‘Creedme’ afronta el problema más peliagudo al que se enfrenta una denuncia por violación. La credibilidad de la denunciante. Por eso el primer grito de apoyo que surge en esos casos es "¡Yo sí te creo!". Tras el abuso la víctima se suele avergonzar, incluso pasa unos días escondida y no recoge pruebas ni testigos. Cuando por fin se plantea denunciar está sola. Sólo cuenta con su testimonio. ¿Qué hace entonces la sociedad, la policía, el juez o la jueza?
Esta serie, tal y como reza su título, es todo un alegato en defensa de las mujeres víctimas de agresiones sexuales de las que en muchos casos se duda y desconfía.
El caso que esta serie nos cuenta es todavía más sangrante porque Marie Adler, la joven que una noche es asaltada y violada, se encontraba en un piso tutelado por los Servicios Sociales de la ciudad de Lynnwood, en el estado de Washington. La violación supone la guinda de una vida de mierda, sin expectativa alguna, sola en el mundo y saltando de casa en casa de acogida.
Cuando logra reunir fuerzas para denunciar la agresión nadie la cree. Los dos veteranos detectives que recogen su declaración, desde el principio ponen en duda su versión de los hechos: Seguro que ha sido una juerga que se desmadró y ahora te arrepientes o a lo mejor quieres fastidiar al chico porque no te ha vuelto a llamar. Cosas así. La confianza de Marie se desmorona cuando su propia madre de acogida declara a los policías que no cree que la violasen (la tipa se juega el subsidio) y que lo que quiere es llamar la atención. En menos que canta un gallo Marie pasa de víctima a acusada de falsa denuncia. ¡!
La declaración ha sido una tortura. Los detectives le han sometido a una humillación tras otra. Con tono amenazante le han hecho repetir los hechos hasta cinco veces, interrumpiéndola con preguntas capciosas. Marie se ha ido poniendo cada vez más nerviosa hasta que los detectives le han subrayado pequeñas inconsistencias en su relato. Un auténtico y repugnante calvario.
Pero la serie no se detiene excesivamente en la denuncia del machismo y la falta de empatía de las instituciones. Elige para su desarrollo dos líneas muy claras: una dramática, basada en tres personajes de gran autenticidad, y otra policial. Tras asistir al derribo de la pobre Marie la acción se centra en dos mujeres policías que investigan violaciones en ciudades diferentes del estado de Colorado, Karen Duvall (Merritt Wever) y Grace Rasmussen (Toni Collette).
Karen Duvall es una detective tozuda y minuciosa que investiga una violación en una pequeña ciudad cerca de Denver. Tras una conversación informal con otro policía descubre que en una ciudad cercana también hay una investigación abierta con características semejantes: las víctimas fueron atacadas por la noche, en sus propias camas, donde las ataron y vendaron los ojos. Esto le hace ponerse en contacto con la detective que investiga el caso, Grace Rasmussen, con la que aunará fuerzas dadas las coincidencias de ambos casos.
La investigación es ardua y nos revela a dos policías tenaces que están picando piedra para poder descubrir algún pequeño indicio. Mientras tanto van solidificando su relación. Cuando por fin conocen el caso de Marie se abre el horizonte, tanto para la joven como para las detectives. Ella por fin encuentra apoyo y los datos que aporta hacen que la investigación se sitúe en el camino correcto.
No cabe duda de que se trata de una serie de personajes. La investigación policial y la forma de afrontar los hechos están muy relacionadas con el carácter de estos dos mujeres. Tan importante como la trama son sus sentimientos. No en balde su entorno laboral rebosa testosterona y condescendencia. Sus diálogos tienen chispa y no dejan que sus compañeros o la dificultad del caso las desanimen. Incluso son capaces de aportar ciertas dosis de humor que les ayuda a ver las cosas de otra manera.
Estas dos agentes y Marie nos van mostrar la cara más desapacible de un sistema viciado y cómo les impacta. Así es como llegamos a apreciar el soberbio trabajo de estas tres actrices tan dotadas. Kaitlyn Dever (Marie) hace un trabajo palpitante, como luego confirmaría en series como Dopesick y Last of us o en la película Nadie te salvará. Aquí nos llega al corazón por la frustración y el sufrimiento que invade a su personaje. Mientras que Toni Colette y Merritt Wever son capaces de mostrar dureza y también la necesaria sensibilidad que demandan estos casos.
La serie está basada en hechos reales recogidos en el artículo periodístico de Ken Armstrong y T. Christian Miller, "An Unbelievable Story of Rape", con el que ganaron el Premio Pulitzer en 2016. Allí relataron los sucesos del caso del violador en serie de Washington y Colorado, que actuó entre 2008 y 2011. La guionista de "Erin Brockovich" Susannah Grant leyó el reportaje y comprendió que allí había una gran historia. La serie llegó a estar nominada para los Globos de Oro de 2020 como Mejor serie limitada.
* La serie consta de 8 episodios de 45 minutos.




