara a la galería así lo hace aunque por detrás lleva una vida licenciosa. Una vez licenciado de la Universidad, la tía Patrocinio lo envía a los Santos Lugares en su nombre, como peregrinación para lograr venias y traerle una reliquia que la acompañe y cure sus achaques.

El viaje cobra tintes picarescos. Las relaciones con una inglesa en Egipto, la paliza en el hotel de Palestina por atisbar a otra mujer a través de la cerradura, la descripción desacomplejada de los Santos Lugares como polvorientos, inhóspitos, atestados de malandrines, pordioseros y mendaces vendedores de reliquias.


Es verdad que puede pasar por una novela moralista, toda vez que la inversión de toda su vida por ganarse el premio de la herencia no obtiene réditos. La escena en que le habla su Conciencia ("la hipocresía no obtiene ganancia", le susurra) tiene ese regusto. Pero no hemos de olvidar que su descreimiento es total y que incluso en ese momento lo tiene claro que quien le habla no es Dios.

Como en muchas otras ocasiones, la narración tiene la forma de unas Memorias, como siempre el estilo de Eça resulta diáfano y su mirada certera para iluminar las pasiones del corazón humano.
Junto con su juventud disoluta en Lisboa, mantenido por su tía y rodeado por una sociedad pacata y beata; lo mejor de la novela es el viaje temporal que le permite vivir en directo la pasión y muerte de Jesucristo. Ahí está toda la potencia narrativa de Eça en la reproducción de unos momentos históricos desde un punto de vista muy original y desapasionado. Nos presenta a los actores principales de espaldas a la trascendencia, sumidos en su cotidianeidad más mostrenca y miserable.

El diálogo entre el Rabí Robam y Poncio Pilatos es revelador. Retrata la política de Roma y la sagacidad fariseica que con ladinos sofismas doblega la voluntad del romano, que es dejar libre a Jesús.
Un sano descreimiento guía al protagonista y nos acerca con sandalias llenas de polvo a las calles y a las plazas donde se ventila la Pasión de Jesucristo. Y el caso es que esta relectura de los Hechos nos ofrece un punto de vista muy original e incluso sorprendente si nos atenemos al relato de la Resurección.

He aquí un ejemplo del retrato que se hace de la religión:
"Pero luego el festivo Potte me explicó que aquellos hombres serios que fumaban en pipa eran soldados musulmanes que custodiaban los altares cristianos para impedir que en torno del Sepulcro de Jesús se agrediesen por superstición, por fanatismo o por envidia de las limosnas los sacerdotes rivales que allí celebraban sus ritos opuestos" (pág. 98)