sábado, 20 de junio de 2026

BACKROOMS

EEUU,2026



Un arquitecto frustrado, dueño de una tienda de muebles de ocasión, descubre en su sótano una puerta a otra dimensión. Ante él se abre un gigantesco laberinto de espacios desiertos y extraños. Innumerables oficinas, pasillos y habitaciones se replican por doquier de forma aleatoria, siempre vacíos, siempre perfectamente iluminados y pintados de amarillo. Los espacios se multiplican y enlazan inexorablemente hasta constituir una verdadera madriguera sin fin que amenaza primero tu cordura hasta llevarte a las puertas del terror.

En una entrada reciente, correspondiente a la película Exit 8, ya hablé de este tipo de espacios denominados liminares; lugares cotidianos que se convierten en algo muy inquietante al mostrarse abandonados y propagarse como una infección o un pensamiento obsesivo que te arrastra hacia un precipicio.
Esa ambientación está muy conseguida.



Los pasillos y locales amarillos y vacíos desembocan en nuevos pasillos y locales amarillos y vacíos de forma incesante hasta convertirse en un laberinto perturbador y angustioso. Siempre puedes seguir avanzando, pero nunca llegas a ninguna parte. Atrapado allí cualquier ruido supone una amenaza y cada nuevo umbral se acaba convirtiendo en las fauces de la desesperación.

A veces hay muebles amontonados en el centro o sillas sueltas por los rincones, como si alguien hubiese huido con urgencia... pero también hay sillones, muebles y zapatos medio hundidos en el suelo como si éste hubiese sido líquido y de pronto se hubiese solidificado. Hay puertas situadas horizontalmente y escalinatas que suben hasta una mínima puerta que está situada ¡en el techo!. 
Todo esto es lo mejor de la función. 
Los espacios son delirantes y van desgranando sorpresas de todo tipo hasta hacernos sospechar que el protagonista allí ¡no está solo!.





Pero poco más tiene esta película que intenta anclar la existencia de estos espacios amenazantes a los traumas de sus dos protagonistas, el dueño del emporio del mueble barato (Chiwetel Ejiofor) y su psicóloga, que acaba entrando al laberinto amarillo en su búsqueda. Él es un arquitecto frustrado que tiene que ganarse la vida en ese antro, un negocio de cuarta categoría que intenta mantener a flote. Para remate, esa vida desgastada ha recibido el tiro de gracia a cuenta de su fracaso matrimonial. De ahí que acuda a una terapeuta.

Tengo que reconocer que la escena en que conocemos este fracaso, en plena terapia con su psicóloga (Rena Reinsve), tiene una fuerte carga dramática y se beneficia de una muy sólida interpretación de sus protagonistas. La terapeuta le pide realizar un rol playing sobre esa noche nefasta en la que él llega ebrio a casa, despierta a su mujer e inician una bronca en la que acaban echándose los trastos a la cabeza. La escena es muy convincente y posteriormente se replicará en esa otra dimensión repetitiva y obsesiva.

Por su parte la psicóloga también rememora una infancia terrible, sometida a una madre neurótica que la obliga a estar encerrada en casa por pavor a todo lo de fuera: Ni te asomes, le dice. ¡Ahí fuera está todo lleno de ellos!. Incluso tiene las ventanas cegadas con periódicos.






La película intenta relacionar los problemas mentales de ambos con la aparición de estas backrooms y eso acaba arrastrando el espectáculo -que empezaba a volar- hasta el mismísimo suelo. Después incluso aparecerán los técnicos de una misteriosa corporación que, en secreto, está explorando esta nueva dimensión. Una acumulación de asuntos mal relacionados que hacen que la película definitivamente pierda el foco y deje de avanzar. 

Todo esto creo que es por el origen de la historia, un videojuego que amplía y amplía el mapa digital de habitaciones sin mayor pretensión que crear expectativa y saltar a la siguiente pantalla. El director es Kane Parsons, un youtuber veinteañero que ya dirigió un cortometraje web que colgó en Youtube. La introducción de la película reproduce -con mayor calidad- ese cortometraje que sigue los cánones del metraje encontrado (found footage). Pero la película es acumulativa y balbuciente y no explora todas las posibilidades de este universo virtual tan sugerente. 



El fenómeno es muy reciente y nació cuando una serie de imágenes misteriosas se viralizaron en las redes. En este artículo de la CNN nos cuentan que 
"la “backroom” original se publicó el 12 de mayo del 2019, en la sección paranormal /x/ de la red social 4chan, en la que un usuario anónimo pedía a otros que compartieran imágenes inquietantes o que se sientan ´fuera de lugar´. La imagen que encabezaba ese post era la de una oficina en los Países Bajos, con una gran habitación alfombrada, paredes amarillas y lámparas fluorescentes."

Un usuario que compartió otra imagen en ese foro, añadió una descripción que ha quedado como la definición de la backroom
“Si no tienes cuidado y te sales de la realidad en el área incorrecta, puedes terminar en las Backrooms, donde no hay nada más que el hedor de la vieja y húmeda alfombra, la locura del amarillo monocromático, el infinito ruido de fondo de las luces fluorescentes a su máximo zumbido, y aproximadamente seiscientos millones de millas cuadradas de habitaciones vacías segmentadas aleatoriamente en las que vas a estar atrapado. Dios te salve si escuchas algo moviéndose cerca, porque, sin duda, te ha escuchado”.

 



A partir de aquí puedes pensar lo que quieras en cuanto a lo que las backrooms representan. La película apunta a que entrañan un cierto grado de conciencia y se alimentan de la consciencia, frustraciones y miedos de quienes caen en ellas. De ahí que la figura del pirata Capitán Clark -imagen de la tienda de muebles- aceche por los pasillos. Pero estos espacios también pueden representar la realidad caótica y arbitraria en la que se sienten atrapados nuestros jóvenes o el anhelo de aventura virtual al que les gustaría lanzarse para huir de esa misma realidad que los aliena.

La palabra liminal viene del latín limen, al que la Real Academia de la Lengua asigna dos acepciones. "Umbral", parte inferior de una entrada y también "Paso primero o entrada al conocimiento de una materia".

Aquí puedes ver el corto original.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.