sábado, 3 de enero de 2026

EL MISTERIO de CEMETERY ROAD - creada por Morwenna Banks



Un libro adaptado de Mick Herron, creador de la serie literaria de Jackson Lamb (Caballos Lentos), me hacía prometer lo mejor, pero me he quedado a medias. Y eso que la cosa pintaba bien. Una buena conspiración de estado para tapar el fiasco de unas pruebas experimentales de guerra química siempre abre el apetito. Primero conocemos a Sarah (Ruth Wilson), una conservadora de arte con un matrimonio aburrido que está cenando con unos amigos cuando la casa vecina salta por los aires. Nadie sabe qué ha pasado. Ha muerto un matrimonio y su hija Dinah (Ivy Quoi) está en el hospital; pero cuando Sarah quiere ir a verla no la dejan. Una mentira aquí, una media verdad allá, tanto el hospital como la policía le dan largas, lo que le hace sospechar que allí pasa algo. 

Según vuelve a su casa se tropieza justo ante la puerta de la agencia de detectives Oxford Investigations. Cree que esto es una señal, así que entra y contrata los servicios de Joe Silverman para que investigue qué ocurre con Dinah... pero a los pocos días el detective aparece muerto en su despacho. La policía concluye rápidamente que se trata de un suicidio y cierra el caso. Pero la mujer de Silverman, Zoë Boehm (Emma Thompson), también detective, cree que su marido ha sido asesinado. Junto a Sarah se convertirán en una pareja de detectives de lo más estrambótica, moviéndose por la ciudad de Oxford. Paralelamente conoceremos a Hamza (Adeel Akhtar), un agente de la Inteligencia Militar británica que es quien está moviendo los hilos para echar tierra sobre una nueva chapuza de su agencia gubernamental. 







Las insospechadas gestiones de Sarah y Zoë acaban poniendo en un aprieto al gobierno, por lo que decide hacer limpieza general y dar carpetazo. Las dos mujeres corren serio peligro y Sarah se salvará in extremis gracias a la ayuda de un aliado inesperado. Todo se empieza a acelerar y los cadáveres a acumularse. Dinah se convierte en una especie de «macguffin» tras el que todos corren, desde las calles centenarias de Oxford hasta una base secreta en una isla escocesa. El gobierno la mantiene secuestrada para atraer al último soldado vivo que puede tirar de la manta. Éste la busca porque prometió a su compañero muerto cuidarla. Mientras que Sarah y Zoë sólo quieren salvar a Dinah y saber qué está pasando.

La serie supone un espléndido mano a mano entre Ruth Wilson y Emma Thompson, con una Sarah que no quiere conformarse con unas simples mentiras (tampoco en su matrimonio) y una Zoë muy bregada que nunca abandona su sarcasmo. Este personaje encandiló rápidamente a Emma Thompson, que dijo de él: “una mujer brillante, cínica y dañada que, por alguna razón de su pasado lejano, decidió que no tenía por qué ser una buena chica, ni educada”. Podría decirse que es un Jackson Lamb avant la lettre.



La trama es intrigante y el desarrollo inicial convence... hasta la mitad de sus 8 episodios en que se tuerce el rumbo. Los constantes cambios de tono (comedia, thriller, conspiración política) empiezan a desencajarse y una dubitativa parte central hacen descarrilar el misterio. Ruth Wilson y Emma Thompson están geniales y hasta hay un episodio entero que transcurre en un tren con un sicario persiguiendo a Zöe... pero las inconsistencias pesan demasiado. El jefe del servicio de inteligencia es simplemente un engreido y Hamza no solo es un incompetente, sino que los agentes de campo que contrata son unos burdos maleantes. Poca enjundia por aquí. Por su parte las dos mujeres van salvando los muebles a base de recibir demasiados golpes de suerte (como ese hacker que aparece de la nada para conseguir las pruebas definitivas). 

Quizás todo sea porque la serie adapta el libro de debut de Mick Herron -en 2003-, cuando todavía no tenía sus herramientas afiladas. Quizás porque han querido replicar sin más el éxito de Slow Horses, con personajes unas veces excéntricos, otras torpes; pero aquí falta el pegamento ácido y carismático de un Jackson Lamb. Y eso que cuenta con la misma guionista adaptadora de aquella, Morwenna Banks. Como he dicho, Hamza, el agente del gobierno, no es un caballo lento sino un pato patoso. El carisma y la mordacidad los aporta una inmensa Emma Thompson, pero aquí está fuera del foco principal de la narración. Una lástima.


El Misterio de Cemetery Road es el primer libro de la serie The Oxford Investigations, protagonizada por Zoë Boehm. La verdad es que en este primer relato la protagonista principal es Sarah mientras que Zoë aparece brevemente al principio y justo al final para el desenlace. Creo que esto, trasladado a la adaptación, ha hecho que la serie sufra un desajuste. La saga literaria generó tres libros más (The Last Voice You Hear, Why We Die y Smoke and Whispers), ya con Zoë asentada como protagonista principal. 

La serie tiene los elementos de Slow Horses, pero sin cuajar.