miércoles, 6 de mayo de 2026

EXIT 8

Japón, 2025

¿Por qué las cosas tienden a sincronizarse? Una mañana le comentas a tu pareja que hace meses que no tienes noticias de fulanita y ¡zas! a las pocas horas te la encuentras en el super. O no tienes ganas de ver a nadie y te prometes una tarde de lectura y baloncesto, pero primero viene tu vecina a pedirte un favor y luego viene tu hermano porque se le ha ocurrido... Incluso hay un bache en mi calle, secundaria y con poco tráfico, que me la tiene jurada. Aunque esté la calle vacía, justo cuando llego con mi coche cerca del bache, aparece otro coche de frente que me obliga a comérmelo. Uf. 

A veces creo que es obra de Matrix o del divino ingeniero que organiza el tráfico en torno mío para que pueda continuar el show de Truman.



Esto viene a cuento de que el domingo pasado vi en casa de una amiga esta película, Exit 8, que se desarrolla en bucle por el mismo pasillo en zigzag del metro de Tokyo. El protagonista se ve obligado a recorrerlo una y otra vez como si caminase sobre una cinta de Moebius. Cuando llega al final de esa Z que dibuja el pasillo vuelve a estar al principio. Una auténtica pesadilla.

De hecho el 8 es una perfecta representación gráfica de ese "objeto no orientable" que es como los matemáticos llaman a esta cinta mágica. Es imposible determinar cuál es la parte de arriba o la de abajo, la de adentro o la de afuera. La película no esconde su referencia y uno de los affiches del aterrador pasillo es el dibujo de Escher que puedes ver más arriba. 



La historia comienza con el protagonista viajando en el metro, absorto en la música de sus auriculares y mirando el móvil. Pero escucha una bronca y se quita los auriculares para ver qué ocurre. Un poco más allá un hombre increpa a una mujer joven porque el bebé que tiene en brazos no deja de gritar y llorar. Es una situación incómoda, pero opta por colocarse de nuevo los auriculares y seguir a lo suyo. 

Poco después, cuando sale del vagón su novia le llama por teléfono. Está en el hospital y le comunica que está embarazada. Qué vamos a hacer, le pregunta. El joven duda, no sabe qué decir, está indeciso. Parece claro que el embarazo es totalmente inoportuno. Quedan en llamarse luego y así es como desemboca en los famosos tres tramos de pasillo que lo engullen. Es como si Dante le hubiese asignado uno de los círculos de su Inferno para castigarlo por su indecisión. 



Todo es inexplicable. Los recorridos se repiten sin solución y el impoluto pasillo blanco, perfectamente iluminado, acaba convirtiéndose en una tortura mental. Antes de doblar la última esquina, que lo conducirá de nuevo al principio, siempre se cruza con un señor que porta un maletín y que también va a lo suyo, sin hacerle ningún caso. Cuando intenta detenerlo y preguntarle, el buen caballero ni le mira ni responde. Es como si estuviesen en realidades paralelas. 

Finalmente el joven acaba fijándose en que al lado del cartel que anuncia la Salida 8 figuran unas instrucciones que le avisan: "si encuentras una anomalía vuelve para atrás". Así se van sucediendo sus viajes a ninguna parte, fijándose de forma obsesiva en cualquier mínimo cambio... pero nada parece dar resultado. 



La película es desasosegante y las anomalías que van apareciendo animan la función. La intriga se sostiene por el reto de averiguar la clave que rompa este bucle de pesadilla; pero las novedades son las justas. La película entretiene pero no tanto como para echar cohetes. Lo que sí te deja es la impronta de ese "espacio liminal" grabado en la mente.

Y ahora es cuando volvemos a la sincronía de la que hablaba al principio. Este domingo pasado vi esta película, al día siguiente, lunes por la tarde, el algoritmo de Youtube me plantó delante uno de los shorts de mi arquitecta preferida La.inercia, en el que hablaba de los pasillos tenebrosos del Hotel Overlord, en la película de Kubrick El Resplandor... y ayer martes me encuentro en el país.com un artículo de Lucas Barquero sobre los espacios liminares, esos lugares de paso, vacíos e hiperiluminados, que se repiten hasta agarrarte de las entrañas y susurrarte el miedo; porque te hacen pensar que estás recorriendo el  laberinto mental que te llevará a la destrucción. De modo que yo me pregunto, ¿Todos estos asuntos de pasillos se han juntado a mi alrededor aleatoriamente o es que la IA ya nos está cercando?

Según Lucas Barquero la fascinación por estos espacios desnudos, anodinos, familiares y amenazantes como las fauces de un agujero negro, proviene de una extraña fotografía de un almacén vacío que apareció en la 4chanDe ahí surgieron leyendas que "advertían del riesgo de quedar atrapado en un laberinto formado por infinitas estancias similares a ese almacén"; lo que derivó en un fenómeno bautizado como Backrooms, un concepto de terror que nació en redes y que describe una dimensión laberíntica e infinita de oficinas amarillas desiertas, conocidas como espacios liminales. La pandemia que nos mantuvo encerrados y series como ‘Severance’ o películas como ‘El Resplandor’ han allanado el camino para el estreno de la película "Backrooms" el próximo mes de mayo.


Exit 8 es la adaptación de un videojuego japonés que encierra a su protagonista en los pasillos del metro.


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