lunes, 31 de marzo de 2025

EL BARCO de TESEO - de J. J. Abrams y Doug Dorst



Esta novela no es una obra maestra de la literatura, pero sin duda es un libro fascinante que va más allá de su trama manifiesta para convertirse en un potente objeto metaliterario.

La novela relata la historia de S., un hombre amnésico que en la primera página aparece deambulando por una ciudad anónima y misteriosa. Ignorante de quién es y a dónde va es enrolado en un barco cuyos marineros tienen los labios cosidos. Le irán depositando, a lo largo de varias singladuras, en el Territorio, un espacio totémico que vive bajo el dominio de un déspota incógnito y omnipotente que gobierna con mano de hierro gracias a un ejército de Agentes que asesinan a todo oponente. Pronto S. deberá asumir que es el depositario de las últimas esperanzas de los sublevados, implicándose en distintas misiones y atentados. 

Aunque hay que aclarar que este resumen sólo afecta a la novela impresa, que se titula El barco de Teseo y es la última novela de un tal V. M. Straka, enigmático escritor de principios del siglo XX de quien nadie sabe nada y que se sospecha que murió asesinado en La Habana. 
Pero el volumen —presentado en una caja negra— es mucho más.



El ejemplar que tenemos entre manos se supone que es único y pertenece a la sección de préstamo de la Universidad. Al abrirlo descubrimos que los márgenes de sus páginas aparecen profusamente anotados a bolígrafo y que entre sus hojas se esconde un verdadero tesoro compuesto de postales, fotografías, cartas manuscritas, recortes de prensa, telegramas y hasta un mapa dibujado en una servilleta. Testimonios todos ellos de una conversación secreta mantenida durante años por dos personas obsesionadas con el misterio de Straka. Se trata de Jen, una universitaria a punto de graduarse en Literatura y Eric, un investigador de postgrado sobre la obra de Straka al que su director de tesis está manipulando mientras le roba las ideas. La biblioteca del campus esconde este precioso volumen que durante un tiempo fue su punto de encuentro. 

Las notas que han venido dejando en los márgenes nos permiten seguir la conversación encubierta que han mantenido durante años y conocer tanto sus vidas como las sospechas y teorías que albergan en torno al misterio Straka. Su precaución viene determinada porque alrededor de este enigmático autor se han producido muertes sospechosas y hasta se conjetura que estuvo implicado en sabotajes y asesinatos en varios países. Incluso durante el intercambio de anotaciones perciben la sombra de una confabulación: después de comentar en los márgenes el hallazgo de cartas, documentos u objetos de Straka comprueban que al poco tiempo éstos desaparecen o son robados. 
"El furor sobre la identidad de Straka viene espoleado también por los rumores sobre sus actividades y afiliaciones, repletos de historias sobre sabotaje, espionaje, conspiración, subversión, latrocinio y asesinato. Si existe alguna clase de maledicencia de la que no se lo haya acusado en la prensa popular (y en algunos artículos en lo que se tilda de "estudios eruditos"), la desconozco. Quizás era de esperar, ya que la propia obra de Straka a menudo incluía secretos, conspiraciones y sucesos tenebrosos." pág. vi de la Introducción del traductor.

Por supuesto que mi libro no es el original pero está compuesto con mimo y facsímiles tan virtuosos que lo parece; invitándote a una potente intriga. El volumen se presenta encuadernado en tela y con las páginas amarillentas típicas de un libro de biblioteca que pasa de mano en mano. Incluso en la guarda final aparecen los sellos que avisan de las fechas de devolución a sus usuarios. También se reproducen las notas manuscritas con las reconocibles caligrafías de estos dos fervientes lectores y el conglomerado de documentos que han venido intercalando en sus páginas durante su conversación. De modo que lo que tenemos entre manos no es un libro de lectura lineal, sino un artefacto literario cuyas lisas páginas esconden varios niveles de lectura que se entrecruzan y alimentan. Una auténtica osadía editorial. ¡¡Un libro-objeto para manosear y paladear en plena era digital!!.

El título alude a la paradoja de Teseo tal y como la presentó  Plutarco en el siglo I, en su obra "Vidas Paralelas". Allí refiere la historia de Teseo, el gran héroe de Atenas que luchó contra el Minotauro, las Amazonas, los Centauros y los Villanos. Teseo partió hacia Creta para matar al Minotauro y una vez que lo consiguió volvió a Atenas victorioso tras pasar diversas aventuras. Los atenienses conservaron el barco durante años como homenaje, sustituyendo las tablas estropeadas por otras nuevas. Esta sustitución paulatina provocó el debate entre los filósofos sobre la identidad de las cosas con el paso del tiempo: algunos opinaban que el barco continuaba siendo el mismo, mientras que otros defendían que no; porque llegado el momento ya no quedaba parte alguna del barco original. Cabe recordar que lo mismo pasa con el cuerpo humano cuyas células van muriendo, siendo sustituidas por otras nuevas a lo largo de los años. Incluso nuestras opiniones mutan con el tiempo, de modo que ¿seguimos siendo los mismos a través de los años?.

Esta es la Biblioteca Metropolitana Ervin Szabó de Budapest.
No tiene nada que ver con este libro; pero siendo una hermosa
 biblioteca que cuenta con esa escalera que se retuerce como 
una S me ha parecido pertinente incluirla.

Por supuesto el título del libro y su contenido son coherentes con su idea central, el dilema de la identidad. Esto afecta tanto al autor incógnito del libro, Straka, como al protagonista del mismo, S., que aparece de pronto, in media res, caminando hacia el puerto de una ciudad desconocida ignorando quien es, de dónde viene o qué tiene que hacer. S. cree que nuestra personalidad se sustenta en nuestros recuerdos, por lo que al perder la memoria ha perdido su identidad.
"En cada misión, S. tiene aliados, facilitadores, ayudas y cómplices, pero no sabe ni intenta saber nada sobre ellos o sus vidas, ni siquiera cómo los contactaron. Resulta más seguro ser una superficie de ignorancia lisa como el cristal, no ofrecer un agarre a quien lo busque, seguir inmanejable, peligroso, letal.
A su vez, quienes lo ayudan no saben nada de quién es él; solo saben lo que hace.
Quizás es un poco como el propio Vévoda: un hombre de presencia física intangible, al contrario que su dominio sobre el mundo, en sus fronteras, sus recursos, sus agonías y sus aspiraciones. Un hombre que ejerce su influencia desde su propiedad situada en el principado de Rumor, un lugar donde la luz se tuerce en ángulos antinaturales y una persona normal necesitaría lentes especiales para ver lo que de verdad hay allí." 
pág. 316

El problema de la identidad de Straka aparece en cada página ya que constantemente estos dos fans obsesivos subrayan frases o hechos del libro que suponen para ellos la confirmación de una conjetura o el descubrimiento de una clave nueva. Llegan a sospechar que esta última novela de Straka realmente es su biografía encubierta apuntalada por claves de todas sus anteriores novelas. Aunque también existe la sospecha de que el verdadero autor es su traductor de siempre, F. X. Caldeira. 

Como lectores llegamos a dudar hasta de la identidad de estos dos adeptos. En una ocasión se citan para un encuentro pero Eric no acude. ¿Quizás está manipulando a Jen? Él dice que lleva escribiendo en el libro desde hace 15 años (las notas más antiguas aparecen a lápiz) y la estudiante le comenta: "curioso ver a las cosas que respondías, es como un álbum de fotos de cuando eras más joven. Y lo diferente que puedes verlas ahora". A lo que el investigador le responde "no creo ser tan diferente. Todo soy yo". Lo que refleja de nuevo la paradoja del barco de Teseo.


En cuanto al autor, ¿Quién fue V. M. Straka? Ni tan siquiera está claro que sea el autor de los libros que se le atribuyen. Straka ha sido un escritor de éxito, pero nadie lo ha conocido. El misterio de su identidad recuerda al de Shakespeare u Homero. Así nos lo recuerda el traductor de todas sus obras en una sentida Introducción, en la que da cuenta de la cantidad de personajes a los que se ha atribuido ser Straka, incluidos una monja y un pirata. Algunos hasta llegan a plantear que dicho traductor, F. X. Caldeira, pudiera ser la tapadera del verdadero Straka. Lo que sí descubrirán Jen y Eric es que las notas a pie de página que ha incluido Caldeira están llenas de datos falsos que encubren códigos secretos.

La creación de un autor literario con su conjunto de obras debidamente articuladas y comentadas en las notas me parece fascinante. Más si cabe porque se aprecia claramente el paralelismo entre la vida de Straka —llena de conspiraciones, sabotajes y asesinatos— y la que imagina para su protagonista S., sumergido en una rebelión que le conduce a matar Agentes y cometer atentados. 


Uno de los códigos más elaborados que esconde el libro tiene que ver con La Rueda de Eötvös, una rueda codificada con diferentes puntos cardinales que, por supuesto, está presente entre las páginas del libro. Para usarla son fundamentales las notas a pie de página. Aunque muchos están resueltos por Jen y Eric, el aficionado a los puzzles que quiera seguir jugando más allá de la lectura podrá apoyarse en una web dedicada a explicar estos cifrados, aquí.  También hay toda una comunidad de lectores dedicada a desencriptar los enigmas y juegos de palabras que atesora la obra. Item más, en este blog elbarcodestraka.wordpress.com— encontrará toda una guía y análisis pormenorizados del strakaverso.

Una de las notas más conspiranoicas está en la página 27, cuando Jen escribe: "Eric, mira esto! Las letras primera y última de las notas al pie del capítulo dan [ER DA SS TO DO S 19 1900 H pm] ¿O sea, en el hotel Erdass, el de la calle 38, todos los días 19 a las 7 p.m. Mi teoría: Caldeira creía que Straka seguía vivo y le estaba diciendo dónde y cuándo podrían quedar". Uff.

En algún momento Jen se refiere al volumen que van construyendo como "un álbum de recortes", lo cual no hace sino describir la arquitectura de este libro tan provocador que debemos al concepto de J.J. Abrams  y a la escritura de Doug Dorst. Un libro que el lector deberá ir componiendo mientras ajusta sus piezas. J. J. Abrams es el urdidor de series tan enigmáticas como LostFringe además de director de los reboots cinematográficos de Star Wars y Star Trek o de la delicia ochentera Super 8. En una charla TED comentó que el mejor ejemplo para explicar el origen de su amor por el misterio es una caja que compró en una tienda de magia décadas atrás y que jamás ha abierto. La ve todos los días sobre una repisa en su despacho pero piensa que abrirla "supondría renunciar a la esperanza en el prodigio". Cree firmemente que cuanto más conozca los mecanismos de la caja menos fascinación le provocará. Pues bien con El barco de Teseo él ha creado una caja llena de claves y mecanismos secretos. Lo mejor de todo es que nos invita a abrirla y disfrutarla.  

A quién crea que será difícil leer un texto con tantos niveles le diré que no es para tanto. Las notas al margen comentan y abundan asuntos de la misma página donde se encuentran, así que leyéndolo todo a la vez no puedes perderte. Del mismo modo las cartas, planos y recortes están situados en la página donde se los cita, por lo que se pueden considerar una ilustración exenta del texto. La escritura es directa y nada críptica por lo que la dificultad estriba en mantener abierta la mente para seguir los dos discursos, el de la novela impresa, con su propia aventura, y el de las anotaciones que arrancan trozos de texto para incrustarlos en otra realidad. Además, siendo así que los dos lectores comentan como obsesos cada pequeño detalle del texto, exprimiendo su posible alcance, tú mismo acabas convirtiéndote en el tercer lector que salta y grita cuando ve aparecer una S o un número 19. 


El libro tiene tres niveles de lectura. Por un lado está el texto de la novela impresa, con los periplos de S. por el Territorio enemigo, siempre perseguido por los Agentes. Por otro están las anotaciones en los márgenes en las que estos dos fieles nos informan de su vida personal, es la más floja. Y finalmente están esas mismas glosas pero referidas al misterio Straka que, junto a las notas a pie de página del traductor Caldeira, nos van revelando todo un mundo de sorprendentes claves y confabulaciones. 

Aunque la novela impresa o los comentarios se pueden leer de forma autónoma o lineal, yo creo que es en la lectura conjunta cuando adquieren su máxima potencia. Por supuesto puedes elegir leer del tirón la novela impresa (aquí la reseño individualizada), ignorando toda la parafernalia de objetos y anotaciones. Te adelanto que es muy entretenida y enigmática. Pero te perderás un primoroso juego que te ha de convertir en un adepto más de este complot tejido en torno al enigma Straka .







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No puedo concluir este comentario sin valorar el trabajo de edición de este auténtico palimpsesto. Sin duda es una caja mágica para navegar por enigmas, islas y mares que desafía el trabajo puramente mecánico de imprimir un libro. Su composición laboriosa hace que parezca hecho a mano. ¿Hay mejor elogio?
El libro llega a tus manos manchado con su propia historia, más allá del texto impreso. El propio J.J. Abrams ha declarado que "esta obra es una celebración del libro como objeto físico, es intencionalmente tangible".
Desde su publicación original en el 2013 hubo que esperar diez años para que una editorial, Duomo, se lanzara a publicarlo en español. Enhorabuena. 

El BARCO de TESEO - novela de V. M. Straka


En esta entrada se reseña exclusivamente la novela impresa atribuida a V. S. Straka. Para ver el volumen completo con notas y adendas elaborado por J. J. Abrams y Doug Dorst pincha aquí.  


Esta novela es un pastiche sumamente entretenido. Reúne elementos de literatura fantástica, de espías y de novela social. La historia gira en torno a S., un hombre amnésico que en la primera página aparece deambulando por una ciudad anónima y misteriosa. Ignorante de quién es y a dónde va es enrolado en un barco cuyos marineros tienen los labios cosidos. Le irán depositando, a lo largo de varias singladuras, en el Territorio, un espacio totémico que vive bajo el dominio de Vévoda, un poderoso empresario también ignoto que gobierna con mano de hierro gracias a un ejército de Agentes que van asesinando a todo oponente que se postule. Sus misiones varían, desde proteger documentos secretos hasta cometer atentados. 

La novela tiene una textura onírica y hasta metafísica. Un hombre deambula por una ciudad fantasma. Él mismo parece un fantasma. No sabe ni quien es. No tiene recuerdos. Porta en el bolsillo una hoja con una misteriosa S impresa en estilo gótico. Cuando llega al puerto de la ciudad ve una taberna con una S igual en la pared de entrada. Se dice a sí mismo "aquí es".


Este es el comienzo:
"Crepúsculo. El barrio viejo de una ciudad en la que un río da al mar.
Un hombre con un abrigo gris camina por las calles, una telaraña de pasajes de adoquín que parten del muelle y se entretejen en vecindarios donde los olores de las especias varían pero la decrepitud y la tristeza son compartidas. Los edificios, negros por el hollín de siglos, se elevan por encima de él, tapando la mayoría del cielo y dificultándole el saber de un momento al otro si está acercándose al agua o alejándose.
El hombre sospecha que esta es una ciudad en la que hasta sus moradores habituales se pierden. Pero no sabe si él mismo es uno de ellos. no sabe si ha estado antes aquí. No sabe por qué está aquí ahora."
Todo el relato tiene un eco de irrealidad. Cada misión en tierra firme es más violenta y extraña; pero nunca acaba sabiendo más, ni de sí mismo, ni de ese mundo foráneo. Cuando tras otra misión S. huye hacia el barco con la ayuda del rebelde Osfour, éste es alcanzado por un francotirador y al comprobar que está muerto S. piensa "Osfour era real".

La letra S gótica es una clave omnipresente. No solamente es la inicial de Straka, también es el nombre del protagonista al que se conoce como S. Pero además el trazo sinuoso de esta letra aparece constantemente en el itinerario del protagonista: escrita en un papel en su bolsillo, pintada en una fachada, grabada en la madera del barco, serigrafiada en una persiana o repujada en una cartera de cuero donde porta los documentos secretos de la rebelión. El símbolo es tan potente que llegar a saltar desde el libro a la realidad de los dos fanáticos lectores que escriben en sus márgenes, los cuales llegan a verlo en su mundo, en algunos túneles y tiendas.


Pero no es el único símbolo de este juego tan deliciosamente cifrado. También se repite de forma enigmática el número 19. Hay 19 marineros en el barco que transporta a S., cuando se subastan objetos de Straka el lote suma 19 piezas y siendo este el último libro de Straka es el decimonoveno. Parece una clave o una obsesión. En una nota a pie de página el traductor Caldeira apunta. "Straka, de joven, era un prodigio del violín, y en sus novelas abundan las referencias musicales. (Me contó que dejó el instrumento cuando, tras una competición, el juez le dijo que, de los diecinueve participantes, había quedado el 19)". 

De igual modo no deja de aparecer un libro de cuentos legendario, "Los Relatos del Arquero", de un tal Arquímedes de Sobreiro. Tiene la capacidad de relacionar a personajes muy alejados y concitar nuevas y extrañas claves. 


En el ultimo tercio del libro, desde el capítulo Interludio, empezamos a conocer también la historia desde el punto de vista de los Agentes de Vévoda. Sus relatos particulares nos muestran una guerra interminable donde ellos mueren y matan a distintos S. de forma inagotable. El libro relata el clásico enfrentamiento entre el bien y el mal pero en un ámbito muy abstracto, casi diría kafkiano. Efectivamente la singladura de S. por momentos me recuerda a la del agrimensor K. en El Castillo, de Franz Kafka. Ambos están inmersos en una lucha desigual contra poderes incógnitos mientras permanecen alienados, ajenos a un sistema social que no logran comprender. También aquí hay un castillo no menos remoto e inaccesible, el Château donde habita Vévoda.

Aprecio otro paralelismo entre S. y Vévoda, el del anonimato. Los dos son como sombras. Ni sus secuaces saben quienes son, ni de donde vienen. Uno de los encargados adoctrina a un Agente del siguiente modo: "Nunca le has visto, claro. Nunca has estado en el Château, ni siquiera sabes dentro de qué fronteras se encuentra. Pero has oído las historias que cuentan otros Agentes". Mientras que en cuanto a S., "quienes lo ayudan no saben nada de quién es él; solo saben lo que hace".

En varias ocasiones parece que se nos presente a Vévoda como la personificación del Estado Profundo: "El Jefe está reconstruyendo el mundo según su visión, al igual que han hecho todos los grandes hombres de la historia y tú eres un instrumento de su voluntad épica", le explican a un Agente.
"Dirige la orquesta de la guerra, pero sin que los focos lo iluminen dice Osfour. Resuenan los tambores amigo mío. En cinco continentes. En docenas de conflictos. Millones de personas contienen el aliento y esperan lo peor.
¿Tú también? pregunta S.
Por supuesto. La invasión de El-H___ está cercana. Hay ejércitos cruzando el desierto mientras hablamos.
Cuando le pregunta quién va a ser el invasor, Osfour escupe en el suelo y pronuncia un nombre que a S. no le dice nada.
No era nadie explica hasta que Vévoda decidió que fuera alguien."
(Se me dibuja una sonrisa amarga al comprobar cómo este diálogo podría representar la época actual de tiranos y fantoches)

Por supuesto el título del libro y su contenido son coherentes con su idea central, el dilema de la identidad. Esto afecta tanto al autor del libro, Straka, cuya identidad nunca ha sido confirmada; como al protagonista del mismo, S., que aparece de pronto, ignorando su pasado. S. piensa que la personalidad se sustenta en los recuerdos, por lo que al perder la memoria ha perdido su identidad. 

El misterio de quien fue V. M. Straka queda fuera de su novela pero por la Introducción y la notas sabemos que, a pesar de su éxito, nunca nadie lo conoció y que se sospecha su participación en atentados y sabotajes... como su protagonista. 

La verdad es que las travesías y enigmas se multiplican en estas páginas como si de una nueva Odisea se tratase. En una misión S. y sus cómplices han de huir por unos túneles en la montaña que parecen un agujero de gusano espacio temporal. No menos enigmático es el extraño cómputo del tiempo que transcurre de distinto modo en el Territorio y en el barco. Tras una misión que para S. ha durado unos días, vuelve al barco y le parece que han sido años puesto que tanto la tripulación como el barco están totalmente transformados. En el tercer viaje el barco lleva a S. hasta una isla desierta y remota para ver a la Dama, dueña de una enorme biblioteca cuyos volúmenes aparecen signados con una sola letra gótica. Al abrir el libro con la S descubre que sus páginas contienen dibujos del barco donde se han ido detallado cada uno los cambios que ha venido sufriendo.
"Vuelve a pasar las más de mil páginas de una vez hasta la primera. Las manos le tiemblan de fiebre o fatiga. Parpadea varias veces. ¿Son todos el mismo barco? Cree que sí, aunque quizás influya el hecho de que todas las hojas estén entre las mismas cubiertas.
¿Por qué? ¿Por qué estos dibujos, más bien diagramas, han sido recopilados, unidos, anotados, conservados? ¿Para qué fueron creados? ¿Y por qué en cada una de las ilustraciones hay líneas y curvas bien ocultas entre las de cubierta que, relajando la vista y sin esfuerzo, se distingue que forman la palabra SOBREIRO?".   
pág. 292

 


A pesar de su textura onírica y su trasfondo social se puede decir que, en general, es una novela de aventuras. Así lo acaba entendiendo el mismo protagonista. 
"S. asiente. Comprende intuitivamente la frase: creamos historias para dar forma a un mundo caótico, para superar las desigualdades del poder, para aceptar nuestra falta de control sobre la naturaleza, sobre los demás, sobre nosotros mismos." pág. 146

viernes, 28 de marzo de 2025

LOS HERALDOS NEGROS - de César Vallejo

After Second Version Of The Triptych 1944 (panel derecho) © Francis Bacon 1988



 



Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre… Pobre… ¡pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!













César Vallejo (1892 - 1938) fue un gran renovador de la poesía moderna. Su obra está íntimamente relacionada una intensa vida trufada de no pocos quebraderos de cabeza políticos y sociales, y una sensibilidad exacerbada. Estuvo tres meses en la cárcel, una experiencia que lo marcó profundamente. Allí escribió su segundo libro, Trilce. Experimentó la pobreza, la separación familiar y un agraviado sentido de la justicia. Todo ello aflora en su poesía. También un fatalismo procedente de sus orígenes indígenas. Estos sedimentos iluminan una constante en su obra: la solidaridad del poeta con el  sufrimiento de los hombres que en sus versos aparece convertido en un grito de rebelión.

En sus poemas experimentó con las capacidades expresivas del lenguaje, de ahí que habitualmente encontremos exclamaciones, asociaciones enigmáticas y patrones rítmicos cuyos ecos palpitarán en nuestra memoria. 

Desde sus inicios modernistas y su paso por las vanguardias de entreguerras logró construir una voz personalísima que ensanchó hasta alcanzar un humanismo radical y crítico. El poema "Los heraldos negros" está incluido en el libro homónimo publicado en 1919. En él se manifiesta el dolor intrínseco a la condición humana, tan vulnerable y frágil en su fugacidad.

miércoles, 19 de marzo de 2025

ANORA - de Sean Baker



Esta película se llevó la Palma de Oro del último Festival de Cannes y acaba de recibir el Oscar a la mejor Película, a la mejor Dirección, al Mejor Guión y al Mejor montaje, además del Oscar a la mejor interpretación femenina. 
No entiendo el por qué de los cuatro primeros Oscars. 
La película me parece más que sencilla simple, con un conflicto de poca envergadura y unos personajes en los que hay poco que rascar.

Anora es una joven de ascendencia rusa que trabaja en un local neoyorkino como bailarina erótica. Una noche recibe a un grupo de jóvenes entre los que destaca uno de carácter jovial, con muchas ganas de divertirse. Es el hijo de un jerarca ruso multimillonario y acaba enrollándose con Anora. El pase privado le parece poco y termina llevándosela a su mansión de Brighton Beach. Deseoso de alargar la fiesta le propone un contrato de 15.000 dólares por ser su novia durante una semana. 


Todo es fantástico. Anora alucina. El dinero corre a raudales. Se van de juerga y luego a follar. Salen de compras y luego a follar. El chico se pasa el día jugando a videojuegos y sólo para para follar. Finalmente coge su jet privado y se van a Las Vegas para correrse una juerga y... acaban casándose en una de esas capillas tan kistch que pululan por la ciudad del juego. Anora cree que ha encontrado a su príncipe azul pero, aunque ellos no lo saben, acaban de cruzar una línea roja.

El guardaespaldas avisa a la madre del chico que monta en cólera y viene rauda desde Rusia para deshacer el entuerto. Cuando baja del avión en Nueva York ya la están esperando el abogado y el juez con los papeles del divorcio preparados. A nadie le importa Anora. Ha tenido un pico de felicidad que apunta a estrellarse contra el suelo. Aunque ella no es una víctima. Conoce bien los sinsabores de la vida y planta cara; pero la calidez de ese corto viaje que acaba de hacer desde lo contractual hasta lo emocional ha convertido su fuerza en vulnerabilidad. 


La historia tiene el gancho de presentarse como el reverso acibarado de Pretty Woman, pero no tiene profundidad ni encanto. Anora se ha lanzado por el tobogán enloquecedor de esa oportunidad única sin reservas ni dudas. Ella solo vive el momento. Por supuesto se resiste cuando la madre empuja para organizar el divorcio; pero no percibo drama y la emoción es limitada. Todo es demasiado previsible.
Es como cuando has perdido un contrato. 
El chico es un viva la virgen que por supuesto va a lo suyo, mientras Anora sigue resbalando por un cristal de colores que sólo se rompe en el último plano.
 

Creo que todos estos premios tienen algo que ver con reconocer una carrera, una mirada y un estilo que, por supuesto, lo merecen; pero no han acertado con la película. Sean Baker tiene mejores películas donde practica esa vuelta de tuerca a la sociedad norteamericana para mostrar sus miserias y sus valores deshumanizantes. 

Sean Baker nació en 1971 y su trayectoria lo avala como un cineasta de gran honestidad y humanismo. Su cámara pone el foco en la gente que habita los márgenes de ese mito edulcorado que es el sueño americano. Y lo hace con un riguroso realismo pero también con una gran sensibilidad, atento al dolor de los excluidos. Aunque se dio a conocer con Starlet (2012) rompió moldes definitivamente con "Tangerine", una cinta muy cruda sobre una prostituta transgénero que, al salir de la cárcel, inicia la búsqueda de su anterior amante sondeando en la noche de la ciudad. Este asunto se repite en Anora cuando el chico desaparece y la madre, el guardaespaldas y Anora recorren todos los antros de la ciudad buscándolo. Aunque yo me quedo con "The Florida project’ (2017), una crónica ácida y tierna de los descartados por el sueño americano.
 
En ella Willem Dafoe encarna al responsable de un motel situado en las inmediaciones de Disney World. Tanto el motel como el parque acaban siendo dos espacios extremos, artificiales y casi irreales. En ese motel cercano al "lugar más feliz de la Tierra" malviven una madre y su hija, víctimas de la desesperanza y la miseria que provoca la trituradora capitalista. Cabe recordar que en EEUU está prohibido instalarse de forma permanente en estos alojamientos, de modo que aquellos que no disponen de vivienda deben deambular de motel en motel o de habitación en habitación escondiendo su infortunio. El recorrido de ambas por la derrota es amargo pero vitalista y, sobre todo, está lleno de humanidad y amor.  Brooklynn Prince interpreta a la niña protagonista de seis años y, como Mikey Madison en Anora, está magnífica.
Finalmente queda "Red rocket" (2021) otra crónica más de la realidad americana mas sórdida. Su protagonista es una estrella en declive del cine porno que abandona Los Angeles para regresar a su pueblo de origen en Texas. Pero tiene grabado a fuego la cultura del éxito americano de modo que, una vez allí, se lía con una Lolita local en la que ve una nueva oportunidad para reverdecer laureles en la Tierra de los Sueños. Sean Baker retrata a este buscavidas adulador y ególatra con una gran empatía, sin juzgarlo.

viernes, 14 de marzo de 2025

MICKEY 17 - de Bong Joon-ho

2025

Mickey 17 es una película disfrutable y llena de ideas estimulantes pero fallida. Lástima, porque los temas que toca son relevantes y el nivel de producción alto, pero los asuntos se amontonan y en conjunto no suman, sino que provocan un ritmo demasiado irregular. 

Mickey (Robert Pattinson) es un ratón de laboratorio en este drama de ciencia ficción con toques de humor negro y un marcado cariz satírico. Estamos en 2054 y la vida en la Tierra es una mierda. Las colas de gente para ir al espacio son infinitas y siendo Mickey un cero a la izquierda sus oportunidades para embarcar son nulas: "parece que todo el planeta estaba huyendo de algo" reflexiona. De modo que el único billete a su alcance es declararse "prescindible" y sumarse a una misión exploradora. Con esa etiqueta lo someterán a todo tipo de experimentos —para probar la atmósfera de un nuevo planeta, o un nuevo medicamento, o un nuevo gas mortal o los límites de la radiación en un paseo espacial, etc.— para ver cómo reacciona el cuerpo humano antes de morir... Lo cual no importa, porque pueden reimprimir a Mickey tantas veces como quieran, con su mismo cuerpo y el paquete completo de recuerdos y personalidad almacenados previamente.

Los otros vértices de la historia son un comandante de misión bastante bufo y unas extrañas criaturas que habitan el planeta a colonizar. El enredo lo pone el hecho de que dan por muerto a Mickey 17 y hacen click para sacar a Mickey 18. La multiplicidad de Mickeys echará un poco de pimienta al guiso. 



Fui al cine con grandes expectativas pero la mezcla de ciencia ficción y comedia negra es muy delicada de sostener. Hay momentos en que te ríes por las situaciones tan absurdas a las que someten a Mickey, demostrando que las personas sólo somos carne de cañón en sistemas tiránicos; pero en otros momentos la tensión narrativa se desploma y la sátira política sólo llega a parodia, como en la representación de un dictador de pacotilla.

Kenneth Marshall (Mark Ruffalo) es un político fracasado y egocéntrico que se convierte en empresario de éxito y prepara una misión espacial con destino al planeta Niflheim. Allí pretende fundar una colonia de raza pura bajo sus dictados. Marshall es un tipo histriónico y ridículo que necesita que su mujer (Toni Colette) le sople al oído lo que tiene que decir y que su asesor de imagen le diga cómo tiene que posar en sus discursos delirantes. Pronto se hace evidente que este petimetre supremacista es la combinación física y moral de los dos tipos que ocupan hoy el despacho oval. Lo sorprendente es que la película concluyó su rodaje en 2022, por lo que podemos concluir que todos los autócratas son previsibles en su crueldad y ridiculez. Esta es la parte más floja de la película, los personajes de Mark Ruffalo y Toni Collette sobrepasan la excentricidad y llegan a rozar el ridículo. 





No es la única crítica sociopolítica que aparece en la película. La idea de poder duplicar a un trabajador sin derecho alguno haría babear a cualquier capitalista codicioso. Lo que ocurre es que con cada copia Mickey es menos persona. De hecho reimprimir a Mickey acaba convirtiéndose en una tarea tan rutinaria que en ocasiones la impresora lo escupe al suelo sin que nadie lo recoja. Reimprimir a alguien para exprimirlo cuantas veces se quiera parecería una indignidad sacada de una novelucha pulp... sino fuera porque hace sólo unas semanas el hombre más rico del mundo propuso una jornada laboral de 120 horas semanales y sin cobrar. A eso aspira el capitalismo más rapaz y deshumanizante. 

Otro aspecto que toca la película es el de la colonización de tierras a partir del exterminio de sus aborígenes. Parecería cosa del pasado siglo XVII, sino fuese porque ahora mismo estamos asistiendo a la retransmisión en directo de las masacres que Putin está cometiendo en Ucrania para anexionársela o Netanyahu en Gaza para apropiársela. Como se ve el caldo de cultivo está ahí. 



El problema de la película es que la sátira política carece de sutileza y por momentos cae en la caricatura. El otro problema que tiene es la excesiva acumulación de temas que impiden una narración firme y coherente. 

Conociendo la filmografía previa de Bong Joon-ho y siendo su primera película en Hollywood, parecería que no ha querido dejarse en el tintero ninguno de sus rasgos estilísticos. El exterminio de los bichos que habitan Niflheim recuerda al activismo por los derechos de los animales que mostró en “Okja”; aunque aquí esta subtrama carece de complejidad y resulta emocionalmente plana. Por su parte la supervivencia en un planeta extremo con una sociedad superjerarquizada nos lleva al catastrofismo ambiental y las castas que nos fascinaron en “Snowpiercer”. Y, por supuesto, la crítica a la desigualdad social que detonaba en la premiada "Parásitos" también se hace patente aquí.  Lo bueno es que a pesar de los millones que Hollywood ha puesto en sus manos, Bong Joo-ho no ha renunciado a su característico humor grotesco y beligerancia crítica contra el poder. Eso se agradece. 



Mickey 17 da una vuelta de tuerca a los "replicantes" de Blade Runner. Estos "prescindibles" ya no son ni máquinas expertas con aspecto humano, sino personas perfectamente desechables para usar y tirar tras un experimento letal. Lo que ocurre es que finalmente la versión decimoctava de Mickey será menos complaciente y provocará el movimiento libertador de una sociedad domesticada. Aunque esta revuelta no será tan provocadora como la que vimos en "Parásitos".

No puedo acabar sin anotar que Robert Pattison sale airoso de su interpretación de dos personas idénticas pero radicalmente opuestas. Mickey 17 es un tipo ingenuo y un tanto imbécil, de mandíbula floja; mientras que Mickey 18 tiene dos dedos de frente y sabe al juego al que están jugando. Como Bong Joon-ho, que parece estar tañendo una campana para despertar a los imbéciles más adormilados.  






El guión también lo firma Bong Joon-ho y es la adaptación de la novela Mickey 7, de Edward Ashton, publicada en 2022.