sábado, 30 de abril de 2011

AXIOMÁTICO - de Greg Egan





De visita en los agujeros negros.-

Extraordinarios relatos de ciencia ficción planteados con la intriga propia de una buena narración, y aderezados con un sugerente contexto científico que incluye clones, cerebros electrónicos de sustitución, transiciones por agujeros de gusano, aspectos de la bioética o experimentos con la identidad.

En alguna reseña se subraya el carácter hard de Greg Egan, Matemático de formación y Programador de profesión. Es cierto que en "El diario de Cien-Años-Luz" se aprecia la violación del Principio de Causalidad, o que en "El Asesino Infinito" comenta conceptos como el Conjunto de Cantor y en "Hacia la Oscuridad" se aprecian con verosimilitud los principios físicos que rigen los Agujeros Negros. Pero estos aspectos no deben asustar a nadie. Egan hace pedagogía de ellos y están tan bien entretejidos en la trama que aportan un extra de verosimilitud e interés; seas de ciencias o de letras. Y esto último es mi caso.

Varios relatos tienen que ver con el problema de la identidad humana. ¿Dónde se ubica, en qué consiste, se puede reproducir?. Especialmente buenos son Axiomático, Un secuestro, La Caja de Seguridad, Aprendiendo a Ser Yo, El Paseo y Cercanía. En estos relatos, Egan me parece un brillante discípulo del maestro Philip K. Dick.

"El Virólogo Virtuoso" y "Órbitas Inestables en el Espacio de las Mentiras", reflejan aspectos críticos con la religión. Leyendo "Hacia la Oscuridad", acudimos junto al experto Corredor al agujero de gusano que aparece y desaparece en distintos puntos de la ciudad. Intentaremos salvar todas las vidas posibles, pero las condiciones para no morir en el intento son las propias leyes científicas: siempre hacia adelante, imposible hacia atrás, qué pasa si te encuentras con una pared, cómo hablas o escuchas , etc.

El impacto de la realidad virtual en nuestras decisiones se muestra en "El secuestro". Y en "El Asesino Infinito" seguimos los pasos del Agente que acude al vórtice donde la realidad da catastróficos saltos entre dimensiones promovidos por soñadores drogados con S.

Desde la primera línea apreciamos la contemporaneidad de los asuntos planteados, las ideas fulgurantes que en muchos casos han trascendido del mundo científico a los periódicos generalistas en reconocimiento a la potencia de sus sugestiones: nanotecnología, neurología, mundos paralelos, realidad virtual, agujeros negros.

Todo esto y mucho más encontrarás en este extraordinario libro.

jueves, 7 de abril de 2011

Los amigos de los amigos

de Henry James



Qué decir a estas alturas de Henry James. Yo particularmente me considero devoto de sus cuentos. Mejor, una imagen: Si los autores se clasificaran como vinos y licores, identificaría a James como un buen brandy. Tiene buquet, aroma, picante e ironía. Amplio y potente en paladar, deja un postgusto de inmejorable memoria. El libro que nos ocupa alberga cuatro excelentes relatos: La vida privada, Los amigos de los amigos, Owen Wingrave y La humillación de los Northmore.
Si a esta colección añadimos, Los papeles de Aspern, La lección del maestro, la bestia en la jungla, Maud-Evelyn,Sir Edmund Orme, la Edad madura y La figura en la alfombra tendremos un verdadero Himalaya de cuentos extraordinarios que nos conducen al Everest de esa obra maestra titulada Una vuelta de tuerca.


En los relatos de James siempre encontramos lo sobrenatural expresado de un modo naturalista. Autor -se ha dicho mil veces- de sagaz penetración psicológica, domina la expresión de la ironía en su personajes y la sutileza en las relaciones sociales que describe. Su prosa posee una cadencia propia, lenta y siempre interesante. La expectativa vital, la culpa, el pecado, el patetismo de una vida dilapidada; James siempre encuentra el recoveco por el que acceder al alma del personaje.

Dado que la propia editorial Siruela recoge la reseña que en su día efectuó el maestro Borges, no tengo más que añadir:


«Esta antología incluye cuatro relatos muy diversos. En “La vida privada” se conjugan lo fantástico y lo satírico, el tantas veces recreado tema del doble, caro a Stevenson y a Papini, y la burla a las espléndidas nulidades que cruzan los visibles escenarios del mundo. “Owen Wingrave” puede parecer, al principio, un alegato pacifista; vemos después que la gravitación de lo antiguo y de lo espectral no excluye lo épico. “Los amigos de los amigos” encierra una profunda melancolía y es, al mismo tiempo, una exaltación del amor elaborado en el más secreto misterio. A estos tres relatos fantásticos hemos agregado otro que no lo es, pero que constituye quizá la obra maestra de Henry James en el cuento. “La humillación de Northmore” es la crónica de una paciente venganza, tanto más atroz cuanto que ignoramos su última realidad.»

martes, 5 de abril de 2011

EL MUSEO

Miró "Nocturne"


Pasaba a otra dimensión: me sentía libre,
extasiado con la libertad
¿qué era el whisky?
Un misterio.
Todo ese espacio desmesurado caía
suavemente sobre sí mismo.

Como todas las vidas,
la mía era un museo de días.
Era fácil que todo volviera.

La vacilación exquisita
en los acantilados del todo.
Un viento de diamante rompía
sobre cada uno de los puntos del destino, tomaba
formas caprichosas, a veces bellas,
casi siempre monstruosas,
y ni siquiera el tiempo podía congelar esas mareas.

Era el antes y el después,
el suave terror lúcido dentro de la pesadilla.


César Aira “El Mago” pág. 87 y 88.

lunes, 4 de abril de 2011

Animal Kingdom

de David Michod




“J” Cody -el protagonista- se traslada a vivir con su abuela cuyos tres hijos se dedican a negocios ilegales. Al principio asiste como mero espectador, pero la evolución de los hechos acabará implicándole cuando la situación estalla y provoca una serie de asesinatos.

El ritmo, más que de thriller es de un drama donde se dibujan con mimo los personajes y cada situación se va tensando hasta desembocar en el crimen. Está contada en zapatillas, desde el pasillo, con la sequedad que nos provocan unos personajes vulgares, vacíos moralmente. La película juega la baza de la veracidad, pero en algunos momentos resulta plana, del mismo modo que su protagonista -un soso James Fecheville- confunde naturalidad con inexpresión.

De todos modos el juego de esta pequeña panda familiar resulta interesante por su punto de vista, el buen desarrollo dramático y algunos buenos momentos de tensión. Brilla la actriz Jacki Weaver -la abuela instigadora que maneja los hilos del cotarro- mientras que el estupendo actor Guy Pearce aparece como un simple florero. Dado que la cinta es australiana quizás han buscado con su nombre un mayor gancho publicitario.

La película recibió el Premio del Jurado en el Festival de Sundance 2.010.

sábado, 2 de abril de 2011

LA CASA de las BELLAS DURMIENTES - de Yasunari Kabawata














Lirismo, vitalidad, erotismo. La tragedia del paso del tiempo. Kawabata siempre tañe nuestras fibras más sensibles apelando a lo más íntimamente humano.

En esta obra unos ancianos pagan para poder acostarse al lado de jóvenes tersas y desnudas, pero sin poder despertarlas, ni hacer el amor, o repetir muchacha dos noches. Aunque desconcertante, no se trata de un suplicio chino, sino de la vulnerabilidad y la desolación. Se trata del vértigo de asomarse al río de la vida, en lo alto florece un loto mientras los troncos viejos se deshacen en el fondo y se convierten en limo.

La casa de las bellas durmientes (1961) es uno de los relatos más hermosos del escritor japonés, una novela de atmósferas que reflexiona sobre la vejez, la decadencia física, el transcurso del tiempo y los recuerdos.

Encontramos siempre en Kabawata un poso enormemente vitalista, siempre en busca del amor y la belleza, que contrasta con que se suicidara.

El anciano yace insomne junto a la muchacha desnuda y dormida. Qué sensaciones le asaltan, qué recuerdos. Quizás el desamparo, quizás la belleza en todo su esplendor o el deseo. Quizás ese placer delicadísismo que como un perfume poco a poco nos abandona.

Kawabata nació en Osaka en 1899. Huérfano a los 3 años, la soledad marcó profundamente su personalidad: insomne perpetuo, lector voraz tanto de los clásicos como de las vanguardias europeas, fue un solitario empedernido. La soledad, la angustia ante la muerte, la búsqueda de la belleza y la atracción por la psicología femenina, expresado todo ello en un estilo simbólico y lírico, fueron los temas centrales de sus obras, entre las que destacan El rumor de la montaña, El maestro de Go y Lo Bello y lo Triste. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1.968.