domingo, 12 de octubre de 2014

La ISLA MÍNIMA - de Alberto Rodríguez

España - 2014 -












Después de la poderosa Grupo 7, el director eleva el listón y nos ofrece un thriller de envergadura.

Estamos en 1980 y dos policías son enviados desde Madrid para investigar la desaparición de dos adolescentes. El entorno de la investigación es un lugar remoto y cerrado sobre sí mismo, las marismas y arrozales cercanos a Sevilla. El ambiente es opresivo, los silencios atronadores.

El primer hallazgo de la película es un territorio magnífico. Un espacio ensimismado, con sus propios mecanismos y secretos. Los créditos se nos presentan sobre unos planos cenitales majestuosos, obra de Héctor Garrido, investigador del CSIC. Las marismas adquieren los ecos de un espacio mítico que poco a poco iremos desbrozando: el Puntal, el cortijo, la casa abandonada, la Isla Mayor, la barcaza que trasiega por el río. 

Y en estos parajes se retrata un tiempo, el de los primeros años de la democracia en España. Porque se trata de un thriller con tintes sociales: las vidas están asfixiadas por la pobreza, los trabajadores del campo comienzan a reivindicar mejoras laborales, las mujeres permanecen apartadas y silentes. Las jóvenes anhelan huir hacia una vida mejor y esto es lo que acciona el mecanismo de la trampa.
























El segundo hallazgo son los dos policías protagonistas. Uno joven (Raúl Arévalo) desterrado de Madrid por una carta publicada con ansias democráticas. Otro, un colmillo retorcido, Pedro (Javier Gutiérrez), policía curtido en las sombras del tardofranquismo, socavado por sus propios demonios y una escondida enfermedad. Lástima que la interpretación del primero se ciña a un simple rictus hierático. Su amargura no trasciende. Otra cosa es Javier Gutiérrez, que lo clava. Dota a su personaje de una hondura inusitada. Es el personaje central y su fuerza nos arrastra. Un tanto febril ahoga sus insomnios a base de ginebra. 

El tercer hallazgo es el guión: denso, medido, explorando audazmente los meandros de personajes y tramas. La película es cine negro con todas las consecuencias. Hurgando en la parte de atrás de la sociedad y en las plomizas entrañas de los personajes. No falta la banda contrabandista, ni la esclavitud encubierta de las peonadas, el proxenetismo o el poder omnímodo de la oligarquía rural.

Alberto Rodríguez es un director con riendas firmes. La película te atrapa, su atmósfera llega a ser opresiva. El tempo corre lento y sórdido como esas aguas empantanadas que amenazan con ahogarlos.

El guión articula elementos muy atractivos: el crimen de unas chicas, el traficante de la zona, el terrateniente sospechoso de otros crímenes que el abuso en las peonadas, el anhelo de libertad y oportunidades. Hasta se atreve a incluir ciertos toques enigmáticos, como el de la vieja visionaria cuando le suelta a Pedro "lo tuyo sí lo vi. Los tuyos te están esperando. Ya falta poco", o la ensoñación que éste suele tener con los pájaros. 

Sin duda Alberto Rodríguez  y Rafael Cobos,  coguionista desde 7 vírgenes, forman un tándem muy valioso y preciso. Una exposición del fotógrafo Atín Aya sobre Las Marismas del Guadalquivir fue el germen de la idea. En una entrevista ambos califican su tarea como de antiliteratura. "Los guiones que escribimos suelen ser muy esquemáticos, muy concretos y están escritos con mucha rigurosidad" dice el director. Mientras que el guionista concluye "partimos del hecho de que esto no es literatura, más bien sería antiliteratura porque su vocación es otra. Pero yo creo que damos muchas vueltas a los guiones hasta hacerlos certeros."

Efectivamente la planificación de las escenas es milimétrica, sin tiempos muertos: las conversaciones con el barquero mientras su mujer se esconde al fondo, el seguimiento del guapo embaucador por los campos y sobre todo la persecución nocturna del Dyane 6 por caminos rodeados de canales.











Al desarrollarse en un territorio tan característico que sirve a la vez como metáfora de la perversión que allí campa, la película nos remite a la admirable serie True Detective, pero también a tantas películas y series que han encontrado en los pantanos su fuente de inspiración.

La fotografía de Alex Catalán es primorosa (premio del Jurado en el festival de San Sebastián) y la ambientación setentera muy lograda, como se puede apreciar en los coches, la vestimenta (esos pantalones de pata de elefante), los aparatosos teléfonos góndola o el hotel en La Costa del Sol.

Es para congratularse que el cine negro de calidad se esté asentando en el cine español. Debemos estar agradecidos tanto a Alberto Rodríguez como a Enrique Urbizu.


P.D. 
Me pregunto si el final es cerrado. Porque en el negativo de la foto que manejan los policías, hay una tercera persona sin identificar y cuando Pedro ve al terrateniente, lo saluda y dice que viene a presentarse; como queriendo decir, yo me encargo de que a usted no le salpique.

domingo, 5 de octubre de 2014

Un Single de MEMPHIS UNDERGROUND - de Stewart Home









En este descarado y beligerante libro, el autor nos presenta a un personaje (un spoiler de sí mismo) siempre en movimiento, en un Londres que no deja de transformarse. La música, el sexo, las drogas, la simple supervivencia en barrios marginales, la creación artística y la guerrilla contra la cultura instituida se mezclan en este libro-maremagnum cuyo único -¡y fabuloso!- sostén es la propia personalidad del autor.
Redactado en un estilo muy eléctrico e inmediato, este seguidor de las teorías neoístas y situacionistas igual nos cuenta sus penurias sobreviviendo con ayudas sociales y subempleos, que sus plagiarias obras de arte y vídeo, o su (pretendida) antiliteratura.

Sus excesos con el alcohol y las drogas corren en paralelo a su causticidad respecto a la sociedad occidental y la cultura dominante. "Quiero mezclar crítica, poesía y cultura popular", nos repite.
Acérrimo iconoclasta, es capaz de mostrarse tan vitalista como nihilista:  lo mismo provoca un agujero en la seguridad de Salman Rushdie en plena fatua, que un debate con la mismísima Parca hecha forma en su juguete sexual preferido, una muñeca hinchable.

La música reverbera en cada página de este forofo del Northern Soul, arrojado explorador de tiendas de viejo, a la búsqueda de recopilatorios y canciones míticas que utiliza como título de sus capítulos: I can´t stand it, Got myself a good man, Inner city blues o Comin´Home Bay, etc. Tan es así que no encuentro mejor modo de incitar a su desopilante lectura que reproducir este single con algunas de sus páginas. 



CARA A:

THINK ABOUT THE GOOD TIMES
"Estaba en casa de Diana metiéndome unos chutes. Diana no se enganchó al caballo como yo. Incluso redujo la cantidad de cocaína que esnifaba porque le preocupaba destruirse la nariz. Diana seguía bebiendo, pero acabar con su hígado no era un asunto de importancia; a fin de cuentas no es un órgano exterior que se vea. Yo soñaba con la perfección o, mejor dicho, soñaba con cómo la perfección era totalmente frustrante en sí misma y para sí misma, y así la perfección rompió sus propia cadena, desarrollándose en estados de perfección e imperfección antes de combinarse en una unidad superior.
   -Levántate, yonki apestoso -gritó Diana mientras me pateaba las costillas-. ¡Levanta ya!
  -¿Qué? -mascullé, dándome la vuelta. Diana siguió pateándome, hasta que me puse en pie y pregunté-: ¿Qué pasa?
   -Necesito ayuda.
   -¿Ayuda?
   -Sí, ayuda.
   -¿Qué clase de ayuda?
   -Ayuda para mover los muebles.
   -¿Y por qué quieres mover los muebles?
   -He estado leyendo cosas sobre Feng Shui y en esta casa está todo mal.
   -El Feng Shui no es más que un montón de mierda, no te preocupes.
   -¿Que no me preocupe? Mi vida es un desastre, no sé qué pasa conmigo. Este asunto del Feng Shui es mi última oportunidad para poner las cosas en orden.
   -Pierdes el tiempo. Quiero seguir durmiendo.
   -Quiero que muevas mi cama a la esquina suroeste del dormitorio.
   -¿Quieres que la mueva? ¿No me vas a ayudar?
   -Soy una jodida princesa, no puedo ponerme a mover muebles.
   Ni me molesté en discutir. Subí las escaleras y me tumbé en la cama. Luego me dormí. No sé cuánto tiempo dormí pero Diana se equivocó al intentar despertarme estampándome un jarrón en la cabeza. Lo único que logró fue dejarme inconsciente. No sé por qué estaba taqn enfadada. Ella sería una princesa, pero yo era un yonki. No era realista esperar que hiciese algo, ni siquiera cuando acababade prometer le que lo haría." pág. 116-117
(...)
   "-Dime por favor que no soy una princesa, que solo lo parezco, que soy una mujer corriente con una devoción por lo kitsch.
    -¿De qué me estás hablando?
  -Mientras estuvieste fuera, la policía vino a verme y me dijo que algunos de los yonkis de la urbanización estaban tan colocados que creían que era realmente la princesa Diana, que no murió en un accidente en París, y que en realidad yo soy ella.
    -¿Y qué querían? ¿Besarte la mano?
    -No, no, mucho peor. Querían pasarme auténtica mierda de la buena, esa que le das a alguien para matarlo de una sobredosis de heroína. Una vez muerta, cobrarían cientos de libras a la gente por follarse mi cadáver. Estaban convencidos de que hubieran hecho una fortuna.
    -Eso es ridículo.
    -Pero es verdad. La policía me dijo que es verdad.
    -¿Cómo lo sabían?
    -La policía lo sabe todo."                     pág. 165

Stewart Home

CARA B:

KARATE GOOGALOO
"La razón por la que digo que vivimos en Estados Unidos es porque este complejo es un barrio estadounidense, no un simulacro. Fue construido por la Inteligencia Naval norteamericana, no como réplica, sino como extensión de un sistema social que los militares esperaban que su personal jamás abandonase. Sin embargo, lo interesante de esto es que cuando los estadounidenses estuvieron aquí, el complejo estaba integrado, algo perfectamente normal, aunque no en la Amérikkka racista. El gueto y el barrio residencial producen y actúan como mediadores entre sí, pero nosotros tenemos que ir más allá de estas falsas distinciones. Quiero que el uno y el otro colisionen y provocar un desplazamiento hacia otra parte. No se puede vivir en el gueto debido a la pobreza, el exceso de población y el ruido; tampoco se puede vivir en los barrios residenciales debido a su aburrimiento extremo, y porque ni siquiera son tolerantes con los sonidos de Eddie Harris y Sun Ra que os entretienen. Mi objetivo es la comprensión de nuestra esencia genérica a escala planetaria. Ése es mi proyecto, y va más allá del arte porque implica un reconocimiento del hecho de que reemplazar todos los roles especializados es una necesidad urgente y práctica.
Como la gente del Grial, los celtas más que una "raza" son una prueba, innecesaria, por otra parte, de que el mestizaje es el principio creativo con el que funciona la evolución. Noble Drew Ali permitió que los celtas se unieran a su Islam negro en los años veinte porque los consideró africanos. Recientemente, en 1992, de esta idea nació la tesis del libro "Los celtas negros: Una antigua civilización africana en Irlanda y Gran Bretaña, de Ahmed Ali e Ibrahim Ali, quienes aseguran de manera bastante explícita que su cultura pasó a ser totalmente mestiza con la posterior oleada de colonos indoeuropeos. El descubrimiento de Europa por los Indios iroqueses norteamericanos, cuyo desembarco en Islandia e Irlanda movió a varios jefes vikingos a navegar al Oeste, dio paso a la cultura trirracial altamente desarrollada de los antiguos celtas. Por tanto, para todos nosotros, los términos "celta" y "africano" se refieren exactamente a lo mismo, un rechazo a la burguesía por parte del sujeto, a favor de un constante cambio de identidad. O, expresado en jerga filosófica, un estado continuo de devenir.
Pretendemos transformar nuestras banales vidas diarias en un carnaval afrocelta, una fiesta interminable. Con el este fin es necesario disolver las identidades y organizar a los jefes de Babilonia. Dos de nuestros objetivos más inmediatos en esta guerra contra la opresión son los fantasmas gemelos conocidos como la vanguardia y el ocultismo. Mientras los ocultistas malgastan su tiempo falseando la antigüedad de las actividades en las cuales están involucrados, la insistencia de la vanguardia sobre el elemento innovador  dentro de sus creaciones lleva al rechazo espurio de sus raíces históricas. En este sentido, la vanguardia y lo oculto son las dos caras de la misma moneda, los polos positivos y negativo que generan el enigma polifacético que llamamos  sociedad contemporánea.
Puesto que la vanguardia se hace visible a través de manifiestos, hay que acabar con ella. En consecuencia, el ocultismo como colección de doctrinas arcanas tiene que manifestarse si de manera simultánea va a ser suprimido. Puesto que la vanguardia es indeseable, nosotros la derrotaremos uniéndola a su polo opuesto. Uniendo la vanguardia con el ocultismo (en su forma célta-druídica) bajo la rúbrica de la bardo-guardia, disolveremos ambos fenómenos, y al mismo tiempo destruiremos la falsa comunidad engendrada bajo las relaciones sociales del capitalismo, una forma "social" predicada sobre la oposición espectacular de estos modos gemelos de invocación ocultista.
No importa qué aspecto tengáis. Ser un blancata es una enfermedad mental. Es hora de que todos nosotros nos demos cuenta de nuestra humanidad común como afroamericanos. La razón por la que digo que vivimos en Estados Unidos es que este complejo es un barrio estadounidense y no un simulacro. Fue construido por la Inteligencia Naval de Estados Unidos no como una réplica, sino más bien como una ampliación del sistema social que el ejército pensaba que sus miembros no abandonarían jamás."                      pág111-112-113.


Chicos en el East End de Londres


BONUS TRACK:

MÁS FUNKY QUE EL ZUMBIDO DE UN MOSQUITO
Stewart Home entrevistado por El Nuevo Macho

"Stewart Home no necesita presentación entre sus seguidores más acérrimos y, aun así, sigue siendo un enigma para muchos de sus fans. Home tiene toda la pinta de ser el rey de la casa: repantigado en un estudio, sorbiendo vino helado y jugando con sus ocho gatos mientras entran y salen de la habitación. En la pared cuelgan pinturas auténticas de Wain y Spare, y una excepcionales primeras ediciones descansan cuidadosamente ordenadas en los anaqueles. Home ha recorrido un largo camino desde aquellos tiempos en los que escribía novelas salpicadas de pulp y firmaba el paro; ha desaparecido del punto de mira del movimiento anarquista, que lo vio como la viva encarnación del demonio, como la mayoría de quienes compran sus libros, que lo consideran un autor profundamente moral.
Osman Spare



















-Macho: En la práctica, muchos católicos tienden a rezar a María o a alguno de los Santos y hay quien diría que éste es una influencia en el catolicismo del culto a las diosas paganas.
-Home: Esto me recuerda a mi fascinación por Jenifer López (o J-Lo, como ha sido renombrada por algunos antiguos fans decepcionados a causa de la msteriosa desaparición de buena parte de su culo), quien se encuentra en el origen de mi obsesión con el cuerpo de policía femenino. Después de ver a López en Un romance muy peligroso, empecé a pensar en hacer bondage al estilo japonés con mujeres de veintitantos y treinta y tantos años, a las que vestiría y desvestiría parcialmente con uniformes de policía estadounidense. Sin embargo, al final me di cuenta de que sólo estaba invirtiendo -en lugar de desafiar- los valores de la sociedad dominante con este juego de bondage, y eso a pesar de que conocía a más de una decena de mujeres a las que les atraía la idea. Entonces vi que necesitaba volver al fetichismo de la muñeca hinchable, y también que quería representar la procreación y la terapia de renacimiento padre-hijo con dos comadronas amateur vestidas parcialmente con uniformes de enfermera (si alguna de vuestras lectoras están interesadas en ayudarme, quizás puedan enviarme polaroids recientes y soeces y al menos un par de braguitas sucias envueltas en una bolsa para preservar la frescura)
(...)
-Macho: Esa idea suya de Hitler como Kalki, de que los nazis estaban demoníacamente poseídos y de que las fuerzas satánicas que aviaron el Tercer Reich habían atacado con anterioridad a la humanidad bajo el liderazgo de Genghis Khan, ¿cómo se relaciona con su creencia de que Cristo ha vuelto?
-Home: Es difícil recordar las reacciones a mi novela Cunt, al igual que mis sentimientos hacia ella. Aquel libro salió hace dos años y fue escrito un año y medio antes de su publicación. En los sesenta habría causado una mayor indignación en la prensa liberal por la censura, pero en la actualidad a nadie le sorprende. En muchos sentidos, parece que estamos viviendo un regreso del MacCarthismo, pero con la mayoría de la gente haciendo un montón de cosas (muchas de las cuales  se promocionan en los medios como formas de expandir la mente, aunque claramente no lo sean). La música rock es simplemente otro elemento del creciente conformismo. U2 y Salman Rushdie son tal para cual. La vida real está en otra parte.
(...)
-Macho: Quisiera seguir con su uso del imaginario infantil: los gatos de Louis Wain. Noddy de Enid Blyton y su mezcla con un imaginario religioso tan apocalíptico. ¿Hay alguna teoría detrás de esta síntesis, o es algo que sucede sin más?
-Home: Estoy al acecho de mujeres lactantes que puedan exprimir un chorro de su leche de teta sobre mi cara mientras hacemos el amor de forma tierna y caliente, y por supuesto salvajes y mojados (no sé si alguna de tus lectoras podría ayudarme con esto). Y bueno, también estoy trabajando en una novela llamada Memphis Underground que trata sobre cómo los guetos y los barrios residenciales se crean los unos a los otros. También tengo una novela que se llama 69 Things to do with a Dead Princess que saldrá este año en Rebel Inc./Canongate. la revista Richardson publicó un extracto el año pasado y tres imprentas rechazaron sacarla por el título. Lo mismo sucedió con Cunt: una vez más volví a tener problemas con el título de un libro. Y luego tengo intención de escribir una biografía intelectual que pruebe que Kant sólo redactó su tercera crítica porque intentaba impresionar a su casera, a la que quería seducir. Kant sufría de incontinencia y su miedo a orinarse encima durante el sexo (por no mencionar a su compañera) significaba que era incapaz de mantener relaciones normales, razón por la cual abusaba de los animales. Si Kant hubiese sabido que hay gente a la que le pone que le meen encima, se habría evitado más de dos siglos de infructuoso debate estético (los estudiosos de la conspiración deberían tener en cuenta que estoy de coña al decir esto, y que yo no suscribo las teorías de la historia del "gran hombre", razón por la que las parodio; lo mismo puede decir de la cuestión burguesa de que las entrevistas y perfiles en los medios convencionales se fundamentan en fabulaciones. " pág 209 y ss.


P.D. 1.- Aquí puedes escuchar una selección de Northern Soul realizada por Diego A. Manrique.
P.D. 2.- Los autores que Home trae a colación en sus páginas, sean literarios o artísticos, siempre tienen un gran interés. Suelen ser radicales, rebeldes e incluso místicos. Puedes probar con los enlaces de los dos autores citados más arriba.

martes, 30 de septiembre de 2014

El NIÑO - de Daniel Monzón











Notable thriller muy bien ejecutado por Daniel Monzón con un guión modélico que firman el director y el habitual colaborador de Alex de la Iglesia, Jorge Gerricaecheverría.

El cúmulo de fronteras que se abigarran en torno al estrecho de Gibraltar, Ceuta con Marruecos, el Peñón con territorio inglés y el propio Estrecho que separa África de Europa; conforman un ecosistema propicio al tráfico ilegal de cualquier género.

Los guionistas tienen el acierto de trenzar un cúmulo de historias que husmean en los distintos estratos de la delincuencia. Entre las bandas hispanomarroquíes que alimentan el río de la griffa y los recién llegados del Este, más violentos, dedicados a la coca; pululan porteadores y camellos que se usan como carne de cañón y la propia Policía.

Unas absorbentes escenas de acción, como la del helicóptero policial acosando la lancha que conduce El Niño, redondean la función. El brío con el que está rodada y la fluidez del relato son sus mejores valores. Asistimos con pasión al ascenso y caída de un joven que decide huir hacia adelante.

Las localizaciones y la ambientación son unos de los personajes principales de la cinta. La frontera en Ceuta, con esa aglomeración de mujeres porteadoras, y el puerto de Algeciras con su monumental laberinto de contenedores nos sumergen en una realidad tan reconocible como palpable.

En el debe hemos de colocar el desarrollo de los personajes. Tanto El Niño, interpretado con una gran presencia física por el novel Jesús Castro, como su novia marroquí y los policías que rodean a Luis Tosar son demasiado esquemáticos. Aunque Sergi López y Eduard Fernández aportan su buen hacer para intentar llenar este hueco. En la novia marroquí de el Niño se deja entrever el drama de la mujer en el mundo árabe. La transformación de vestimenta que lleva a cabo cuando queda con El Niño refleja muy gráficamente su conflicto.

El personaje de El Niño es nuevo en la feria del tráfico ilegal y ejerce de catalizador de la historia; pero el que se lleva el gato al agua es su colega, El Compi  (Jesús Carroza); un Sancho Panza apegado al suelo y a su pellejo que resulta un fidedigno diapasón al marcar los momentos de euforia, humor o miedo. 














El otro polo de la historia es el comisario interpretado por Luis Tosar. Un policía de largo recorrido, tan a punto de estar quemado como para dejar todo eso. Resulta penoso verle empalmar turnos de 24 horas y después echarse al suelo para comprobar si hay una bomba en los bajos de su coche.
Tosar lo borda. Con intensidad y contención, como siempre. Aunque tanto su personaje, como la película misma, quedan un escalón por debajo de Celda 211.

La historia tiene garra. La narración es firme y convincente. La evolución dramática, milimétrica. Y aunque le falte profundidad, un film modélico.

lunes, 22 de septiembre de 2014

EL REY de AMARILLO - Robert W. Chambers
















La excelente serie True Detective ha logrado traer a la actualidad y de forma bien asombrosa toda la mitología que Robert W. Chambers acuñara alrededor de El Rey de Amarillo; una serie de diez relatos escritos bajo la influencia de Ambrose Bierce (Un habitante de Carcosa) y del espiritismo imperante allá por 1896. Obsérvese que la obra maestra de Henry James, Otra vuelta de tuerca, es de 1898.

Chambers es el eslabón al que anteceden Poe y Bierce y que desemboca en el ya contemporáneo Lovecraft. Toma de Bierce la invención de la ciudad muerta de Carcosa, lugares mitológicos como las Híades y seres como Hastur, incorporando a todos ellos su macabro Rey de Amarillo. Un rey presente en un libro imaginario y maldito cuya sola referencia espeluzna. Citado invariablemente, dicho libro nunca podremos leerlo. Cruza estos relatos como una referencia atronadora, apercibiendo de extrema malignidad y locura a sus lectores.

Los mitos de Chtulhu según Enrique Alcatena
En general las alusiones a estos mundos y entidades de pesadilla son casi tangenciales, como en el relato Mademoiselle d´Ys, que sólo incluye una escueta referencia a Hastur; pero sus resonancias son tan potentes que perduran en la memoria. Mundos suspendidos en el tiempo, gobernados por el caos y el terror. Entidades repugnantes que acechan escondidas en los pliegues del universo. Libros y ritos depravados que conducen a la locura y al pavor.

Esta evocación a un terror desconocido y arcano plasmado en un misterioso libro será el antepasado del Necronomicon de Lovecraft. También de su estilo. Lovecraft y Chambers comparten un estilo indirecto, lleno de alusiones elípticas y referencias cruzadas que aparecen y desaparecen en otras historias poniendo en pie una cosmogonía oscura y remota, perdida en el tiempo y siempre acechante.

El volumen que nos ocupa reúne los cinco relatos más terroríficos de la colección original: La máscara, En el Pasaje del Dragón, El Reparador de Reputaciones, El Signo Amarillo y La demoiselle d’Ys. Se completa con El Creador de Lunas y Una velada placentera, procedentes del volumen The Maker of Moons; y El Emperador Púrpura, El Mensajero y La Llave del Dolor, de The Mystery of Choice.

En estos relatos, precursores de los Mitos de Chtulhu, se respira una atmósfera eminentemente pesadillesca y onírica. Invocan mundos tan fascinantes como repugnantes que amenazan nuestra cordura.
El Rey de Amarillo según Enrique Alcatena
El que más se extiende sobre la mitología de El Rey de Amarillo es El Reparador de Reputaciones, donde los personajes son cultores de estos ritos paganos  y su locura cobra visos de convertirse en realidad.
"Una mañana de mayo muy temprano, estaba frente a la caja fuerte probándome la corona. Los diamantes regulgían como el fuego cuando me miré en el espejo y el pesado oro batido ardía como un halo en torno de mi cabeza. Recordé el grito de agonía de Camilla y las terribles palabras que resonaron en las penumbrosas calles de Carcosa. Eran las últimas líneas del primer acto y no me atrevía a pensar en lo que seguía... no me atrevía a hacerlo ni siquiera al sol de primavera, allí en mi propio cuarto, rodeado de objetos familiares, animado por el ajetreo de la calle y las voces de los sirvientes en el cuarto contiguo. Porque esas palabras envenenadas se había filtrado lentamente en mi corazón, como las gotas del sudor de la muerte en las sábanas. Temblando, me quité la diadema de la cabeza y me enjugué la frente, pero pensé en Hastur y en mi propia justa ambición, y recordé al señor Wilde tal como lo había visto por última vez, con la cara desgrarrada y sangrante por las garras de esa criatura del diablo y lo que había dicho, ¡Ah, lo que había dicho!"
La Máscara trata de un hallazgo pseudocientífico que se vuelve contra su descubridor provocando la tragedia. "La máscara de autoengaño no era ya una máscara para mí, era una parte de mí mismo".  Algo semejante a lo que ocurre en algunas historias de H.G. Wells, como El Hombre invisible, publicada en la misma época, 1897. 
Encabeza este relato uno de los escasísimos diálogos que se conocen del mítico libro.
CAMILLA: Usted, señor, debería quitarse la máscara.
EXTRAÑO: Ah, ¿sí?
CASSILDA: Sí, ya ha llegado el momento. Todos nos hemos quitado el disfraz menos usted.
EXTRAÑO: No llevo ninguna máscara.
CAMILLA: (Aterrorizada, en un aparte a Cassilda) ¿Ninguna máscara? ¡Ninguna máscara!
               
                                                              El rey de amarillo, Acto I, Escena 2.
Inevitablemente esa máscara del Extraño nos remite a "El Rey de la máscara de oro", de Marcel Schwob (1892), tras la cual, tanto el rey como todos sus antepasados escondían sus deformes rostros.

Por su parte Mademoiselle d´Ys es una deliciosa fantasía donde conviven el horror y la pasión amorosa. En él, un norteamericano se pierde en el páramo de Kerselec, "un paraje salvaje y desolado. Es fácil entrar en él, pero a veces, quien entra no lo abandona nunca."
Otra mujer, Ysonde, será quien fascinará al protagonista de El Hacedor de Lunas, que también viajará en el tiempo y en el espacio hasta la legendaria ciudad de Yian. Este largo relato mezcla una investigación policial, con un atisbo de terror y una leyenda china.
"Lo he visto -dijo Barris como entre sueños-. He visto las llanuras muertas de la negra Catay y he cruzado las montañas de la Muerte, cuyas cimas se elevan por sobre la atmósfera. He visto la sombra de Xangi arrojada sobre Abaddón. ¡Es mejor morir a un millón de millas de Yezd y Ater Quedah que haber visto de cerca el loto blanco a la sombra de Xangi! He dormido entre las ruinas de Xaindú donde los vientos nunca cesan y el Wullwulleh es lamentado por los muertos!"
Mientras que En el pasaje del Dragón, el protagonista traspasa dimensiones recorriendo las callejuelas de un fantasmagórico París. "El sol se eleva; ellos se reúnen y yacen en sus cubiles", es una de las frases de El Rey de Amarillo que fascina y persigue al protagonista. 

En El mensajero se revive la terrible y antigua historia del Sacerdote Negro que dejó un sanguinario rastro por toda la Bretaña. 

En  El signo amarillo,  un famoso pintor es acechado por el libro maldito. Todo se precipita cuando su modelo le hace un regalo:
"Abrí la caja. Sobre el algodón rosa del interior había un broche de ónice negro en el que había tallado un extraño símbolo o letra en oro. No era árabe ni chino, ni tampoco pertenecía a ningún tipo de escritura humana, como más tarde averigüé."

En el relato La llave del Dolor acompañamos al protagonista en su huida hasta una isla de pesadilla. Entre sus párrafos encontramos éste:
"También la Muerte morirá y caerá sobre las costas de los cielos como la calavera blanqueada allí en La llave del Dolor, pulida, vacía, con sus dientes hundidos en la arena".
Parece evidente que sirvió de inspiración al maestro Lovecraft cuando escribió:


"Esta fue la ciudad con la que el poeta loco Abdul Alhazred soñó la noche antes de cantar su dístico inexplicable:
«Que no está muerto lo que yace eternamente
y con el paso de los evos, aun la muerte puede morir»


El Rey de Amarillo eclipsó el resto de la obra literaria de Chambers que reúne historias detectivescas, ciencia-ficción o biografías. 
También su faceta como ilustrador; aunque nos legó la ilustración original que se utilizó en la primera edición de El Rey de Amarillo.


miércoles, 17 de septiembre de 2014

CLAMORES de GRECIA - de Miguel Espinosa

Templo de Apolo en Delfos - "Conócete a tí mismo"-

"El que investiga su interioridad, sufre"


CLAMOR DE APOLONIO DE TIANA
Un mes de Mayo habité el Valle de Tabladillo,
cerca de Segovia, lugar que no me es ajeno.
Estando una mañana en el bosque, aparecieron tres niños.
En los primeros instantes no alcancé
a recordar que los pequeños son hombres;
me parecieron figuras de la enramada,
formas de la Naturaleza, animales o vegetales,
y sentí una indecible emoción. 


Pienso que la Divinidad contempla así el mundo.
Las palabras no reflejan al niño, cuya interioridad
no puede ser expresada ni transmitida.
Según crecemos e investigamos nuestra infancia,
nos asombramos de descubrir un desconocido.


“Los griegos solemos considerar a los egipcios,
a los medos, y aun a los frigios y lidios, como seres
diferentes de nosotros, sin embargo, no sabemos
que la verdadera diferencia reside en nuestros niños;
tan lejos de nosotros como los dioses” –decía Apolonio de Tiana-. 


En la Isla Myconos oí cantar a un ciego:
“Nunca el hombre ha visto a otro hombre, y menos a un niño”
¿No habéis advertido que los adultos hablan
al pequeño como si éste se hallara lejos
o ausente del entorno?
Para dialogar con la Divinidad,
o con los niños,
el hombre sale de sí, se extraña y eleva la voz,
porque presiente que se dirige a desconocidos.”                              pág 28-29




CLAMOR EN  MEGARA
¿Qué diferencia hay entre la noche y el día? 

Cuando una tal Berenice, muchacha procedente 
de las laderas del Pindo, contempló 
por primera vez las olas del Egeo, en el siglo IV a. C., 
definió la tierra como una torpe excrecencia 
nacida al mar, en su opinión, sustancia nobilísima 
y preexistente a las islas y continentes. 

Lo inmenso parece anterior a lo limitado; 
lo abstracto, a lo concreto; lo informe, a lo configurado; 
y las ideas, al mundo. 

En el pensamiento de muchos, 
la oscuridad es el origen de la claridad, salida de aquélla. 
Antes que el día, fue la noche, 
de donde aquel nació como lunar. 
El silencio y la soledad del Cosmos, en Tales, 
Eudoxo y Aristarco de Samos, están hechos 
de la misma sustancia que la noche; 
son necesidades o protoelementos, por así expresarlo. 

Ciertos habitantes de Megara decidieron 

preguntar al Apolo en Delfos si existía alguien 
más irremediable que los propios dioses.
-´El Fatum, que somete a hombres y dioses´-replicó el Oráculo.
-´¿Y más que el Fatum?
-´La Tierra, que soporta a los hombres, a los dioses y al Fatum.´
-´¿Y más que la Tierra?´
-´La noche, que envuelve a los hombres, a los dioses, 

al Fatum y a la Tierra´-exclamó finalmente el Oráculo.”          pág 52 y 53




CLAMOR de HERACLIDES PÓNTICO 
Llamo avidez al deseo constante
e inextinguible del mundo, tal como surge 
en la adolescencia y se prolonga dignamente en el hombre. 
Perder la avidez es morir. 

¡Destino!, no me arrebates

la alegría de captar y descubrir el universo; 
no inhabilites mi olfato para sus olores; 
mi tacto, para su tacto; mis oídos, para sus sonidos; 
mi vista, para sus colores; mi corazón, para sus valores, 
ni mi razón para sus leyes en sistema. 

Déjame desear el cosmos como a la mujer; 
consiente que siempre espere y descubra, 
pues en la conciencia ávida habita el gozo”.                      pág 152





CLAMOR ante EL ENTIERRO DEL CONDE DE ORGAZ
El conocimiento del ser es afectivo.
Así como la medida hace referencia a la extensión,
el volumen o la longitud de los cuerpos,
así el amor hace referencia al ser.

Por medio de la ternura mostramos nuestra disposición
a favorecer al ser, como si de algún modo
nos sintiéramos responsables de su estancia en el Mundo.

¿Podríamos  experimentar ternura por un tirano, 
un intrigante, un lama o un personaje del Greco?
Caras pálidas e iluminadas por un estertor interior, 
manos sobre el pecho, en ademán de cerrar 
el corazón a la Naturaleza y a la Vida; 
exceso de esqueleto y odio a la forma;  
desprecio del hombre y de toda apariencia; 
agonía perpetua sin compañía de paisaje; 
claroscuros y rayitos de luz hervida, 
que proyectan el polvo de la miseria y la incapacidad 
sobre el terciopelo de un pecho todo aparente meditación; 
paños negros y estética del responso; 
abstracción, eterna abstracción.

Engañosa austeridad, entendida como renuncia 
a lo que no se tiene ni se tendrá nunca: espontaneidad, 
alegría, ingenio, danza, chanza, instinto, 
teoría, vivacidad y profunda intención.
Envaramiento y limitación, 
odio a la rerum natura y a toda capacidad; 
soberbia de la tristeza trascendida a Moral, 
venganza de la ineptitud para los goces, 
glorificación de la insuficiencia y éxtasis de la nulidad.

Visión sucia y confusa del Espíritu, 
definido como negación constante, comparecencia plúmbea
y piojosa, locura sin antídoto y pasión sarnosa, 
que desgrasa las entrañas y se experimenta 
y conlleva a la manera de joroba.
Ausencia de las virtudes y gracias de los animales; 
séquito de insuficientes y temblones, 
agitados por la envidia, aduladores, sopones, 
prebendados, aterrados intrigantes y delatores, 
que tuercen el cuello y elevan los ojos para aparentar transcendencias.

¡Esto es lo que yo, Asklepios, he visto en "El Entierro del Conde de Orgaz"!
pág 160



CLAMOR de ALCIBÍADES de TIRINTO

Al contemplar el desnudo de mi amada Climene, 
tan estremecido y embargado por un miedo propio; 
tan difuso, modesto y tímido; tan verdadero y solo; 
tan arrebatado por el imperio de lo misterioso, 
he sentido en mi conciencia la profunda evidencia 
de ser criatura de un Creador lejano, 
aunque siempre presente. 

Durante la larga noche y su silencio, 
el cuerpo de Climene me ha hablado de la Divinidad 
con razones que no son de razón. 
Por él he visto la distancia que hay entre las estrellas, 
la luz de otros planetas, el suceder del tiempo, 
la lluvia que humedece y fecunda lejanos astros, 
y tormentas sin fin en los infinitos espacios. 

Finalmente, por él he conocido 
la emoción inacabable que habita en Dios, 
en cuyo corazón no existe un instante de hastío, 
y la calma sin origen de la bella eternidad. 

Climene, amada mía; ¡cómo me hiciste filósofo en Cartago!”. pág 213





En el extraordinario libro Asklepios, el último griego, Miguel Espinosa hace rebosar de sus páginas una erudición deslumbrante. 
El autor perfila el discurso de Asklepios a través de un coro de personajes de la Antigüedad, la mayoría seguramente apócrifos; pero que presentados a través de citas y reflexiones filosóficas, dan cuerpo al texto y a sus ideas.
Allí caben filósofos y poetas, historiadores y artistas tanto como personajes mitológicos o gentiles, como "un cierto Atamantes de Tebas" o "la famosa y gentil Corina". Los testimonios logran trasladarnos al ámbito de la Grecia más clásica. Un profundo aliento humanístico atraviesa sus páginas.


«Cuando el mundo no parezca nuevo, extenso ni profundo y misterioso, morirá el Espíritu del Primer Día de las Cosas, y, por tanto, Grecia."

"Acaece el río, la planta, la hormiga, la nube, el sol, las estrellas y el pensamiento. El hombre poseído y predispuesto por la expectación, es un ser inspirado. Lo que muchos llaman inspiración no es otra cosa que una predisposición del ánimo hacia el suceso vivo del mundo.”

El libro es una reflexión y un canto tan vitalista como elegíaco.
“He tenido una vida completamente dedicada a la reflexión y su tortura, siempre con el peso del mundo sobre la conciencia. Solamente una vez logré liberarme de esa carga y disfrutar un estado de ánimo superior al del pensamiento. Me hallaba entre montañas, soplaba un suave viento, reinaba una calma sin fin, y de pronto me sentí tranquilo, infinitamente tranquilo y libre, sin necesidad alguna de pensar y trabajar juicios; me percibí alígero y despreocupado, más allá del futuro y del presente, y llegué a vivir, con el viento y la piedra, la eternidad que existe fuera del tiempo.” pág 170